Valeroso coahuilense, fundador de ejidos
Muy joven, a los 23 años, el Gobierno federal le encomendó crear ejidos. Recién había egresado de la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro.
Nuevos centros de población ejidal por decreto federal podrían instalarse en cualquier parte de la República Mexicana, siempre que las condiciones de agua y tierra lo permitieran. A Antonio Neira García le correspondió esa tarea en medio de peligros y oposiciones. El Gobierno tenía hasta 4 mil solicitudes de campesinos de diferentes puntos del país, entre ellos los de la Comarca Lagunera, pero no podía entregarles tierras en sus lugares de origen.
A eso se dedicó el joven ingeniero Neira García algunos años de su vida. Luego fue funcionario federal relacionado con su profesión. Hombre de hablar pausado, de sonrisa franca, pero de grandes decisiones en favor de la gente más necesitada, sin medir peligros o situaciones.
La anécdota
Antonio Neira García, valeroso por naturaleza y valiente por convicción, dio una muestra de ello cuando, al viajar en un helicóptero que llevaba víveres y medicamentos al primer ejido Piloto, en Chapacao, Veracruz, el aparato comenzó a perder altura, poniendo en riesgo a los ocupantes, entre ellos el senador norteamericano Edward Kennedy -hermano del presidente estadounidense John Fitzgerald, asesinados posteriormente-, quien era invitado especial del Gobierno federal.
“Las voces caían como lluvia torrencial y el motor batallaba por mantener la altura”, comenta la escritora coahuilense Magdalena Mondragón, quien dejó testimonio de esta peligrosa anécdota en su libro Mi Corazón es la Tierra (la historia del ingeniero Neira).
-Bueno -dijo el piloto, en forma impaciente-, ¡hay que decidir!
De pronto y sin pensarlo, Toño Neira dijo: “Yo me arrojo”.
Y se tiró del aparato en marcha para salvar a los viajeros, los medicamentos y alimentos que llevaba a los nuevos pobladores. Toño salió bien por fortuna, y él solo con unos raspones en su cuerpo.
Antonio Neira, de 73 años, asistió a los festejos del 50 aniversario de la fundación del ejido Piloto, cuyo auditorio lleva su nombre y en cuya plaza principal hay un busto del famoso ingeniero originario de San Buenaventura, Coahuila.
Testigos de esa anécdota fueron el líder campesino Augusto Gómez Villanueva y el político y economista saltillense Eliseo Mendoza Berrueto.
El ingeniero Antonio Neira García murió el 8 de enero de este 2023 en el seno de su honorable familia.
Descanse en paz este hombre ejemplar quien recibió reconocimientos en vida fuera de su estado natal, Coahuila.
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