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Por
Nancy Orozco
Publicado el jueves, 11 de diciembre del 2008 a las 15:28
Monclova, Coah.- La maestra del kínder del Conafe de la colonia Am-pliación Miguel Hidalgo, ha advertido a las madres de familia que cuando el termómetro marque los cinco grados centígrados no envíen a sus hijos a recibir las clases, pues de lo contrario los expondrían a enfermarse porque literalmente estudian en un congelador.
Y es que aunado a que no tienen ni siquiera energía eléctrica para poder instalar un pequeño calentador, el salón donde estudian carece de un vidrio y se localiza en la periferia de la ciudad, allá donde el aire pega con más fuerza.
En un recorrido realizado ayer por esta institución educativa que se localiza en la colonia Ampliación Miguel Hidalgo, se pudo constatar lo frío del salón en el que estudian parvulitos de entre cuatro y cinco años de edad.
Sólo siete niños de los 18 que estudian en esta institución educativa asistieron ayer a clases, toda vez que a temprana hora el termómetro marcó menos de cinco grados centígrados.
Los alumnos que se asistieron de manera habitual a la escuela, tuvieron que soportar un ambiente muy frío, incluso más que el que se sentía en el exterior.
Marissa Calixto López, maestra del kínder del Conafe, reconoció que cuando el mercurio desciende considerablemente, el frío en el salón de clases es verdaderamente insoportable.
Aunado a la falta de energía eléctrica, los alumnos tienen que soportar el aire que se cuela por la ventana que carece de un vidrio y en la que se colocó un cartón en un intento por guardar el calor en el salón de clases.
Por lo anterior, la docente de este plantel educativo les ha pedido a las madres de familia que no envíen a sus hijos a clases cuando el termómetro marque cinco grados centígrados.
“Aquí se sufre mucho cuando hace demasiado frío, los niños están prácticamente congelados porque en este lugar no hay calor, aunado a que tenemos que estudiar en penumbras porque no se tiene energía eléctrica”, señaló la entrevistada.
Aseguró que nunca les llega ninguna clase de beneficio, y que incluso cuando acuden a la Presidencia Municipal en busca de apoyos no reciben respuesta favorable al respecto.
Reveló que los niños que es-tudian en el kínder del Conafe, provienen de familias de muy es-casos recursos que no cuentan con el dinero para poder comprar el vidrio que les quebraron los jóvenes que acuden a practicar algún deporte en las canchas que se localizan a espaldas de la institución educativa.
Por lo anterior, sólo les resta colocar cartones para intentar detener un poco el aire que se cuela por todas partes.
La docente reconoció que es-tán esperando con ansias que llegue el período vacacional, para que los alumnos no se expongan a las bajas temperaturas que no se pueden mitigar en este salón que parece un congelador.
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