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Agencias
Publicado el lunes, 30 de marzo del 2015 a las 18:45
CNN | México, DF.- Los registros de una de las ‘cajas negras’ recuperadas del vuelo 9525 de Germanwings corroboran la teoría de los investigadores sobre que el copiloto cerró la cabina con llave antes de estrellar el avión.
“¡Por el amor de Dios, abre la puerta!”, gritó el capitán Patrick Sondenheimer mientras golpeaba la compuerta de la cabina de pilotaje.
Trece minutos después, el avión se estrelló en los Alpes franceses.
El audio de la grabación no se ha hecho público, pero el periódico alemán Bild publicó lo que dice ser un resumen de la transcripción de los sonidos. CNN no pudo confirmar la información de manera independiente.
Antes del despegue, Sondenheimer le dijo al copiloto Andreas Lubitz que no había podido ir al baño en Barcelona, España, de acuerdo con Bild. Lubitz contestó que podía ir en cualquier momento.
Se cree que Lubitz cerró la puerta de la cabina del piloto del vuelo 9525 antes de poner el avión en modo de descenso hacia las montañas, indicaron las autoridades francesas.
El vuelo despegó con 20 minutos de retraso. Luego de llegar a la altitud adecuada de vuelo, Sondenheimer pidió a Lubitz preparar la estabilización.
Una vez terminado el proceso, Lubitz dijo al capitán que “podía ir (al baño) en cualquier momento”.
Se escuchó el sonido de un asiento recorriéndose y al piloto diciendo a su compañero que “te puedes hacer cargo”.
A las 10:29 horas locales, el radar de tráfico aéreo detectó que el avión comenzaba a descender y tres minutos después, los controladores intentaron contactar con el avión, sin recibir respuesta. Poco después, la alarma se apagó, anunciando el “rango de hundimiento”, reportó Bild.
Lo siguiente que se escuchó fue el golpeteo de la puerta. Sondenheimer le rogó a Lubitz que lo dejara entrar. Los pasajeros comenzaron a gritar, de acuerdo con la transcripción del medio alemán.
Luego de tres minutos, un sonido metálico se escuchó a 7,000 metros de altura. Otro minuto y medio después, la alarma indicó que habían descendido otros 2,000 metros y necesitaban retomar altitud.
“¡Abre la maldita puerta!”, gritó el piloto.
A las 10:38 horas, el avión se encontraba a 4,000 metros. La respiración de Lubitz todavía se escuchaba en la grabadora, de acuerdo con lo informado por Bild.
Dos minutos después, los investigadores creen escuchar que el ala derecha del avión se impacta con el pico de la montaña.
Los gritos se escucharon una última ocasión.
Richard Quest, conductor de Quest Means Business de CNN, consideró “increíble” que el audio de la ‘caja negra’ se haya filtrado de esta manera.
Las grabaciones de las cabinas son una parte sensible y muy privadas durante la investigación de un accidente aéreo. Nunca son reveladas oficialmente, de acuerdo con Quest.
Las comunicaciones entre los controladores del tránsito aéreo y la cabina de pilotos deben permanecer en privado, pero eso es menos común en Europa como lo es en Estados Unidos.
Una versión editada y redactada de la transcripción se publica como parte de la investigación final de un incidente.
Su novia estaría embarazada
El mismo tabloide alemán afirmó ayer que la novia del copiloto, una profesora de matemáticas e inglés que vivía con Lubitz cerca de Düsseldorf, le habría dicho a sus alumnos que está embarazada de él. El diario no cita, sin embargo, ninguna fuente.
El sábado, Bild publicó una entrevista de una azafata que había tenido una relación amorosa con Lubitz, y que refuerza la pista que apunta a que el copiloto sufría problemas mentales.
La joven asegura que cuando oyó hablar de la tragedia, le vino a la memoria una frase del piloto: “Un día voy a hacer algo que va a cambiar todo el sistema, y todo el mundo conocerá mi nombre y lo recordará”.
Si Lubitz “hizo esto”, “es porque comprendió que debido a sus problemas de salud, su gran sueño de trabajar en Lufthansa, como comandante y como piloto de largos vuelos, era prácticamente imposible”, añade en la entrevista.
Otro diario alemán, el Welt am Sonntag, asegura que los investigadores descubrieron en el domicilio de Lubitz “numerosos medicamentos” para “enfermedades síquicas”.
El joven, “gravemente depresivo”, habría padecido un “síndrome por el estrés” y lo habrían atendido “varios neurólogos y siquiatras”.
La fiscalía de Düsseldorf informó el viernes que se habían encontrado rotas bajas médicas en la casa del joven piloto. Sin embargo, no se ha encontrado ninguna carta de adiós que explique lo que pensaba hacer.
Según The New York Times, el joven tenía serios problemas oculares que podrían haberle impedido volar. Y Bild aseguró ayer que Lubitz sufrió un desprendimiento de retina, una afección ocular curable que puede impedir que un piloto siga volando, si no se trata a tiempo.
Identifican ADN de pasajeros
Por otra parte, los investigadores “aislaron 78 ADN distintos” en el lugar donde se estrelló el martes el avión, en los Alpes franceses, los cuales se compararán con los de familiares de los 150 muertos para identificarlos, indicó ayer la fiscalía de Marsella.
Además, se está construyendo un camino de acceso al lugar, el cual será accesible para vehículos todoterreno y permitirá evacuar piezas difíciles de transportar con helicópteros, precisó. a
CH
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