Clasificados

Publicado el miércoles, 24 de febrero del 2010 a las 16:00
Saltillo, Coah.- Para estos días deberían estar en Tamaulipas, aunque algún motivo las trajo a la ciudad. Es una oportunidad excepcional de observar a la cotorra serrana, que se contrapone con el desequilibrio ambiental.
Eran las 8:45 horas del sábado, cuando unas 20 cotorras serranas sorprendieron al equipo del museo que elaboraba los registros sobre las aves que sobrevolaban la Alameda Zaragoza. Se trataba del primer avistamiento de la especie endémica.
Más tarde durante la misma mañana, muy cerca de la estación surponiente de Bomberos, el ornitólogo Aldegundo Garza de León, quien se dirigía a un viaje de campo precisamente para registrar la presencia de las diferentes especies de aves, observó tres ejemplares también. Otro más alrededor de las 10:00 horas.
La cotorra serrana es una especie endémica al noreste de México. Se distribuye en Coahuila, Nuevo León y en Tamaulipas, donde ahora mismo deberían estar, algo debe estar ocurriendo que las hace regresar.
Uno de los factores más importantes que pudiera estarlas trayendo hasta esta ciudad es la falta de alimento. Las heladas pudieron alterar la zona en la que antes encontraban alimento. Además la pérdida del hábitat es una de las amenazas que de hecho enfrentan todas las especies, ya sea por incendios, tala inmoderada y otras actividades humanas.
Lo anterior fue informado por el biólogo Samuel López de Aquino, quien hizo énfasis en la necesidad de concientizar a los ciudadanos sobre el cuidado de ésta y todas las especies. Reiteró que no es una especie que se pueda tener como mascota, ya que por su naturaleza silvestre y su calidad de vida se vería seriamente afectada.
“Es importante que la población tome conciencia de la presencia de estas aves que se encuentran amenazadas y que al tener algún acercamiento con ellas, tratar de irrumpir en la menor medida, ya que se trata de una especie totalmente silvestre”, comentó.
Son mucho más grandes que los pericos, y llegan a medir hasta 45 centímetros de altura, y su color verde es mucho más vivo. Se alimentan de piñones. Es una especie que está más adecuada a zonas de bosque como en la sierra de Arteaga.
“Las poblaciones de cotorra serrana están diezmadas. El hecho de que estos días en la ciudad tengamos la oportunidad de verlas es excepcional, ya que normalmente hay que trasladarse al bosque para observarlas”, dijo. La preocupación de este organismo radica en que pudieran ser capturadas o dañadas durante su estancia en la ciudad antes de continuar con su viaje hacia Tamaulipas.
De hecho, por estas mismas fechas, del año pasado también se reportaron avistamientos en poblaciones de Arteaga, lo cual terminó en tragedia siendo que un ejemplar terminó muerto por la agresión que recibió de algunas personas.
“(Las cotorras) no conocen mucho el comportamiento de las personas, de ahí que hacemos el llamado a que si las ven alimentándose cerca de su casa, si es que tienen pino por ejemplo, no las molesten”, recalcó.
En teoría, las cotorras llegan a su principal sitio de anidación en un peñasco en las zonas más altas de la Sierra de Zapalinamé, denominado santuario El Taray, hasta los meses de abril a noviembre, luego vuelan hasta Tamaulipas.
Más sobre esta sección Más en Clasificados