Internacional
Por
Agencias
Publicado el lunes, 14 de noviembre del 2016 a las 21:45
Texas, EU.- Abby Ramírez, una inmigrante indocumentada de tan sólo 14 años, se presentó frente al Ayuntamiento de Austin, agarró el micrófono y contuvo las lágrimas. Le dijo a la multitud, que según los organizadores de la protesta era de cerca de 1,500 personas, cómo se sintió al llegar a su escuela luego de la elección presidencial, asustada de que su familia pudiera ser separada.
“Mis amigos conocen mi situación. Ellos me dicen que todo saldrá bien”, dijo Ramírez. “Ellos no saben cuánto me ha afectado esta elección, emocional y mentalmente”.
Ramírez se unió a decenas de familias indocumentadas, activistas pro inmigrantes y autoridades locales, como el alcalde Steve Adler y el concejal Greg Casar, en una protesta el domingo 13 para oponerse a las políticas de inmigración del presidente electo Donald Trump.
El mismo día, Trump había anticipado parte de su plataforma al decir al programa 50 minutos de la cadena CBS, que él podría deportar hasta a 3 millones de inmigrantes con antecedentes penales y potencialmente a muchos más, luego de que “la frontera estuviera asegurada”.
Pero en frente del Lady Bird Lake y el puente de South First Street, el cual conecta el norte de la ciudad con el sur, Adler prometió el domingo proteger a los residentes indocumentados de Austin.
“Nada de lo que ha pasado esta semana cambia lo que somos como comunidad, nuestros valores o nuestra cultura”, dijo Adler. “En Austin, Texas, nosotros construimos puentes, no muros”.
A la fecha, el Departamento de Policía de Austin no puede interrogar a las personas sobre su situación migratoria, a menos que sea pertinente para una investigación penal, explicó el jefe Arturo Acevedo.
Por su parte, el concejal Casar dijo a la multitud, de forma apasionada, que el podría garantizar que eso no cambiaría.
“Voy a pelear para asegurar que a ninguno de nuestros oficiales de policía le sea encargado u ordenado lastimar a nuestras familias, al atacar a nuestras familias inmigrantes”, dijo él. “Estamos aquí como un Municipio para cuidarnos los unos a los otros”.
Casar dijo que Austin podría unirse a otras ciudades que se oponen al plan de 100 días de Trump, el cual amenaza a las denominadas ciudades santuario, aquellas que poseen políticas que protegen a comunidades inmigrantes.
“No hay nada que negociar, no hay nada con lo que se deba cumplir, en cuanto a las políticas de miedo y odio y de Donald Trump”, dijo. “Sabemos que esta batalla no se va a ganar en el Concejo Municipal ni en las salas del Capitolio. Se va a ganar en las comunidades. Se va a ganar en las calles”.
La audiencia respondió a los comentarios de Casar, muchos de ellos con lágrimas en los ojos, mientras portaban carteles con leyendas como “Keep Families Together” (mantengamos juntas a las familias) y “Love Trumps Hate” (el amor triunfa sobre el odio).
Luego de los discursos, los manifestantes marcharon pacíficamente por Congress Avenue hasta el Capitolio. Fue la tercera protesta realizada en Austin en contra de la victoria de Trump desde el miércoles.
Horas más tarde, una cuarta protesta tuvo lugar en el Capitolio. En esta se registraron al menos tres detenciones, luego de un breve disturbio registrado cuando unos participantes rompieron los carteles de un simpatizante de Trump, según las autoridades.
fb
Más sobre esta sección Más en Internacional
Hace 8 horas
Hace 8 horas
Hace 8 horas
Hace 11 horas
Hace 12 horas
Hace 13 horas
Hace 19 horas
Hace 19 horas
Hace 19 horas
Hace 20 horas
Hace 21 horas
Hace 21 horas