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Agencias
Publicado el sábado, 12 de noviembre del 2016 a las 09:05
Ciudad de México.- Las acusaciones por lavado de dinero, fraude bancario y conspiración criminal que un gran jurado de la Corte Federal del Distrito Sureste de Texas, en Corpus-Christi, avaló el pasado martes contra Luis Carlos Castillo Cervantes finalmente dio un resultado con el arresto del empresario originario de Reynosa en el Aeropuerto de McAllen.
La investigación por parte de las autoridades estadunidenses de Castillo Cervantes inició desde septiembre. Castillo Cervantes fue detenido el pasado martes e hizo su comparecencia inicial ante un juez federal el miércoles, acusado de conspiración de lavado de dinero y conspiración para cometer fraude bancario.
La acusación responsabiliza a Castillo Cervantes de conspirar con otras personas entre 2006 y 2014, para transferir y transportar instrumentos monetarios que involucraban percepciones de actividades ilícitas, incluyendo la de agravio a una nación extranjera en la forma de robo de fondos públicos.
Según las autoridades, el empresario conocía el movimiento de los fondos que representaron el fraude bancario y otras violaciones de la ley federal. Dice que durante 2007 y hasta 2012, el empresario configuró cuentas de banco al International Bank y a J.P. Morgan Chase Bank.
La nación extranjera “agraviada” no es mencionada. Sin embargo, el nombre de Castillo Cervantes ha sido citado en el caso contra el extesorero de Coahuila, Héctor Javier Villarreal, así como por la Operación Tornado del Gobierno de Nuevo León, que indaga los pagos a empresas por obras de infraestructura que nunca se realizaron en la administración del exgobernador Rodrigo Medina.
Sin embargo, la acusación para Castillo Cervantes podría ser más complicada.
Su relación como financiador de campañas electorales en México lo vincula con exgobernadores de Tamaulipas como Eugenio Hernández; de Zacatecas, como Amalia García y Ricardo Monreal; de Veracruz como Fidel Herrera; de Quintana Roo como Roberto Borge; de Nuevo León, como Natividad González Parás y nuevamente de Coahuila, con Enrique Martínez y Martínez.
Hizo negocios en el Estado de México, donde es conocida la amistad del empresario con Alfredo del Mazo, quien a su vez lo habría recomendado con el entonces gobernador, Enrique Peña Nieto. Castillo habría financiado campañas de políticos priistas, panistas y perredistas, así como de distintos jueces del Valle de Texas.
Se considera que apoyó con 1 millón de dólares a Moreira Valdés para lograr la Gubernatura de Coahuila; que financió al senador Óscar Luebbert en su intento de ser candidato al Gobierno de Tamaulipas y, por supuesto, que aportó dinero para sustentar las aspiraciones de Martínez y Martínez para hacerse de la candidatura del PRI a la Presidencia de la República.
Las autoridades estadunidenses solicitaron decomisarle al empresario, conocido también como “El Rey de los Dragones” un avión jet ejecutivo “Learjet 45 XR” con matrícula N135CG, registrado a nombre de la firma Imperial Air LP, de Mission, Texas, propiedad del acusado, junto a la devolución de 36 millones 259 mil dólares.
Pero las autoridades no se quedaron ahí, también ubicaron una propiedad a su nombre al sur del condado de Mission. La residencia tiene una extensión de más de 2 mil 229 metros cuadrados, mientras la investigación sigue su curso.
SUS TRATOS CON RODRIGO MEDINA
El empresario tamaulipeco y su compañía Immex se mudó de Reynosa, Tamaulipas, a Monterrey en 2008. Justo en ese año empezó a obtener contratos cuyo monto llegó a los mil 290 millones de pesos, que le fueron pagados entre 2008 y 2012, en el cierre de la administración de Natividad González Parás.
Además, 146.9 millones de pesos le fueron asignados de forma directa por el gobierno de Rodrigo Medina entre 2010 y 2011. También consiguió 10 contratos más por 429.6 millones de pesos, siete de ellos asociado con la empresa regiomontana Insumos y Maquinaria, S.A. de C.V., para obras en Nuevo León.
De manera individual, la empresa regiomontana Insumos y Maquinaria ganó al menos seis contratos por 468.8 millones de pesos para obras en el Estado de México y San Luis Potosí, utilizando la maquinaria Cutler, de la que Castillo Cervantes es representante exclusivo. Además, ganó contratos por 339 millones de pesos en asociación con la firma Cofnymex, que tiene su domicilio en San Pedro.
Utilizando las máquinas Cutler, Cofnymex obtuvo contratos individuales con la SCT por 300 millones de pesos, y otros más por 204 millones en asociación con la Constructora Cadena, S.A., originaria de Baja California.
NEGOCIOS EN EL TERRUÑO
En 2009, en su tercer intento por alcanzar la Gubernatura de Tamaulipas, el alcalde de Reynosa, Óscar Luebbert Gutiérrez fue evidenciado en una reunión exclusiva en Mc Allen, Texas, invitado por el mismo Luis Carlos Castillo Cervantes. Lo destacable de la información presentada por el medio digital de Tamaulipas Signos fue la lista de invitados a la fiesta privada.
Entre los nombres de la celebración planeada por el empresario originario de Valle Hermoso, Tamaulipas, exhibió el medio estaba un grupo de gobernadores donde figuraban Enrique Peña Nieto, Natividad González Parás, Humberto Moreira, Ulises Ruiz, Ramiro Garza Cantú y hasta Eugenio Hernández Flores.
Por otro lado, de acuerdo con registros comerciales, Lucamax, una de sus filiales tenía sus oficinas en Río Nazas 311, en la colonia Valle Mirador, de Monterrey, en el mismo edificio donde estuvieron las instalaciones de Immex y la empresa Impulsora Internacional de Equipos, que pertenece al mismo consorcio de Castillo Cervantes y que obtuvo un contrato con la SCT en Tamaulipas por 55.7 millones de pesos.
Actualmente, las tres compañías tienen registrado su domicilio en la calle Insurgentes 435, de la colonia Longoria, en Reynosa, Tamaulipas.
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