Cd. Acuña

Publicado el jueves, 1 de enero del 2015 a las 15:00
Saltillo, Coah.- Con el dólar arriba de los 15 pesos y un barril de petróleo desfondado, hundido a un precio menor a los 47 dólares –una caída que amenaza rondar el 50% en poco tiempo- la cuesta de enero se prolongará indefinidamente para los coahuilenses y los mexicanos.
De igual manera, el alza en gasolinas y diesel continuará, con un 3% adicional –es lo esperado–, y con ello abonarán al índice inflacionario.
A eso hay que agregar el 4% de incremento al impuesto predial, agua potable, derechos y contribuciones estatales y municipales, multas de Policía y Tránsito, y la resaca de las fiestas decembrinas y de fin de año, que pegarán como nunca a los trasnochados.
El aumento del 4.2% al salario mínimo para el 2015 se esfumó sin siquiera ver la luz de la esperanza del Año Nuevo con el alza en las tortillas, la leche y el resto de la canasta básica, que durante el 2014 aumentó 6% en promedio, según cifras oficiales, aunque la realidad es más deprimente para las amas de casa.
También aumentaría el transporte público
Además de los aumentos a la gasolina y el impuesto predial, entre otros, y el alza sostenida del dólar frente al peso, todavía existe la amenaza de que el transporte urbano se incremente en un peso para pasaje general y estudiantil a petición de los concesionarios, que se quejan de las alzas en combustibles, aceites y refacciones.
Los 2.70 pesos de ajuste para alcanzar 66 pesos con 45 centavos en Coahuila en nada ayuda a los más de 109 mil trabajadores que tienen ese ingreso, pues la inflación ya se “comió” ese aumento.
Los más de 380 mil trabajadores que perciben hasta 3 salarios mínimos tampoco verán cambiar su calidad de vida, pues el mismo Gobierno federal reconoce que se requieren al menos 4 salarios mínimos para comprar la canasta alimentaria.
Es cierto que los gasolinazos serán eliminados este año, sin embargo, aumentarán teniendo como límite la inflación que rondaría el 3%, sistema de ajuste que aplicaría para 2016 y 2017.
Así, el precio de los combustibles seguirá al alza y con ello el encarecimiento de los productos, insumos y bienes que requieren las familias para sobrevivir y las empresas para producir, pues la mayor parte se desplazan por carretera.
Tan sólo en el 2014 la gasolina Magna repuntó 9.7% respecto al 2013; la Premium 11.2% y el diesel 11.6% y seguirán al alza.
De esta manera, aplicando un ajuste mínimo del 3%, darían el “brinco” de 13.31 a 13.70 pesos por litro; de 14.11 a 14.53 pesos, y de 13.94 a 14.53 pesos. Así, la cuesta de enero durará 12 meses, hasta diciembre próximo, por lo menos. El panorama sería más desastroso para Coahuila y el país, de haber prosperado aquella iniciativa durante la discusión de las leyes secundarias en materia energética.
En julio se propuso eliminar los subsidios generalizados en el consumo de gasolina, gas y electricidad, lo que habría llevado al cierre de empresas y negocios, en el peor de los escenarios, y a un deterioro intolerable de la calidad de vida de las familias, con una inflación desproporcionada en el costo de los servicios y de la canasta básica, por lo que el poder de consumo se hubiera reducido prácticamente a cero.
Una medida de esa naturaleza simplemente hubiera ahuyentado las inversiones de nuevas plantas o de ampliaciones de las existentes, y la industria ya instalada no tendría manera de ser más productiva y competitiva.
En el caso de la electricidad, el apoyo gubernamental puede alcanzar entre el 50 y el 90% del costo real de la tarifa, según la zona geográfica y el consumo. La economía del país ha girado durante décadas alrededor del barril del petróleo, y esta semana se desplomó a los 46 dólares, el nivel más bajo registrado durante los últimos seis años, por lo menos.
El peso también pierde valor frente al dólar de manera preocupante, para ubicarse en una desventajosa posición, similar a la caída del 2009, por lo que las expectativas para el 2015 no hacen abrigar esperanzas reales para el repunte económico del país.
Con estos elementos que dominan el escenario nacional, sumándole la inseguridad, las narcoejecuciones y las manifestaciones de protesta social que no ceden y amenazan con volverse más violentas, hay voces de especialistas que no descartan una crisis económica y social en los primeros meses del año.
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Seguirán subsidios
Caída del dólar
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