El organismo explicó que estos efectos pueden presentarse de manera repentina, desarrollarse gradualmente o aparecer después de un uso prolongado del tratamiento.
Entre las manifestaciones que deben vigilarse se encuentran náuseas, diarrea, pérdida del apetito, hinchazón, picazón, sarpullido, enrojecimiento y resequedad de la piel.
También pueden registrarse insomnio, sueño excesivo, irritabilidad, ansiedad, depresión, palpitaciones, opresión en el pecho, sibilancias y falta de aire.
Otros efectos pueden identificarse mediante estudios clínicos, como alteraciones hematológicas, metabólicas, deterioro de la función renal y cambios en el funcionamiento del hígado.
De acuerdo con los materiales de farmacovigilancia difundidos por Cofepris, los eventos adversos pueden relacionarse con el inicio de un tratamiento, modificaciones en las dosis, suspensión de medicamentos o consumo simultáneo de varios fármacos.
También deben considerarse las posibles interacciones con alimentos, suplementos y productos herbolarios.
La autoridad sanitaria señaló que la vigilancia debe mantenerse durante la prescripción, dispensación, ajustes de dosis, seguimiento y suspensión del tratamiento, debido a que algunas reacciones no aparecen inmediatamente.
Para facilitar su identificación, difundió seis preguntas dirigidas al personal sanitario: si se inició, suspendió o modificó algún medicamento; si existen posibles interacciones; si aparecieron síntomas inusuales o persistentes; si hubo resultados anormales de laboratorio; si podría existir algún problema con el lote del producto, y si los síntomas corresponden a toxicidad o falta de eficacia terapéutica.
Cofepris anunció que México participará del 2 al 8 de noviembre en MedSafetyWeek 2026, campaña internacional encabezada por el Uppsala Monitoring Centre, centro colaborador de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en la que participan 140 organizaciones de 130 países.
Bajo el lema “Eventos adversos: ¡No los ignores, notifícalos!”, la iniciativa busca fortalecer la detección temprana de riesgos asociados al consumo de medicamentos.
En México participarán centros y unidades de farmacovigilancia, instituciones sanitarias, industria farmacéutica, asociaciones profesionales, colegios y organizaciones académicas.
La comisión explicó que los reportes permiten reunir evidencia sobre la seguridad de los medicamentos y facilitar la identificación de riesgos potenciales para la población.
Para notificar sospechas de eventos adversos relacionados con medicamentos está disponible la plataforma VigiRam.
En el caso de eventos supuestamente atribuibles a la vacunación o inmunización, la autoridad habilitó VigiVac.
La dependencia subrayó que identificar y reportar estas manifestaciones contribuye a mejorar la vigilancia sanitaria y prevenir riesgos vinculados con el uso de medicamentos.






















