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Coahuila

¡Buitres Campeones!

Por Jorge de Jesús 'El Glison'

Hace 3 años

Como lo hiciera la columna pasada al invitar a escribir en este espacio a nuestro hermano Buitre Héctor Salazar “El Japo”, ahora convoqué a Víctor Pérez Ocampo, quien es un experto en la historia del Football americano en México. Víctor es Máster en ciencias de la comunicación, jugó como quarterback 11 años, de 1972 a 1983, y ha publicado ocho libros de corte deportivo, entre ellos: Crónica del Football americano en Saltillo 4 Décadas, tres anuarios de la AFAIS, y tres libros llamados: Leyendas de los Emparrillados Volúmenes I, II y III.

Ha ejercido su carrera de periodismo a lo largo de 35 años, incursionó en la docencia como catedrático de Historia en la Escuela Preparatoria Ateneo Fuente, e impartió materias afines a la comunicación en instituciones como la UANE, UVM Saltillo, UTC y en la Facultad De Comunicación de la UAdeC.

Este es el texto que le pedí escribiera sobre la historia del Football Americano de la Narro:

El primer partido oficial de los Buitres de la ESAAN fue un 5 de octubre de 1947, en la categoría de 2ª. Fuerza contra los Tigres de la UNL. Los Buitres ganaron 18 puntos contra cero, y eso marcaría el devenir de gloria y triunfo del equipo dirigido entonces por el México-norteamericano Roberto “Bob” Ezquerra Montague.

Tres años más tarde su lugar fue ocupado por una legión de entrenadores politécnicos, que además de conocimientos, trajeron algunos muchachos a estudiar bajo las primeras becas al equipo oro y negro. Así establecieron bases de campeón Alfonso “Cunano” Valdez, Manuel “El Café” Sánchez, Juan Lobato, Carlos Roldán y Antonio “Yaqui” Heredia. Todos habían abrevado de los conocimientos del legendario entrenador politécnico: Lambert J. Dhener, el famoso Padre Lambert.

Fueron los años 50 una época increíble que vio como los Buitres de la Narro terminaron coronándose cuatro ocasiones en apenas cinco años con tricampeonato consecutivo de por medio. Con el récord de más puntos en un juego para un equipo saltillense, tras doblegar en 1953 a los Indios de la Normal de Monterrey 106-0 y, en 1952 haber acometido con un abrumador 52-0 sobre los Borregos del ITESM, eran las cartas de presentación de un equipo realmente sensacional.

¡Vaya época dorada! que concluyó precisamente con el último título una tarde de otoño de 1956 derrotando 34-13 a los Tigres de la UNL, también tuvieron victorias sobre el Politécnico Nacional, los Toros Salvajes de Chapingo y algunos escuadrones estadunidenses.

Una década después el mismo don Antonio “Yaqui” Heredia, que fue el único de los coaches que se quedó en la ESAAN, lograría guiar a los Buitres hasta ser Tetracampeones de la liga intermedia de Saltillo, con un récord que no se ha vuelto a repetir en los 75 años de futbol en la capital coahuilense. Fue una era de grandes jugadores entre los que figuraron cuatro rectores de la Universidad Agraria: Humberto Alvarado Sánchez, Refugio del Campo Pérez, José Luis Gutiérrez Esquivel y Reginaldo de Luna Villarreal. 1968,1969 y dos torneos en 1970 son testigos de la gran epopeya aurinegra

A esas hazañas aún restaba una de gran envergadura, y fue la que entre 1978 y 1981 construyeron un puñado de muchachos guiados por uno de los más grandes hijos deportivos de la UNAM, el capitán de los Pumas en 1967 Manuel “El Gallo” Vázquez Córdova, y cuyo mentor fue el mejor entrenador que ha tenido la horda dorada en su historia: Roberto “El Tapatío” Méndez. El Coach Manuel “El Gallo” Vázquez llevó a sus pupilos a ganar en dos ocasiones el título de campeones de la liga mayor en la zona norte (1978 y 1981).

Siendo su óptimo nivel en 1979, cuando midieron sus capacidades con los mejores equipos de la liga mayor de México, rivalizaron entonces con escuadras del IPN, de la UNAM, y de Chapingo entre otros, obteniendo un récord de triunfos que hasta entonces no habían logrado equipos debutantes en dicho circuito.

“El Sam” héroe irrepetible de los Buitres de la Narro. Si un jugador fue capaz de convertirse en el referente de esa generación de triunfadores, él fue Juan Manuel “El Sam” Lozoya, quien con el numero 17 corría la jugada optativa con gran destreza, convirtiéndose en un fullback cuando decidía llevar el balón de manera personal, muy al estilo del QB Jalen Hurst de Filadelfia.

Su ejemplo contagió a sus compañeros, quienes conjugaron fortaleza y voluntad, y escribieron esa historia que hoy es leyenda. Aun depararía el fin del siglo XX dos regresos a la gloria para los Buitres; uno en 1991 y otro en 1995, bajo la dirección de los coaches Juan Javier González “El Brujo” y Jaime Contreras “El Pibis”, respectivamente, en los torneos de la liga intermedia de Torreón y Monterrey.

En este siglo 21 y a 75 años de haber nacido el futbol americano en la Narro, el actual entrenador en jefe Roberto Cepeda “El Cricket” y sus pupilos, son herederos de una tradición que espera por resurgir.

Por mi parte el Futbol americano ha sido una gran enseñanza, que me ha servido como un férreo cimiento para todas las actividades que he desarrollado posteriormente, después de haber aprendido de este maravilloso juego, el valor de la amistad, del compañerismo real convertido en hermandad, del segundo esfuerzo y de la ambición positiva de la voluntad por ser un triunfador en la vida.     Agradezco a la Narro y a mis compañeros Buitres, concederme el privilegio y honor de haber jugado con ustedes, gracias.

 

 

 

 

 

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