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La inocencia comparte techo con la miseria

  Por Carmen Villa

Publicado el jueves, 15 de enero del 2009 a las 15:59


En medio de sus carencias, los pequeños alegran la humilde vivienda

Saltillo, Coah.- Por fuera pareciera un lugar abandonado y solo, quién podría imaginar que detrás de esa losa a punto del derrumbe vive una familia, un hogar modesto que lucha por sobrevivir, lugar ubicado en la calle Centenario, entre Juárez y Castelar.

Cuando se abre la puerta lo primero que se ve son niños que con un balón de hule se entretienen, mientras que la madre prende la leña para cocinar algo.

La fachada externa no se separa de lo que hay dentro, y aunque parece una casa deshabitada, las sonrisas de los niños despiertan a cualquiera que por aquí transita.

Alma Rosa Cervantes prepara el desayuno en sartén, mientras sus hijos Armando, Manuel y Francisco esperan ansiosos la comida de este día. Hoy les toca comer huevo y lo único que espera Alma Cervantes es que algún día sus hijos no le reclamen por las condiciones en las que se encuentran.

“Mi niño mayor me dice que por qué vivimos así, es muy despierto, pero qué le puedo decir yo”, expresó Alma Rosa, quien pronto volverá a ser madre.

“Tómanos fotos y nos la das”, dijo Armando, uno de los hijos de la señora, que sin más posó al lado de sus hermanitos, de los cuales recibimos una invitación de conocer sus habitaciones, lugares en donde duermen y también se bañan, claro cuando el vecino les regala agua.

Los cuartos que el día de hoy habitan son prestados por “don Rosendo” y la esperanza que este último sustento no se acabe permanece en la soltera madre de familia, que el día de hoy espera darles una mejor forma de vida a sus pequeños.

“Quiero poner la luz para que vean sus caricaturas, y el agua, porque lo necesitan”, exclamó la madre.

Finalmente, lanza un grito de ayuda para reparar la casa, pues los 200 ó 300 pesos mensuales que gana con la venta de productos no le permiten darles a sus hijos el hogar que merecen.

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