Internacional
Por
La Jornada
Publicado el viernes, 6 de marzo del 2026 a las 20:05
Washington D. C. – La Plaza Farragut, ubicada en el corazón político de la capital estadounidense, amaneció intervenida por una misteriosa exhibición que emula el célebre Paseo de la Fama de Hollywood, pero con un giro sombrío. Se trata de una serie de calcomanías instaladas en el suelo que señalan a figuras de alto perfil vinculadas con el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein.
La instalación, apodada por transeúntes como el “Paseo de la Vergüenza”, utiliza tipografía dorada sobre estrellas de diseño clásico. Cada una incluye un código QR que redirige a los usuarios a documentos oficiales del Departamento de Justicia, vinculando las apariciones públicas de los señalados con los archivos del caso.
La exhibición no solo busca señalar responsabilidades legales —muchas de las cuales no han sido probadas como delitos— sino exponer los vínculos sociales que el financiero tejía en las esferas del poder. Entre los nombres que destacan en la intervención se encuentran:
– Bill Clinton: Expresidente de Estados Unidos.
– Andrew Mountbatten-Windsor: Exduque de York y miembro de la familia real británica.
– Bill Gates: Cofundador de Microsoft.
– Howard Lutnick: Actual secretario de Comercio de los Estados Unidos.
– Ghislaine Maxwell: Exsocia de Epstein, actualmente en prisión.
– Larry Summers y Les Wexner: Figuras prominentes de la academia y el empresariado.

Un incidente particular marcó la jornada: una estrella perteneciente al magnate Elon Musk, dueño de Tesla y X, fue arrancada del pavimento poco después de ser detectada.
Pese a la carga simbólica de la instalación, todos los individuos mencionados han negado reiteradamente tener conocimiento de las actividades criminales de Epstein. Incluso el presidente Donald Trump ha tenido que enfrentar cuestionamientos sobre su relación pasada con el magnate neoyorquino, manteniendo una postura de deslinde similar a la del resto de los señalados.
Aunque las autoridades locales suelen retirar este tipo de intervenciones no autorizadas de forma rápida, la presencia de los códigos QR ha facilitado que la información se difunda masivamente en redes sociales antes de su remoción. La exhibición reaviva el debate sobre la falta de consecuencias para las élites que formaron parte del círculo íntimo del depredador sexual.
Notas Relacionadas
Hace 5 minutos
Hace 4 horas
Hace 6 horas
Más sobre esta sección Más en Internacional
Hace 2 horas
Hace 3 horas
Hace 4 horas
Hace 4 horas
Hace 4 horas
Hace 4 horas
Hace 4 horas
Hace 5 horas
Hace 5 horas
Hace 6 horas
Hace 6 horas
Hace 6 horas