Arte

Publicado el viernes, 17 de abril del 2026 a las 11:26
Ciudad de México.- Educal, la entidad paraestatal que en 2022 celebraba su 40 aniversario al compás de “una librería siempre cerca de ti”, se despide.
Sus decenas de puntos de venta a lo largo del territorio nacional ahora serán sucursales del Fondo de Cultura Económica (FCE), como podía preverse desde que el titular del sello, Paco Ignacio Taibo II, emprendiera el sexenio pasado una fusión que incluía la ya extinta Dirección General de Publicaciones (DGP) de la Secretaría de Cultura (SC).
En la librería ubicada precisamente en el edificio de la SC sobre Paseo de la Reforma, abocada en este momento al remate de ejemplares y a la devolución de títulos a sus proveedores, el personal así lo dice a sus visitantes: “Ya no habrá Educal”, mientras en el sitio en línea de la red (www.educal.com.mx), donde se invita a los usuarios a comprar directamente con el FCE, un mensaje refiere la integración de operaciones comerciales entre ambas instancias.

“(El) propósito es optimizar recursos, unificar esfuerzos editoriales y de distribución, así como fortalecer la presencia cultural y ampliar el alcance de las publicaciones, aprovechando la infraestructura, experiencia y reconocimiento institucional del FCE”, se lee en el portal.
Para Gerardo Jaramillo, director de Educal de 2013 a inicios de 2019, y antes de ello encargado de la Gerencia Comercial del Fondo, “cualquier acción para el fortalecimiento de una red de librerías, sea privada o pública, es una buena medida”.
“Me parece que está bien; es decir, la esencia me parece correcta: coordinar mejor las acciones para optimizar los recursos y para tratar de conservar la infraestructura instalada que tienen ambas instituciones en el campo de las librerías”, dice en entrevista el hoy director de la Asociación de Librerías de México (ALMAC).
“Ahora, lo que sigue, pues yo espero y les deseo de corazón que vaya bien”, agrega el también secretario ejecutivo del Seminario de Cultura Mexicana.
Constituida legalmente según la escritura pública No. 21086, en 1982, Educal, S. A. de C. V., tenía como propósito original diseñar, fabricar, importar y exportar modelos de material didáctico en apoyo a los programas de educación pública. Unos años después se reorientó a la distribución y comercialización de las publicaciones editadas por el sector educativo y cultural.
A partir del establecimiento y administración de sus propias librerías en los 90, se fue consolidando una red nacional que alcanzó uno de sus momentos clave a inicios del nuevo milenio cuando, con Raúl Zorrilla como director, se hicieron acuerdos para la apertura de librerías en museos públicos, centros culturales, presidencias municipales y demás recintos.
Hasta 98 puntos de venta en todo el País, más una decena de librobuses recorriendo sitios de difícil acceso, hicieron de la paraestatal -sectorizada en el otrora Conaculta, luego SC- la cadena más grande de librerías y tiendas de museo en América Latina.
En el directorio del último trimestre de 2023 se enlistaban aún 72 librerías a lo largo de la República; con ese añadido, el FCE ya presume en su sitio en línea 106 sucursales.
A la pregunta sobre qué ha representado Educal, Alberto Ruy Sánchez, director editorial de la revista Artes de México, responde: “La posibilidad de estar en vínculo con comunidades de todo el País”.
“Por ejemplo, hay una Educal en el Museo de Arte Abstracto de Zacatecas; tener ahí una librería para Gandhi o para Porrúa no significa negocio. Pero la red pública Educal-FCE está ahí porque hay una función social.
“Y si está ahí es porque tiene una alianza con un local, en este caso el museo. Entonces, tienes la perfecta combinación de una administración central y alianzas locales”, continúa el escritor y editor, enfático en el valor de “tener presencia en todo el País donde las librerías comerciales no la tienen”.
Son 38 los años que Artes de México ha mantenido su colaboración comercial con Educal, sin que Ruy Sánchez percibiera alguna diferencia a partir de que Fritz Glockner -hoy Secretario de Arte y Cultura de Puebla- asumiera la dirección en 2019.
“Espero que la unión de las dos empresas, de Educal y del Fondo, que de hecho ya estaban bajo la misma cabeza, no afecte la naturaleza de la labor que hacía Educal”, expresa el escritor, destacando la apertura que siempre hubo hacia las editoriales independientes, hoy tan difícil de conseguir en las grandes cadenas que han hecho del algoritmo comercial su única brújula.
“Es lo que está sucediendo en muchas de las librerías privadas de las grandes cadenas, y Educal-FCE son el antídoto contra eso”, estima.
Sin embargo, no todos coinciden en que la absorción sea inherentemente positiva.
“Se está unificando bajo criterios muy opacos, y tiene que ver, básicamente, con ampliar las posibilidades de comercialización de las decisiones editoriales de Paco Ignacio Taibo II y su punta de secuaces”, reprueba una persona del gremio editorial que ha pedido a REFORMA no ser nombrada: “Son decisiones opacas, no son decisiones colegiadas, no son decisiones transparentes y no son decisiones en favor de la ciudadanía plural y diversa”.
A lo largo de sus más de cuatro décadas de historia, Educal estuvo al centro de situaciones controversiales.
Por ejemplo, la oposición de vecinos en Coyoacán a la construcción del Centro Cultural Elena Garro, que tomó 4 años en estar listo -2 más de lo planeado- y costó 340 por ciento más de lo originalmente presupuestado.
O también los adeudos millonarios que provocaron la inconformidad y reclamo de varios de sus proveedores durante la gestión de Jaramillo.
“Empresas como Educal, pues siempre han tenido deuda, pero siempre ha habido el apoyo para cubrir esos adeudos”, comenta su exdirector.
“El problema no es deber, es no pagar. Y el Estado, en (el caso del adeudo de) Educal, siempre ha pagado y siempre pagó”.
Luego de la salida de Jaramillo, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público dio a Educal 78.2 millones de pesos, que la red argumentó estaban etiquetados para solventar el conjunto de sus deudas, tanto a proveedores como arrendamientos e impuestos (REFORMA, 20/12/2019).
“Alguien tiene que pagar y, bueno, pues qué bueno que el Estado tenga una cadena de librerías, que mantenga esa cadena de librerías y, claro, con dificultades y lo que usted diga, pero creo que está bien, es correcto que se mantenga”, sostiene el exdirector.
“Sí, es problemática la gestión de recursos. Sí lo es, siempre lo ha sido”, remarca. “Siempre la gestión de recursos para sostener instituciones de esta naturaleza es una lucha, es una lucha de todos los días, de tiempos políticos, tiempos económicos y hay que estar todos los días buscando, buscando, buscando”.
Finalmente, Jaramillo distingue que, mientras Educal “vive de lo que vende, y tiene que pagar la nómina de lo que vende” -además de proveedores y servicios-, en el FCE hay un presupuesto asignado que incluye salarios.
“En ocasiones, pues no se vende tanto como uno quisiera, y por eso se solicitan apoyos”, apunta quien como director de Educal se enfrentó con que, de 90 puntos de venta, apenas el 60 por ciento eran rentables.
Ahora corresponde a la instancia dirigida por Taibo II sortear los desafíos de eficiencia administrativa y financiera, sin que la fusión repercuta en cierres y recortes de personal dedicado por años a mantener operativa la red de librerías.
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