Cd. Acuña
Por
Rosy Revuelta
Publicado el jueves, 15 de noviembre del 2012 a las 02:06
Saltillo, Coah.- Gracias al grupo científico La Venta inició en el 2002 una aventura que no ha podido detener, al descubrir su pasión por las cuevas y cavernas. Por varios años organizó y creó los congresos de Espeleo Coahuila, al que asistían, en su mayoría, espeleólogos de Estados Unidos, hasta 2011 cuando realizó Espeleo Quintana Roo, al cual acudieron expertos y aficionados de varias partes del mundo.
Sus inicios en la espeleología
Durante su fase de reportera en la XESJ en el año 2001, la mandaron a cubrir una nota del Instituto Coahuilense de Ecología, un evento que le cambió la vida.
“Yo no quería ir, porque era muy aburrido. Pero cuando entré, lo primero que vi fue una pantalla gigante con un documental sobre Cuatro Ciénegas, y como en ese tiempo estaba becada por el Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Coahuila, decidí informarme acerca de quién había hecho dicho trabajo, para pedirle una opinión acerca de un documental que estaba realizando acerca de cactáceas.
“Conocí a Tullio Bernabei, quien era el presidente y fundador del grupo italiano La Venta. Vio y criticó mi documental y me invitó a que fuera con ellos a Cuatro Ciénegas durante un mes para que conociera más acerca del tema”, comenta Ponce González.
Al año siguiente, el mismo Grupo “La Venta”, la invitó a participar en octubre en una expedición llamada “Cuatro Ciénegas 2002”, y fue a partir de ese evento que comenzó su historia en la espeleología.
Bajo el desierto, el misterio de las aguas de Cuatro Ciénegas fue un proyecto en el que participó como periodista y que le sirvió para adentrarse más en este tema.
La asociación
Comenta que desde niña le llamaban la atención la naturaleza, las montañas y todo lo relacionado con el campismo, pero fue estando en Cuatro Ciénegas le nació la inquietud de formar algo como el grupo La Venta, pero con personas mexicanas, y fue así como nació la Asociación Coahuilense de Espeleología.
“Junté a todas las personas que conocía y que les interesaba el montañismo, las cuevas y la escalada, y fue así como nació la asociación, que es un grupo multidisciplinario donde los miembros participan desde las diferentes áreas y profesiones”, comenta Ponce.
La finalidad de la Asociación es la documentación de las cuevas en Coahuila y en las diferentes partes de la República Mexicana, preparar nuevos grupos, así como concientizar a las personas acerca de la protección de los sistemas subterráneos y apoyar un poco al ecoturismo.
Durante 10 años Mónica Ponce ha estado preparándose y capacitando gente para cumplir con los objetivos de este proyecto que comenzó como un sueño, luego como un hobbie y actualmente forma parte de su estilo de vida.
“Yo quiero dejar huella y la asociación es como un hijo mío y trato de fomentar en cada persona el gusto por esto que tanto me apasiona”, dice.
Sus proyectos
En el 2004 organizó su primer congreso llamado “Espeleo Coahuila 2004” donde se realizó un ciclo de conferencias, así como un curso de rescate vertical.
Posteriormente le siguieron “Espeleo Coahuila 2005” y “Espeleo Coahuila 2006”. Al año siguiente, decidieron llevar este Congreso a otras regiones del estado, motivo por el cual Espeleo Coahuila 2007” tuvo como sede a la ciudad de Torreón. Para posteriormente dar paso a “Espeleo Coahuila 2008” en Múzquiz
Sus aventuras
No todo ha sido fácil en la vida de esta espeleóloga y fue durante el primer congreso organizado en el 2004 que estuvo al borde de la muerte, debido a una neumonía que se le complicó y casi le cuesta la vida.
Cuando se realizó el evento, los americanos decidieron ir a “Matacanes” y le insistieron en que fuera con ellos, así que llegaron al cañón y debido a que una de las asistentes se fracturó un tobillo, tuvieron que pasar la noche ahí frente a una fogata muy grande y el agua muy helada, lo cual, en palabras de la entrevistada, le afectó considerablemente, a tal grado que al cabo de 10 días comenzó a expectorar sangre.
La internaron de urgencia en el hospital, en donde el dictamen médico no era nada alentador, pero sus ganas de vivir la ayudaron a salir bien librada de este cuadro crítico y luego de llevar un año de recuperación pudo reincorporarse a sus actividades.
El montañismo la ayudó a su rehabilitación y fue durante una exploración en la cueva de “Las Golondrinas” que pudo superar sus miedos y volver a la espeleología.
“Estar al filo de la muerte y levantarte es muy difícil, pero lo logré y estoy muy orgullosa de ello”, menciona.
Tal pareciera que esta labor incansable no podría detener a esta emprendedora comunicóloga y ahora espeleóloga, sin embargo, el destino le tendría preparado otra difícil prueba.
El cáncer, su nuevo obstáculo
El 2009 fue un año fue decisivo en su vida, ya que al estar explorando en Tamaulipas tuvo un dolor muy fuerte en el pecho. De regreso a Saltillo y luego de varios estudios, le diagnosticaron cáncer de mama.
Una noticia muy fuerte, sin embargo, comenta que no fue algo que la devastara y al contrario, la alentó a seguir adelante.
Ponce comenta que la espeleología le ha brindado una nueva familia y esto quedó constatado en este difícil proceso, ya que gracias al apoyo de los diferentes grupos, le ayudaron a conseguir los recursos necesarios para su operación y tratamiento oncológico.
Luego de tres años de tratamiento y chequeo constante, actualmente se puede decir que es una sobreviviente del cáncer, una enfermedad que no impedió que siguiera con la realización de sus sueños.
Sus aportaciones
En julio del 2011 acudió a dar un curso en Puebla y a raíz de esa intervención la invitan a dar una conferencia acerca de la Espeleología en México y las Cuevas en Quintana Roo.
En abril de este año realizó Espeleo Quintana Roo con gran éxito, a dónde se dieron cita espeleólogos de todas partes del mundo, para ella, un gran reto que le dejó un gran aprendizaje.
Ha realizado diversas exploraciones en muchas cuevas a lo largo de la República Mexicana, entre las que destacan: Naica, La Cueva de los Cristales Gigantes, en 2007.
Ha ofrecido conferencias en México y Estados Unidos sobre los proyectos e investigaciones que han realizado, asimismo ha dado cursos en Monterrey y Saltillo sobre esta rama.
Nunca pensó que iba a llegar a dedicarse a esto, ha tenido muchos altos y bajos, por tal motivo se la pasa reinventándose constantemente hasta lograr lo que ella desea.
Su meta en la vida es dejar huella y dentro de sus grandes retos se encuentran el explorar en Europa y ser una de las mejores espeleólogas de México.
Su granito de arena
Este año decidió dedicarse a ser conferencista motivacional en donde habla un poco sobre la espeleología y sobre su paso por el cáncer, en donde trata de brindarle a las jóvenes opciones de vida con una conferencia llamada: “Inyecta pasión a tu vida”.
Nuevos proyectos
Entre sus nuevos proyectos se encuentra el seguir con una exploración de “Las Rutas de Bustamante”, así como “El Sótano de Montemayor”, que cuenta con más de 500 metros de profundidad.
“La espeleología no es una carrera de cuatro o cinco, sino que es algo en donde vas aprendiendo durante toda la vida y que nunca acaba. Siento que si la espeleología no fuera para mí, no se me hubieran abierto tanto las puertas como ha sucedido desde hace 11 años, a tal grado que en 2010 me nombraron socia extranjera del Grupo Italiano La Venta”, señala.
Notas Relacionadas
Más sobre esta sección Más en Cd. Acuña