Deportes

Publicado el jueves, 30 de abril del 2009 a las 14:10
Los emblemáaticos modelos de dos de las tres grandes armadoras estadounidenses, llegan a México para demostrar de qué están hechos
México, DF.- Desde la década de los años 60, cuando la tendencia en Estados Unidos de la fabricación de autos apuntaba a vehículos grandes, de formas musculosas y máquinas ruidosas e ineficientes (gracias al accesible precio del combustible) pero muy poderosas, dos de los ejemplos automotrices de aquella época: el Mustang y el Camaro.
Fieles a su naturaleza ambos modelos convergen en sus estructuras abultadas, que los hacen lucir como el efímero “american dream”.
Sus 8 cilindros y 400 caballos de poder demuestran su poderío y capacidad de respuesta. La nueva era con sendas calaveras de estilo modernista, intenta olvidar el insistente concepto del Mustang clásico; el caballo indomable que lleva en su parrilla ahora viene en color oscuro, discreto, pero muy llamativo; los cambios más evidentes se pueden ver en su cabina que ahora implementa materiales plásticos de mayor calidad.
El volante ahora es de un tacto mucho más seguro, implementa las curvaturas necesarias para la forma de los dedos pulgares. En el caso del Camaro SS no hay discusión: sus cambios son radicales comenzando por el diseño, con líneas abultadas simétricamente que sobresalen y evocan la época de los “muscle cars”.
La versión tope de gama del Camaro es el SS con un poderoso V8 de 6.2 litros. Todas las versiones cuentan, de forma estándar, con el sistema electrónico de estabilidad StabiliTrak, así como con control de tracción.
Estruendo y emoción al volante el Chevrolet Camaro SS y el Mustang GT inducen, por naturaleza, a la velocidad. Sin duda el valor más apreciado de estas dos leyendas es su diseño, pero la conducción es indispensable para disfrutarlos ya que, gracias a los avances tecnológicos constatamos que el Camaro, no obstante su poderío, es totalmente controlable sobre todo cuando aceleramos a fondo. Por su parte, el Mustang GT casi se acerca a ser el amo y señor de las curvas a diferencia de sus antecesores, y también nos demuestra que realmente tiene poder y puede frenar de inmediato.
Claro está que no hay un indiscutible ganador; se trata de dos leyendas que, como tal, cuentan con el aprecio de un público selecto que siempre estará pendiente de los cambios.
Más sobre esta sección Más en Deportes
Hace 4 horas
Hace 4 horas
Hace 5 horas
Hace 5 horas
Hace 6 horas
Hace 7 horas
Hace 9 horas
Hace 9 horas
Hace 10 horas
Hace 10 horas
Hace 12 horas
Hace 13 horas