Opinión
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Agencias
Publicado el jueves, 13 de octubre del 2016 a las 09:05
Los Ángeles, California.- Wikileaks y Rusia han irrumpido como nuevos actores en la ya confusa campaña presidencial de Estados Unidos con miles de correos electrónicos, supuestamente robados de la cuenta profesional de John Podesta, jefe de campaña de Hillary Clinton, que han sido publicados por el portal de filtraciones.
Los emails, publicados entre el pasado viernes y este miércoles, revelan los entresijos de tomas de posiciones clave para Clinton durante las primarias y suponen un acceso sin precedentes para el público a las comunicaciones internas del equipo que rodea a un candidato.
Rusia ha sido acusada directamente por la campaña de Clinton, y por el propio Gobierno de Estados Unidos, de estar detrás del robo de información con el objetivo de favorecer al candidato Donald Trump. Según Podesta, el FBI investiga la filtración.
“La interferencia de Rusia aparentemente en nombre de Trump es, creo, de máxima preocupación para todos los estadunidenses, independientemente de si son demócratas, independientes o republicanos”, dijo John Podesta.
El Gobierno de Estados Unidos hizo esta acusación el viernes a través de un comunicado en el que afirmaba que Rusia trata de influir en la elección. Rusia ha negado cualquier implicación en el robo de documentos, primero, a través de un comunicado de su ministerio de Exteriores. Después, el propio ministro. Y este miércoles fue el presidente Vladimir Putin en persona quien dijo que negó las acusaciones calificando todo el asunto de “histeria”.
LM
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