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Alfonso González Rasgado tiene más de 50 años ‘haciendo’ el pelo

  Por Edith Mendoza

Publicado el miércoles, 23 de julio del 2008 a las 14:00


Continúa con la tradición de la peluquería más antigua de Saltillo

Saltillo.- Alfonso González González hace más de 50 años inició con su negocio en la peluquería que lleva por nombre su apellido, la más antigua de Saltillo, tradición que aún continúa viva mediante su hijo, quien recuerda con nostalgia los tiempos en los que la calle Acuña, donde se ubica, servía como cancha para jugar futbol con sus amigos.

En una pequeña habitación de unos tres por cuatro metros, en la que se puede ver hacia el fondo un pasillo que lleva hacia varias habitaciones, característico de las casas antiguas de la ciudad, dos peluqueros ayudan a Alfonso González Rasgado, hijo del precursor de esta forma de vida, en la localidad.

González Rasgado, ingeniero forestal a quien aunque no se le dio por adquirir el oficio, actualmente administra la peluquería “González”, que a pesar de los años y la llegada de muchos competidores no ha perdido clientela.

“Ahorita viene mucha gente, y cuando empezó pues imagínese, no había estéticas entonces, y el ‘Gillette’ apenas empezaba, había muchos clientes que no lo querían y venían unas dos o tres veces por semanas, ahí sí fue la época buena de la peluquería”, dijo.

En la actualidad, con el alza de los precios y demás circunstancias, han truncado de cierta manera su desarrollo, pero “nos mantenemos porque los señores ya tiene tiempo ahí, y tienen mucha clientela”.

Mirando hacia la entrada del establecimiento, y de fondo el ruido provocado por el tránsito de los vehículos en el exterior, y la música de un pequeño radio sintonizado en una estación de amplitud modulada, Alfonso hijo recordó que “en estas calles podía uno jugar futbol en aquellos tiempos, no pasaban carros. La callecita del barrio se fue, se acabó, se fueron, algunos murieron, (…) ya estaba pavimentada la calle”.

Actualmente tiene 51 años y desde que tienen uso de razón “el negocio estaba perfectamente establecido, y mucha clientela buscaba a mi padre, yo era muy pequeño”.

Don Alfonso González González murió en 1997, pero decidió no dejar morir la tradición “por puro orgullo, por el recuerdo”, y aunque a él no le tocó, su hijo se dedica a lo mismo que su padre.

“En aquel tiempo estaba de moda el estudio, pero pues ahora de hecho mi hijo sí volvió a agarrar la peluquería. Él ‘pela’ ahorita a los oficiales de la Policía Municipal, ‘abuelió’. Yo le dije: ‘En las carreras a veces tienes suerte, pero a veces no agarras nada, en este tiempo los jóvenes salen y batallan mucho’. Por eso retomamos el oficio con mi hijo”, mencionó.

Una de las anécdotas que más recuerda es que cuando era muy niño, una vez olvidaron una maleta con mucho dinero en el local, “pero mi papá siempre fue muy honesto, y la devolvió al señor, quien le dio su propina”.

Asimismo, dijo que cuando los premios gordos de la lotería han caído en Saltillo, han pasado por sus manos, y no faltan los señores que se les desmayan y han tenido que llamar a la ambulancia.

José Salinas Hernández, uno de los peluqueros que colaboran en el establecimiento, ha dedicado toda su vida a este oficio; 24 años los ha vivido en ese lugar.

Recordó que desde que tenía nueve años, por enseñanzas de su padre que era peluquero, aprendió esta forma de ganarse la vida, mediante la cual ha sacado a su familia adelante.

“A ellos no les gusta, no quieren seguir mi oficio, pero de ahí les dí el estudio y he seguido adelante”, externó.

Recuerda con simpatía cuando en una ocasión uno de sus clientes creyó que le había “mochado” la oreja, pero sólo se trataba de una gota de agua que había recorrido esa parte. “Nada de lo que pensaba la persona era”.

De lo que recuerda de Saltillo entonces, es que se trataba de una ciudad muy pequeña.

“La ‘suidá’ ha crecido mucho, lo que no se imagina. Lo que me acuerdo es que llegaba hasta Coss y hasta Abasolo, ha crecido tantísimo”, dijo.

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