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Coahuila

A votar por los jueces

Por César Dávila Quintero

Hace 7 meses

Hoy se llevará a cabo la elección para elegir jueces, magistrados y ministros del Poder Judicial. 

Esta elección viene sustentada por la reforma al Poder Judicial promovida por el expresidente Andrés Manuel López Obrador en el 2024, misma que fue refrendada por la votación hacia la presidenta Claudia Sheinbaum.

Algunos critican la elección popular de jueces temiendo la influencia política de partidos o gobernantes. Sin embargo si bien la presión política existe, los jueces electos tendrán que ser más responsables ante los votantes porque su nombre y reputación dependerán de hacer lo correcto técnicamente. La diferencia es que antes los vigilaba y proponía el ineficaz Consejo de la Judicatura Federal, órgano que desaparecerá, y ahora será por el ojo ciudadano aunado a un nuevo Tribunal de disciplina judicial, que vigilará que las decisiones se basen en sentencias técnico-jurídicas y sancionando conductas inapropiadas.

Digamos que de ahora en adelante, un juez o una juez la pensará más veces antes de deliberar a un criminal evidente que indigne a la sociedad, como sucede con los “sabadazos” que aprovechan el fin de semana para liberar presuntos delincuentes sin que tengan oportunidad de apelaciones, o el abuso a la falta de pruebas o “debido proceso” como argumento de excusa para exculpar, sin valorar adecuadamente las pruebas de la fiscalía. Al igual que un alcalde o un legislador, el actuar de los jueces estará a la luz pública no sólo al “pueblo bueno”, sino a la opinión de juristas, analistas y especialistas.

¿Cómo se elegían antes de la reforma del 2024?

Los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) eran propuestos por el presidente de la República en turno y el Senado de la República.

Los magistrados y jueces de distrito eran designados por el Consejo de la Judicatura Federal (CJF) a través de méritos técnicos y exámenes. Aunque la realidad es que este órgano nunca cumplió su función de vigilar el desempeño de los jueces y magistrados. El dato es que, en 24 años, el CJF no ganó un solo caso en contra de jueces y magistrados federales a los que descubrió presuntamente cometiendo delitos. (El Universal/Quinto Elemento Lab., Sep. 2024)

Tampoco cumplió en elegir a jueces y magistrados de manera eficaz; mafias locales elegían a los candidatos, donde reinaba la opacidad y el nepotismo, lo que va en contra de los principios de meritocracia y profesionalismo que se supone debe promover. 

El precedente de Estados Unidos

Desde las épocas del viejo Oeste de 1865 al 1900 en Estados Unidos, se empezó a llevar a cabo la selección popular de jueces como crítica contraria a las élites, que designaban a sus justicieros “paleros” y como eran tiempos de pistoleros, estos tenían que hacerse justicia por sus propias manos. En respuesta, la mayoría de los estados de la unión optaron por métodos para elegir no sólo a sus juzgadores, sino también a los impartidores de justicia como los famosos “sheriffs”, y a los “marshals” locales, estos eran héroes respetados bajo la idea de una “justicia popular”. 

Hoy en día esa misma estructura prevalece en Estados Unidos, ya que en muchos estados los jueces son elegidos por voto popular, a excepción de los jueces federales, que son propuestos por el presidente y confirmados por el Senado. Por ejemplo, en nuestro vecino Texas, los ciudadanos votan directamente por jueces de tribunales de distrito, condado, paz y apelación a nivel estatal. Incluso estas elecciones son partidistas, es decir, los candidatos manifiestan su afiliación demócrata o republicana, porque el desempeño de cada candidato le genera un precedente a la persona y este debe cuidar su reputación.

Otro punto en contra -dicen- es que los jueces no serán tan capaces, porque no los nombrara la judicatura ni el presidente. Lo que no dicen es que, con la reforma, una vez anunciada la convocatoria serán los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial quienes harán una pre-selección de los candidatos, según sus credenciales, para luego ya pasar a la lista para poder ser votados, no es de que cualquiera llegue y quiera ser juez.

¿Qué cargos serán elegidos el 1 de junio del 2025?

Se elegirán aproximadamente 2,600 cargos en esta primera fase. 

• 9 ministros de la SCJN: Máxima autoridad judicial, garantizan la constitucionalidad de leyes y actos.

• 2 magistrados de la Sala Superior del TEPJF: Máxima autoridad en materia electoral.

• 15 magistrados regionales del TEPJF: Resuelven impugnaciones electorales en sus circunscripciones.

• 5 magistrados del Tribunal de Disciplina Judicial: Investigarán y sancionarán la conducta de jueces y magistrados.

• 464 magistrados de circuito: Tribunales de segunda instancia que revisan decisiones de juzgados.

• 386 jueces de distrito: Primeros en la justicia federal, resuelven una variedad de casos civiles, penales, administrativos, laborales y de amparo indirecto.

Además de estos cargos federales, en 19 estados -incluido Coahuila- también se elegirán jueces locales, sumando casi 1,700 cargos estatales. El resto se elegirá en 2027.

La reforma se basa en el Artículo 39 de la Constitución: “Todo poder público emana del pueblo”. Esto aplica al Ejecutivo, Legislativo y desde luego al Poder Judicial. Por lo tanto, la elección popular de los integrantes del Poder Judicial es la manera más directa de cumplir esta premisa, que el poder emane del pueblo.

Sin duda, esta será una elección complicada debido a su novedad y al gran número de cargos y aunque el proceso es enmarañado, lo importante es que el sistema judicial esta siendo transformado y la forma de elegir mejorará con el tiempo. Así lo veo yo, fue el último obsequio que nos dejó Andrés Manuel López Obrador antes de irse.

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