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Publicado el domingo, 25 de mayo del 2025 a las 04:00
Saltillo, Coah.- El alcalde Javier Díaz González compartió una anécdota que sólo conocían su madre, su padre y su esposa Luly. Frente a una dura competencia para alcanzar la marca y asistir a los Juegos Olímpicos, en Sidney, pidió la intercesión de Jesús María Echavarría Aguirre, el llamado Siervo de Dios.
“Cuando yo fui nadador, tuve la oportunidad de representar a México en dos juegos olímpicos, y en el año 2000 estaba entre que sí calificaba y no calificaba. Faltaba una competencia para poder dar el tiempo y poder dar la marca y representar a México en los Juegos Olímpicos, esa competencia era en el extranjero”.
Unas semanas antes de la competencia, vino a Saltillo a visitar a su familia y su madre la recomendó orar y pedir la intercesión del cuarto obispo de Saltillo
“Me acuerdo muy bien que mi mamá me dice ´fíjate que está la tumba o donde están los restos de los obispos, pero sobre todo he escuchado que el obispo don Jesús María Echavarría, pos hay que pedirle y hay que rezar, rezarle y decirle que quieres ir a los Juegos Olímpicos, y a lo mejor por ahí pega, verdad”.
Al obispo Echavarría se le atribuye su intercesión para que una persona salvara su vida, luego de sufrir gangrena potencialmente moral, hecho ocurrido en 2014. De certificar el milagro, sería declarado beato y seguiría el proceso de canonización como santo.
“Entonces yo no sé si me ayudó, sí o no, pero a final de cuentas para mí, creo que me ayudó bastante pedirle, ir abajo de Catedral, donde están los restos de los obispos y con mucha fe estaba pidiendo poder lograr y llegar a los Juegos Olímpicos en el año 2000 y afortunadamente, semanas después fui a esa competencia, dí la marca y tuve la oportunidad de representar a México en los Juegos Olímpicos”.
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