La impunidad en el Ayuntamiento de Torreón parece no tener freno. Ahora el reflector apunta al director de Ingresos de la Tesorería Municipal, Roberto Barrios Hinojosa. Distintas versiones coinciden en que sus frecuentes borracheras terminan en episodios que comprometen el erario.
Entrado en copas, ofrece a sus compañeros de parranda descuentos en adeudos municipales y, en el colmo, comparte contraseñas del sistema de recaudación. Los amigos, dicen, felices: cada salida representa negocio seguro.
Dirección intervenida
Auditores de la Contraloría Municipal llevan toda la semana en la Dirección de Inspección y Verificación, a cargo de Pablo Fernández Llamas. Las oficinas quedaron bajo lupa por los señalamientos ciudadanos de corrupción y abuso de inspectores y funcionarios, empezando por el propio responsable.
Lo que derramó el vaso, aseguran fuentes internas, fue el intento de ocultar el accidente del ahora jefe de inspectores, Hugo Leos, alias La Chancla, quien destrozó una camioneta oficial tras conducir en estado de ebriedad. Con tantos expedientes sobre la mesa, los enviados de la Contraloría no saben ni por dónde empezar.
A codazos
A codazos —literalmente— Jesús García Sotomayor logró colarse a la primera fila del evento de bienvenida de año, el martes en Torreón. No se sabe si llegó tarde o si ya estando ahí notó que no figuraba en la primera línea, pero aplicó la estrategia de empujón y pisotón, hasta acomodarse.
Quienes lo conocen, aseguran que “Chuyito” anda nervioso: no sabe si las versiones que lo ubican como candidato suplente son reales, o solo para mantenerlo ilusionado.
Duda fastidiosa…
Además de los hijos de “Robán”, ¿qué otros personajes acostumbran irse tarde, después del horario de cierre, de La Única, conocido ya como la cantina impune de Torreón?
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