A EXCEPCIÓN DE algunos restaurantes modestos, en muchos de los de “caché” como luego se dice a negocios de alto nivel, los precios de los platillos se han elevado significativamente.
POR UN LADO, es entendible que los productos, sobre todo la carne roja con que se elabora la mayoría de los pedidos, han aumentado de forma exorbitante; sin exagerar hasta en un cien por ciento en los negocios que los surten.
OBVIAMENTE no van a vender barato lo que compran caro, pero la verdad es que el aumento en el costo es necesario, pero no debe llegar a lo exagerado como está ocurriendo.
AHORA bien, nadie obliga a nadie a que acudan a tal o cual restaurante; cada quien mide sus posibilidades o capacidad económica.
PERO AÚN así, algunos negocios se están yendo hasta la pared de enfrente con los precios.
UN NEGOCIO naturalmente necesita obtener ganancias, no son casas de beneficencia, pero eso es una cosa y otra que aprovechando la situación, apliquen precios tan elevados como actualmente se están dando en muchos establecimientos del ramo restaurantero.
LOS QUE tienen capacidad económica son los que principalmente se han dado cuenta de esa situación.
LA GENTE menos favorecida económicamente hablando, ni por enterada se da porque por sus mismas circunstancias no pisan esos negocios, sin embargo también sienten el golpe de la inflación cuando acuden a los supermercados a surtir su despensa porque aunque no compren carne, se dan cuenta que hasta lo más “barato” de la canasta básica se incrementa casi a diario.
ES LO QUE está ocurriendo, es lo que todos los consumidor sentimos y que el gobierno federal diga lo contrario, es otra cosa…
HASTA cuándo habrá una acción más severa contra los que con toda premeditación y en un acto de condenable irresponsabilidad, siguen tirando cacharros, basura y otros objetos contaminantes a lo poco que queda del lecho del río Escondido?
AGONIZANTE, por no decir ya muerto y sólo con ánimos de supervivencia cuando se registran precipitaciones pluviales, el otrora vigoroso Escondido, recibe prácticamente a diario descargas contaminantes no sólo de particulares, sino de acuerdo con lo que aseguran habitantes de Villa de Fuente, también de Labasa, la fábrica de ladrillos que opera desde hace décadas muy cerca del lugar.
MÁS DE MIL veces se ha dicho que se actuará y absolutamente nada se ha hecho.
ESTO obviamente es facultad y responsabilidad de las autoridades federales, pero parece ser que ni siquiera saben que hay un río Escondido en Piedras Negras.
CLARO que están enterados, pero por poderosas razones, compromisos o como le quiera usted llamar, simple y sencillamente se han hecho los ciegos, los mudos y los carentes de movilidad.
Y EN LO QUE respecta a los vecinos de sus márgenes que lo usan como basurero, debería darles vergüenza y al final de cuentas, entender que lo que están haciendo no sólo está mal, sino que afecta la salud de mucha gente y la de ellos mismos.
PERO NO, parece que quieren evitar la fatiga como decían en el Chavo del 8 y en lugar de tirar la basura en los lugares debidos, la tiran en el lecho del río que por muchos años les dio vida y se ofreció como un lugar recreativo para miles de personas…
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