Clasificados
Por
Claudia Álvarez
Publicado el viernes, 16 de enero del 2009 a las 16:00
Saltillo, Coah.- Dylan tiene seis años, este año le pidió a Santa Claus un ojo nuevo para su hermano Eduardo. Santa no lo trajo, los Reyes Magos tampoco, y ahora sus padres Lino Aran y Laura Estela Mota esperan un milagro.
Eduardo, de cuatro años, es su hijo menor, y sufre de estrabismo en su ojo derecho. Cada día que pasa su cerebro registra la inutilidad de un órgano que apenas ve y terminará por “desconectarlo”. Sus padres luchan contra el tiempo. Necesitan reunir 20 mil pesos para poder realizar la operación que le salvaría la visión.
El diagnóstico obtenido en un centro médico especializado, presiona su escasa capacidad económica que pende del salario de Lino, el cual él mismo dice, apenas le alcanza para los gastos del día y el pago de su casa de Infonavit en la calle Cristóbal Pereira número 978, de la colonia Fundadores.
En el kínder Jaime Nunó, a donde acude Eduardo, realizarán hoy una kermés para recolectar fondos para la operación, pero la meta es lejana y el riesgo de perder la vista es inminente.
Zócalo Saltillo visitó el domicilio de la familia, al entrar, Eduardo salió huyendo, pues teme que sean doctores y que vayan a examinarlo. Y no es extraño, desde los siete meses sus padres han consultado médicos y hospitales en busca de ayuda, sin encontrarla.
Los estudios y exámenes en los que le dilatan la pupila y le ponen gotas lo dejan exhausto. “Tiene miedo de que lo operen”, dice su hermano Dylan.
En la Clínica Oftalmológica República de Cuba sólo atienden cataratas, les dijeron, y al Seguro Social, ni para qué acudir, dice Lino.
Más sobre esta sección Más en Clasificados