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Por
Rebeca Ramírez
Publicado el domingo, 22 de agosto del 2010 a las 14:00
Saltillo, Coah.- Iván Fuentes Garrido y Héctor Galindo Alvarado, que el 8 de mayo partieron de Saltillo para realizar su recorrido “México por el Mundo en Motocicleta”, luego de continuar su recorrido por Estados Unidos y Corea del Sur, estos últimos meses pasaron ya por Magadán y Chita, en Rusia, para adentrarse luego por Mongolia.
Fuentes Garrido comentó que fue a finales de junio cuando llegaron a Magadán, el inicio del Kolyma Higway o también conocida como la Ruta de los Huesos; señaló que en esa ciudad el frío a las 8 de la mañana duele, de repente cae una helada lluvia o hay un sol incandescente y luego llena la neblina, en ese lugar se quedaron en viejas casas de campo que había afuera de la ciudad y donde se destaca la generosidad de la gente.
En Chita, un pueblo muy cercano a la frontera de Rusia con Mongolia, detuvieron unos días el viaje, pues las motocicletas requerían la reparación de alguna falla (acumulador, suspensión, tortillos rotos), pero la ruta Magadán-Chita estuvo llena de buenas experiencias.
El primer tramo, Magadán-Susuman, fue muy fácil aun cuando es un camino de grava, aunque Héctor se cayó varias veces de la motocicleta y hubo que arreglar sus maletas laterales; por ese lugar una familia que viajaba en un pequeño carro ruso les regaló un billete de 5 mil rubros (algo así como 2 mil pesos) para que comieran y durmieran en algún lado.
Asimismo de Susuman a Khandiga se toparon con un tramo de la vieja Ruta de los Huesos, donde salieron de la autopista de grava para entrar en esa vieja y maltratada ruta llena de arbustos y hoyos, como si nadie la hubiera cruzado desde hacía varios años; para entonces ya habían perdido la cuenta de cuántos ríos han cruzado, de los riscos peligrosos y cuántas veces se cayeron las motocicletas por el peso.
Después de más de 10 horas en esta ruta solamente habían avanzado 45 kilómetros de más de 300, lugar donde había mucha maleza y un derrumbe que cortaba la ruta, que los llevó a seguir por un pantano hasta que ya no hubo forma de cruzar por ahí y con ello concluyó la corta travesía en la Ruta de los Huesos.
Después cruzaron lugares como Ust-Nera , Khandiga, Bistiag o Yukustk, para luego atravesar algunos pueblos como Aldán, Tinda, Scorovodino, en estos últimos no se quedaron mucho porque a partir del 1 de agosto empezaba la vigencia de la visa de Mongolia y tenían que llegar a una ciudad grande como Chita a reparar las motos.
En Mongolia, a donde llegaron a principios de este mes, Héctor había sufrido un pequeño accidente que le imposibilitó a seguir esta ruta, por lo que Iván Fuentes continúo con ese recorrido, aunque reconocía: “cuando vi la camioneta en la que iban Héctor y su moto a Ulan-Bataar estuve a nada de subirme a mi moto y alcanzarlos con el pretexto de ver que estuviera bien, pero me detuvo esa sensación de saber lo que es cruzar en solo una brutal bestia como Mongolia”, y añadió: “Me costó un rato tomar camino rumbo al Gobi, un desierto que tiene su fama, pero todo lo que viví adelante me ha hecho más fuerte”.
Mongolia cuenta con una enorme extensión de arena, grava y en partes enormes montañas, donde son muchas las rutas que hay que cruzar más de 100 kilómetros sin ver persona alguna, fue en este recorrido donde explotó el acumulador, por lo que hubo que pedir ayuda quienes vivían en los pueblos cercanos.
Pero al llegar al oeste, en Olgii cerca de la frontera con Rusia, es momento de despedirse de Mongolia entre praderas y montañas nevadas “que me recuerdan tanto a mi querida Sierra de Arteaga, a esos impresionantes atardeceres”.
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