El grupo de llamados comerciantes indígenas, recurre principalmente al cierre de la calle 20 de noviembre, entre los dos edificios de gobierno capitalino, con la única intención de continuar siendo beneficiados con permisos temporales para su organización, los cuáles en su mayoría son vendidos entre sus agremiados.
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Uno tiene que pagar para que nos anoten en las listas, después ellos sacan las mesas y al final a nosotros nos ubican (…) pagamos diario desde 200 pesos si es esquina y 150 si no es esquina” dijo una de las comerciantes indígenas, quién por temor a represalias prefirió omitir su nombre.
Agregó que aunado al pago de los lugares, también son obligados a realizar bloqueos y en dado caso de que no participen en esas movilizaciones, son multados hasta con 500 pesos, los cuales tienen que liquidar si es que quieren seguir vendiendo sus productos en los espacios conseguidos por la organización.
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Ellos no tienen puestos, ellos no trabajan, ellos nada más sacan los permisos, ellos no venden por qué no son artesanos, viven de lo que nos cobran” finalizó.
Los dirigentes argumentan que los lugares que obtienen son para que sus agremiados oferten sus artesanías, sin embargo se ha detectado que en la mayoría de los puestos instalados en la vía pública, comercializan de todo menos artesanías elaboradas por ellos mismos o integrantes de su comunidad.
Las organizaciones Grupo Artesanal Triquis de Oaxaca AC, la Comunidad de Artesanos Residentes de Mexico, la Asociación Artesaneando AC y Ya -Mi Sheiy AC, son algunas de las que han participado en las manifestaciones, las cuales la mayoría de ellas han terminado en agresiones a los policías de la Secretaría de Seguridad Ciudadana y funcionarios de Gobierno Capitalino.






















