Monclova
Publicado el lunes, 8 de marzo del 2021 a las 04:00
Ramos Arizpe, Coah.- María del Pilar Sánchez Flores se casó ilusionada, tenía a su lado al amor de su vida, el mismo que años después la asesinó frente a sus hijos.
Su matrimonio estuvo marcado por la violencia familiar, pero por temor a un reproche de sus hijos prefirió callar y aguantar; le costó la vida y la paz de sus menores hijas que presenciaron el asesinato en manos de su padre.
“ “Yo le decía a mi hermana ‘denuncia, mira cómo te deja, toda llena de hematomas y golpes, ponle un susto para que te deje de golpear’, pero ella me respondía que los huercos le iban a reprochar que la patrulla se llevara a su padre, pero lamentablemente murió a manos del hombre que amó”, señaló Juana Torres Flores, hermana de la víctima de feminicidio.
Es el caso de María del Pilar Sánchez Flores, una mujer trabajadora que se casó con el amor de su vida a temprana edad y quien vivió hasta en sus últimos momentos violencia, en presencia de sus dos hijas, que fueron testigos de aquel atroz asesinato del 1 de diciembre del 2018.
Las hijas de 15 y 11 años se encontraban en su domicilio en la colonia Analco II de este municipio cuando sus padres, Juan Pablo Alvarado y María del Pilar Sánchez, sostuvieron una discusión, y él se encontraba bajo los influjos del alcohol, primero empezó con insultos, pues era muy celoso, después los golpes hasta que ocurrió la tragedia, tomó un cuchillo de la cocina y la atacó.
Posteriormente logró huir en un Cavalier color azul a la casa de una hija en el municipio de Castaños, sin embargo, la mujer se negó a propiciar información para la detención de su padre, quien sigue libre.
Para la familia fue un golpe duro, un robo a la felicidad de los seres queridos, y a partir de ahí la vida cambió para todos sus hijos, hermanos y familia cercana.
La custodia de las dos hijas, de 11 y 15 años, quienes presenciaron el feminicidio pasó a un tío materno, quien estuvo al cargo de las menores quienes tomaron terapias psicológicas para poder superar el suceso traumático que vivieron en manos de su progenitor.
“ “La niña de 11 años se despertaba en la madrugada gritando, asustada y llena de miedo, pues ella presenció cuando su padre asesinó a su madre, pues la hermana mayor de 15 años salió de la vivienda para avisarme, yo vivo a dos cuadras de donde sucedió el feminicidio, la pequeña que hoy tiene 14 años fue testigo de los hechos, las terapias psicológicas de nada sirvieron, las imágenes siguen grabadas, no se pueden borrar”, exclamó.
La joven que en ese tiempo tenía 15 años, hoy 18 años, no se ha logrado recuperar de aquel suceso trágico, pues durante estos tres años ha vivido en diferentes casas con los tíos y hoy se encuentra con su hermana mayor, no ha logrado superar ese suceso.
Su miedo la invadió
“ “Ella le decía que le iba hablar a la patrulla y él le contestaba: ‘ándale háblale y yo te mato’ y lamentablemente sí lo cumplió, le arrebató la vida a una madre dedicada a sus hijos”, dijo.
Han transcurrido dos años 3 meses y es fecha que la Fiscalía General del Estado no ha logrado su captura, ya detuvieron al esposo de la mujer de Saltillo que la arrojó de las escaleras, pero Juan Carlos sigue libre, burlándose de las autoridades, escondido en diferentes municipios y Estados de la República.
“ “Yo no sé qué esperan las autoridades para detenerlo, ¿quieren que uno se haga justicia por sus propias manos?, me enteré que estaba trabajando en Macatil, Zacatecas, en una mina, acudí hasta el lugar y no lo encontré, yo soy viuda y no pierdo nada, si me lo encuentro, no sabe cómo le irá”.
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