La ubicación se dio durante un operativo coordinado por la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana (FESC) con apoyo de autoridades locales e información de la oficina de Seguridad Nacional de Estados Unidos (HSI, por sus siglas en inglés), informó la Secretaría de Seguridad Ciudadana Estatal.
La fábrica clandestina estaba a un costado de un camino de terracería cercano al poblado de San Matías, en el Valle de la Trinidad.
Ahí los agentes detectaron indicios de actividades ilícitas y luego confirmaron la presencia de bidones, tambos, tanques con gas, fosas sépticas y diversos químicos, aún no contabilizados.
De acuerdo con la SSC, la intervención se complicó debido a que los accesos fueron bloqueados por los delincuentes con barricadas a lo largo del camino.
Tras el aseguramiento, las corporaciones establecieron un resguardo perimetral para proteger los indicios y evitar riesgos a la población, mientras que la zona quedó a disposición de la autoridad competente.
En el informe se indica que dieron aviso a la Fiscalía General de la República (FGR), con el objetivo de que se realicen las diligencias correspondientes para el aseguramiento y destrucción de los materiales.
Autoridades presumen que el laboratorio podría pertenecer al grupo delictivo Los Rusos, que tiene su base de operaciones en Mexicali y San Luis Río Colorado, Sonora, y que sirve a una facción del Cártel de Sinaloa.





















