Nueva Delhi.- El aumento en los costos energéticos y las interrupciones en el suministro, provocados por el conflicto en Medio Oriente, están generando presiones adicionales sobre la economía de India, lo que podría afectar a la baja su previsión de crecimiento, estimada entre 7.0 y 7.4 por ciento para el próximo año fiscal que inicia el 1 de abril, según el informe económico mensual del gobierno.
La crisis se originó hace un mes, tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, y ha impactado una ruta marítima estratégica por donde transita cerca del 20 por ciento del petróleo mundial, lo que ha elevado significativamente los costos de transporte y energía, además de tensionar las cadenas de suministro globales.
En este contexto, el informe advierte sobre mayores riesgos tanto para la inflación como para el crecimiento económico del país.
El asesor económico jefe, V. Anantha Nageswaran, explicó que los indicadores de alta frecuencia correspondientes a abril y posiblemente mayo serán clave para entender con mayor claridad el rumbo económico del nuevo ejercicio fiscal. Asimismo, señaló que el déficit en cuenta corriente, que ya se situó en 1.3 por ciento del PIB durante el trimestre de octubre a diciembre, podría ampliarse de manera importante en el siguiente periodo.
El documento también subraya la necesidad de implementar apoyos inmediatos y focalizados para empresas y hogares más vulnerables ante este entorno adverso.
Si bien la demanda interna ha mostrado cierta resistencia hasta ahora, los riesgos continúan aumentando, especialmente en sectores dependientes de insumos importados. En medio de este panorama, la rupia india se ha depreciado hasta rondar las 95 unidades por dólar en marzo, afectada por la salida de capitales y el encarecimiento de las importaciones vinculado a la crisis energética.