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Valentín Valdés
Publicado el jueves, 4 de junio del 2009 a las 14:00
Saltillo, Coah.- Accidente o crimen de Estado?… A 40 años de la tragedia del cerro del Fraile en la que perdió la vida Carlos Alberto Madrazo Becerra –ex líder del PRI y padre del ex candidato a la presidencia de la República, Roberto Madrazo Pintado– existen aún interrogantes no resueltas, y aunque el Gobierno respondió que fue una “colisión por error de la tripulación” prevalecen dudas.
“Todavía no hemos terminado de dilucidar si verdaderamente Brutus le encajó un puñal a Julio César en las escaleras del Senado, si John Wilkes Booth fue verdaderamente el que mató a Abraham Lincoln y el asesinato o la ejecución múltiple de John F. Kennedy; el informe Warren lo lees y te da risa, ¿a Conally cómo le llegaron los balazos si fue un solo tirador?…”, cuestiona César Lucio Coronado Hinojosa, abogado y notario público, quien fue cercano colaborador de Carlos Alberto Madrazo.
Regiomontanos que hace 40 años realizaban sus rutinas cuentan que instantes después de las 08:01 horas de esa mañana del 4 de junio de 1969 escucharon un estruendo mayor al que oían todos los días por el rumbo de las pedreras que usaban dinamita.
“Estábamos parados en la cochera, me acompañaban unas vecinas mientras veíamos mis flores y se oyó muy fuerte, pensamos que fue un dinamitazo y más tarde por las noticias nos enteramos que fue un avión donde venía el licenciado Carlos Alberto Madrazo, ex dirigente del PRI”, dice Graciela, vecina de una de las últimas colonias edificadas hace 40 años en Monterrey.
Carlos Madrazo, conocido como “el Tornado del Sureste” murió en el auge de su carrera política, cuando sumaba voluntades para fortalecer su proyecto político llamado Patria Nueva en la víspera de la sucesión presidencial de 1970, en la cual se perfilaba como el candidato presidencial incómodo del sistema político mexicano por sus abiertas diferencias con el presidente Gustavo Díaz Ordaz.
A su muerte dejó el camino libre a quien entonces era secretario de Gobernación, Luis Echeverría Álvarez, que en los cinco años en que ejerció ese cargo lo persiguió y espió a través del Servicio Secreto Mexicano, según lo constatan los Archivos Generales de la Nación.
4 DE JUNIO DE 1969: ¡TRONÓ EL AVIÓN!
En el vuelo comercial de Mexicana de Aviación del DF a Monterrey, viajaba Carlos Madrazo y su esposa Graciela Pintado para asistir a la boda de la hija del licenciado Helio Flores Gómez cuando a las 08:01 horas el avión explotó frente al cerro del Fraile en el tramo conocido como “Los Tres Picos”.
“Y teníamos en el restaurante Regio una reunión de gentes de esta organización Patria Nueva, para seguir moviendo las cosas en el partido y 40 años después nos dieron la razón”; y considera que nunca se los van a reconocer.
Coronado Hinojosa estaba esperando a Madrazo Becerra en el Aeropuerto del Norte acompañado por Jorge Piña, y al ver que no llegaba el avión subió a la torre de control para hablar con el jefe del aeropuerto.
“Y que no llegaba y Cabrera era el jefe del aeropuerto; entonces subo a la torre y le digo ¿Qué pasó Cabrera? Y me dice: ¡Tronó el avión!”, y expresa que le dijo al licenciado Jorge Piña que avisara a quienes los esperaban en el restaurante El Regio.
A Coronado le tocaron escenas de llanto, porque muchos regios murieron, y a las 12:00 del día ya no los dejaban pasar pues había uno o dos helicópteros.
Muchas personas intentaron acercarse tras el estruendo, elementos del Ejército sitiaron el cerro y recibieron la orden del general Tiburcio Garza, comandante de la Séptima Zona Militar, para que no los dejaran subir y dijeran que se trataba de un accidente.
“También inventaron la historia de que el oro que traían era para pagar la campaña contra Díaz Ordaz; pero el oro venía para el Banco de México”, y cuenta el notario público que hubo personas que pudieron recoger monedas de oro de los casi 70 kilos que traía el avión, de las cuales sólo fueron recuperadas poco más de 17 kilos.
Cita que fueron días de mucha presión política, ya que llegó la familia y llegó Roberto y sus hermanos y les regresaron lo poco que encontraron, porque el avión estaba hecho garras y la caja negra la encontraron 15 días después.
Señala que en el cerro no quedó impacto alguno, las piezas estaban fragmentadas, y aunque no sabe a cuántos kilómetros, sabe que los motores quedaron al otro lado del cerro.
“Nos dolió mucho y después sufrimos persecuciones, Martínez Domínguez nos incorporó a algunos de nosotros y tuvimos el honor de que Díaz Ordaz platicara con nosotros; ya que te hablara el viejo era que se estaba buscando armonizar las cosas”, admite.
SU LEGADO POLÍTICO
Para César Lucio Coronado Hinojosa, que hoy día despacha en su oficina de la Notaría Pública número 70, en la Zona Centro de Monterrey, todavía no se evalúa el ideario de Madrazo, el esfuerzo y la intención de Madrazo, e insiste en que ellos no querían formar un partido, sino que buscaban realizar una revolución desde adentro.
“Democracia, primero la gente, y vamos a entregarle el partido al pueblo, no a quedarnos con el partido, creo que ese es el mensaje real de Carlos Alberto, era lo que él deseaba, era lo que él soñaba, era lo que él quería y eso lo pronunció antes de tiempo”, explica.
El abogado señala que el hombre al que todavía admira estuvo en las juventudes de Garrido, era un hombre de izquierda, era un hombre liberal que creía mucho en México y que veía lo escatológico del PRI.
“Ahora, 40 años después, aunque no nos den la razón, esto cambió; tenemos tres poderes, que era lo que queríamos, un Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial… que si Góngora ha cometido errores, que hay una partidocracia en que los partidos hacen y deshacen en el Congreso y que Beto Anaya sigue cobrando con su esposa ese fideicomiso que tienen como partido, pero lo mejor es que hemos ido transmitiendo el poder en paz”, advierte el político.
El partido se ha reformado bastante, tenemos gracias a Dios muchas libertades políticas en todos sentidos, y destaca Coronado Hinojosa que “parte de lo que buscábamos hace 40 años hoy lo estamos viviendo, la dirigencia nacional electa democráticamente, la licenciada Beatriz Paredes es una excelente lideresa, el grupo de gobernadores priístas, nuestros diputados y senadores están haciendo un excelente trabajo”.
¿QUIÉN FUE? CARLOS ALBERTO MADRAZO
Carlos Alberto Madrazo nace un 7 de julio de 1915 en la ranchería de Parrilla en Tabasco y es hijo del comerciante Píoquinto Madrazo López y de la maestra Concepción Becerra.
Estudió en el Instituto José N. Rovirosa, donde tuvo la oportunidad de decir el discurso en el aniversario del natalicio de Benito Juárez en presencia del Gobernador del Estado y de Tomás Garrido Canabal, en ese entonces presidente de la Liga Central de Resistencia, quien lo invitó como orador en sus giras por el estado.
Así se convirtió en el organizador de la Confederación de Estudiantes Socialistas del Sureste, agrupación que incluía obreros y campesinos leales a Garrido Canabal, y además formó parte del grupo juvenil Los Camisas Rojas. Escribió en el periódico “Redención” y eso no le impidió seguir sus estudios en el Instituto Juárez.
Luego fue becado por el Gobierno del Estado de modo que se fue al DF y estudio en la Escuela Nacional Preparatoria, ahí participó como delegado en el Segundo Congreso de Estudiantes Socialistas de México, celebrado en Uruapan, Michoacán, y en ese foro se convirtió en presidente de la Sociedad de Alumnos de la Escuela Nacional Preparatoria.
En 1934 y 1935 se convirtió en el líder de los Camisas Rojas y en miembro del Comité Organizador de la Federación de Estudiantes Socialistas de México, así como del Comité Técnico de Educación en Tabasco. Tuvo la oportunidad de ser profesor de historia en escuelas secundarias y colaborador en la Universidad Obrera con Vicente Lombardo Toledano, aunque en el año 1937 obtuvo el título de Licenciado en Derecho en la UNAM.
Entre 1937 y 1938 fue secretario particular de Luis I. Rodríguez, Gobernador de Guanajuato, al que también acompañó cuando fue presidente del Partido de la Revolución Mexicana (hoy PRI).
En abril de 1938 leyó ante los fundadores “Los Principios, Programa y Estatutos” que el naciente Partido de la Revolución Mexicana haría suyos.
JÓVENES MEXICANOS
Presidió la Confederación de Jóvenes Mexicanos en 1939 y en 1941 fue jefe del departamento de Estudios Económicos del Departamento del Distrito Federal, organismo en el que más tarde ocupó el puesto de director de Acción Social entre los años de 1942 y 1943.
Fundó la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP) en enero de 1942, al lado de Ramón G. Bonfil y de Lauro Ortega. Para el año 1943 fue electo diputado federal por el segundo distrito del Distrito Federal y llegó a ser presidente de la Cámara de Diputados en septiembre de 1944, pero abandonó su curul temporalmente debido a que en 1945 fue desaforado al involucrársele en la contratación fraudulenta de braceros.
Testimonios vertidos en versiones periodísticas señalan que la acusación fue por su apoyo a la precandidatura presidencial de Javier Rojo Gómez y, aunque fue encarcelado, fue exonerado y de nuevo reinstalado en sus funciones. Más tarde, en 1944 ocupó la dirección de la Escuela Nacional de Bibliotecarios y Archivistas, hasta que en 1952 fue designado jefe del departamento Jurídico de la Comisión de la Caña de Azúcar y en 1954 escribió el libro “Anécdotas de Personajes Famosos”.
Tiempo después fue nombrado por el gobernador interino de Tabasco, general Miguel Orrico de los Llanos, como su representante en la Ciudad de México. Una anécdota señala que en una gira presidencial del candidato del PRI, Adolfo López Mateos, Madrazo lo recibió en Villahermosa con un ardiente discurso en que esbozó la posibilidad de desarrollar Tabasco y el sureste como la principal fuente de riqueza de la República.
El 20 de abril de 1958 rindió protesta como candidato a la gubernatura del Estado de Tabasco para el periodo 1959-1964, y el 1 de enero de 1959 tomó posesión como Gobernador Constitucional, logrando una reforma fiscal para hacer más equitativa la carga impositiva de los contribuyentes, reorganizó la administración pública estatal, creó 16 hospitales, 35 centros rurales de salud, 17 kilómetros de drenaje; existen estadísticas de que erradicó el paludismo.
EDIFICÓ ESCUELAS
Además edificó 536 escuelas y se fundó la Escuela de Bellas Artes, además construyeron el Malecón de la ciudad de VilIahermosa, la Escuela Normal, la de Educación Física, la de Oficios, la de Audición y Lenguaje y la de Bellas Artes, la Granja para Rehabilitación de Enfermos Mentales, el Instituto de Rehabilitación del aparato locomotor, la Casa de la Mujer Tabasqueña, el Casino del Pueblo, un Asilo para Ancianos, el mercado público y viviendas para maestros y burócratas.
Otras obras que también destacaron fueron la Ciudad Deportiva y la Ciudad Universitaria para dar alojo a las nuevas escuelas de Medicina, Ingeniería Civil, Comercio y Administración, Enfermería, Veterinaria e Ingeniería Petrolera. Se edificaron el Lienzo Charro y el Parque de la Ceiba. Además se pavimentó la capital, se inauguró el nuevo Palacio Municipal y se comunicó al estado con una red de 990 kilómetros de caminos vecinales.
Al concluirla se convirtió en presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, el 6 de diciembre de 1964, pero lo obligaron a renunciar el 7 de noviembre de 1965 en su intento por reformar ese instituto político, y por ello se regresó a ocupar la dirección de la Escuela Nacional de Bibliotecarios y Archivistas.
De acuerdo con testimonios Carlos Alberto Madrazo Becerra era un excelente orador, pues además de elocuente era avasallante ya que imprimía pasión en sus discursos. Cabe señalar que el Gobierno mexicano lo llegó a acusar, a través de panfletos, como el promotor del movimiento estudiantil de 1968 ya que trabajaba en la UNAM, pero él desmintió a través de comunicados su participación.
Murió a los 54 años en el cerro del Fraile, el 4 de junio de 1969, junto a su esposa Graciela Pintado.
FRAGMENTOS DE UN AVIONAZO
Todavía existe recelo de hablar sobre el tema; aunque hay quienes emiten su opinión, otros prefieren mantenerse en el anonimato para no atraerse problemas con éste tema, aunque Coronado Hinojosa, ex secretario general del PRI en Nuevo León en tiempos de Carlos Alberto Madrazo, no tiene temor alguno y reabre sus recuerdos una vez más, pues no es la primera vez que concede una entrevista sobre el tema.
“Será un crimen de Estado, no será un crimen de Estado… pero lo que sí, es que murió un gran hombre y lo que sí, es que Madrazo fue una gente de ideas, de propósitos, de programas, con un proyecto…”, y refiere entonces la lectura del libro “Fragmentos de un Avionazo”, una investigación de 10 años convertida en novela histórica.
La lectura ofrece desde el principio la duda, expone los cabos sueltos, las dificultades que Mario Clío, el autor, encontró al recomponer la historia de uno de los accidentes aéreos de mayores consecuencias en la aviación mexicana por el saldo de 78 víctimas, entre las que se encontraban el ex gobernador de Tabasco, Carlos Madrazo, su esposa, el tenista olímpico Rafael “El Pelón” Osuna y el entonces titular de la Policía Federal de Caminos, Raúl Chapa Zárate.
Y es que el libro se terminó por publicar apenas en 2008 y da cuenta de notas informativas de aquella época, de testimonios, incluso buscó a otros protagonistas que no dan crédito aún a como ocurrió “el accidente del cerro del Fraile”, que por cierto es escarpado en gran parte de su superficie, lo que, aseguran regiomontanos, complicó el ascenso de las brigadas.
Así como es difícil subir ese cerro, así han encontrado dificultades hasta diarios de circulación nacional, cuando uno de sus reporteros realizó una solicitud al Instituto Federal de Acceso a la Información, el 6 de agosto de 2004, para que lograra que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes entregara así la versión oficial sobre el accidente aéreo.
El reportero tuvo que esperar 304 días; el 6 de junio de 2005 le entregaron dicho informe, el cual Coronado Hinojosa puso en entredicho y señala que “el que redactó ese documento le puso el término “altura”; en un avión lo que se mide es latitud, ¡latitud!; el dictamen que se emite para legitimar el accidente de Madrazo años después dice “altura” y la altura ¡nunca!, ¡nunca!, oirán a un piloto decir altura, porque latitud es la medida en la que se mueven los aviones”.
Tras aquella mañana del 4 de junio, cuando los relojes de los pasajeros se quedaron quietos a las 08:01 horas, la historia fue contada de manera limitada y sesgada, y para ello el ex secretario general del PRI de Nuevo León expone las circunstancias que hace 40 años imperaban.
EL PRI ERA EL PAÍS
La idea de Carlos Alberto Madrazo era democratizar el PRI, dice Coronado Hinojosa, pues en esos tiempos el PRI era el país.
“Trabajé con él, empezamos en Chihuahua, el experimento Chihuahua nos salió muy bien, pero muchos de los candidatos que salieron no fueron del agrado del secretario de Gobernación, Luis Echeverría, quien tenía sus candidatos”, cuenta el también abogado.
Recuerda que le tocó ser delegado en ese experimento político que hicieron en Ciudad Juárez, donde aplicaron principios que fueron replicados en una reunión de partido con diputados federales quienes intentaban reelegirse.
“Madrazo se opuso y fue por eso, días más tarde, cuando nosotros estábamos en Monterrey en una asamblea, no había celulares, y nos avisaron de México que corrieron a Madrazo del partido y que iba a entrar Lauro Ortega”, rememora.
Al esbozar una sonrisa recuerda que fue en Monterrey donde Carlos Madrazo pronunció su último discurso como presidente del PRI, y luego en forma escalonada y por una u otra razón fueron licenciando a los “Madracistas”, al grado que tuvieron que renunciar.
“Tomamos la idea de hacer, seríamos tontos el pensar que siendo Echeverría secretario de Gobernación y Díaz Ordaz Presidente de la República íbamos a formar un nuevo partido, no era esa la idea, la idea era formar una corriente democrática dentro del PRI”, aclara.
Revela con orgullo que en un discurso que él pronunció en Torreón, y que escuchó Carlos Alberto Madrazo, dijo que el PRI necesitaba una nueva patria, lo cual agradó tanto que así llamaron al movimiento ideológico.
“Tuvimos mucha respuesta en el país en bases sindicales, en profesionistas, en la opinión pública y esa era la situación, ya Lauro Ortega había salido del partido y había entrado Martínez Domínguez con toda la burocracia… Como ellos eran los que peleaban con el grupo de Madrazo, las cosas estaban tensas y había elecciones cercanas”, refiere.
Para ese entonces Díaz Ordaz concluía su período en 1970, estaba muy reciente lo de Tlatelolco “todavía había sangre”, pero uno de los precandidatos más fuertes era Echeverría.
“A Díaz Ordaz yo lo respeto mucho, es uno de los últimos, fue el último jefe de Estado que manejó México hasta que llegamos a la tragedia de Ernesto Zedillo y Miguel de la Madrid, que dice cosas y luego dice que se le olvidan”, manifiesta.
En ese México reconoce que Echeverría era un hombre estatológico y escatológico; ¿por qué estatológico?, porque creía pasionalmente en el Estado mexicano y escatológico –una palabra de origen religioso pero se aplica en política–, porque sabía que se le estaba acabando el sistema, él quería de alguna forma continuar el sistema.
Un sistema que en todo momento tenía a agentes de la Dirección Federal de Seguridad y de la Dirección de Investigaciones Políticas y Sociales vigilando y reportando todo cuanto hacía Madrazo y cuyo discurso democratizador estaba lejos del control absoluto que buscaba Echeverría, dice un priísta de aquellos años, quien asegura que las constancias abundan en el Archivo General de la Nación.
“Pero ante la respuesta del Estado al movimiento del 68, ante el movimiento cultural que muchos hicimos y ante el arrojado movimiento con que se hacia el partido y la burocracia política que lo manejaba, Díaz Ordaz se vio impedido a hacer los cambios que él quería”, considera.
También tuvieron que enfrentarse con los grupos de Martínez Domínguez y toda la burocracia que entró eran dos visiones de México porque “ellos querían el PRI para ellos” y, asevera Coronado Hinojosa, “nosotros lo queríamos para México, era la gran diferencia; nosotros queríamos el PRI para México, no para nosotros, y a lo mejor todavía sigue igual, por eso hemos perdido”.
Entonces esas eran las condiciones políticas del País, ese día 4 de junio teníamos una boda, en aquellos años las bodas eran al mediodía”, apunta.
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