Cd. De México

Publicado el domingo, 9 de mayo del 2021 a las 17:43
Valle de Chalco.- Este será el cumpleaños más triste para Fernando. Para festejar su mayoría de edad, este domingo 9 de mayo, su madre Angélica Segura Osorio, había pedido permiso en la zapatería en la que trabajaba para hacerle una comida y celebrar sus 18 años de vida.
Eso ya no ocurrirá porque Angélica, de 43 años de edad, fue una de las 26 víctimas mortales del accidente registrado el lunes pasado en la Línea Dorada del Metro y su partida dejó un profundo dolor en su familia.
En el patio de su vivienda, ubicada en la colonia San Miguel Xico 3, perteneciente al municipio mexiquense de Valle de Chalco aún están colocadas decenas de flores en el espacio donde estuvo su ataúd, antes de que lo llevaran a enterrar el jueves pasado al panteón municipal, que fue ampliado por el ayuntamiento por la pandemia del Covid-19.
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Angélica: Hoy tu bella alma descansa y nunca me olvidaré de ti, quiero ganarme el cielo porque sé que tú estás ahí” dice una frase que acompaña a una fotografía de la esposa, madre de dos hijos y abuela de un pequeño, que está rodeada de cirios y veladoras.
“Cuando entro al último vagón hay tres personas desmayadas, inconscientes, no se movían. En una parte había un brazo y me decía un poli ‘¿qué hacemos con el brazo?’”, esto fue lo que nos contó el conductor del tren que se desplomó en la #Línea12DelMetro: pic.twitter.com/DYulUiTDeC
— Ciro Gómez Leyva (@CiroGomezL) May 7, 2021
A un lado de la fotografía de Angélica, quien el 15 de junio cumpliría 44 años, hay una placa de madera en la que su esposo, hijos, nieto y familiares, la recuerdan con cariño y también hay una cruz de cal que permanecerá hasta que se cumpla el novenario de su muerte.
Su esposo, Amadeo de 49 años de edad y su hijo, Fernando, están inconsolables. “Es un dolor, una angustia, es una tristeza lo que pasó, pero no nos queda de otra más que echarle muchas ganas y pedirle a Dios que nos dé mucha fuerza y salud para seguir adelante”, dijo Amadeo.
Largo peregrinar por informes tras accidente
El padre de los dos hijos de Angélica, quien no puede caminar por una fractura que tiene en un tobillo, y al que han sometido a cinco operaciones, otra de páncreas, es diabético y aún no sabe si el cáncer pulmonar que padece desde hace varios años sigue en su cuerpo, salió a buscar a su esposa la noche del lunes a los hospitales porque vio el accidente en la televisión y no les contestó las llamada telefónicas, ni los mensajes que le enviaron.
Utilizó muletas en su peregrinar por las clínicas donde habían llevado a los heridos del percance que se presentó a las 22:22 horas del 3 de mayo, pero el nombre de Angélica no aparecía en las listas que dieron a conocer las autoridades capitalinas.
Sin saber nada de ella regresó a su casa a las 7 de la mañana del martes. Con Fernando y su hija Marlén de 26 años fueron a los ministerios públicos de Iztapalapa porque les dijeron que allá estaban algunas de las personas que habían fallecido por el siniestro.
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En Iztapalapa 6 el personal nos dijo que había una persona con las características que yo les di y sí ya rápido me atendieron y el perito o el fiscal nos mostró unas fotos y sí era ella”, contó Amadeo.
La reconocieron por el uniforme que utilizaba en la zapatería en la que laboraba, que está ubicada en la calle Corregidora, del Centro Histórico de la Ciudad de México, de la que salió a las 21 horas para dirigirse a su casa en Valle de Chalco.
Antes la ruta que empleaba Angélica para ir a su trabajo y retornar a su domicilio era por la autopista México-Puebla y por la calzada Ignacio Zaragoza, pero por insegura, pues la asaltaron dos veces, decidió cambiarla y desde hace varias semanas se trasladaba por la Línea 12.
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