Seguridad
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Grupo Zócalo
Publicado el lunes, 18 de octubre del 2021 a las 09:35
Nuevo León.- La masacre de la familia en el municipio de Juárez pudo haberse evitado.
Vecinos de la colonia Mirador de San Antonio escucharon ruidos, una discusión y gritos en la vivienda la tarde-noche del sábado, mientras Brandon, cometía la agresión.
Policías municipales llegaron al domicilio a los pocos minutos y fueron recibidos por el supuesto homicida.
Con total sangre fría, el sujeto de 23 años les dijo a los oficiales que todo estaba tranquilo, que allí no ocurría nada… y los elementos se retiraron.
El caso mantiene consternados a los habitantes de las calles Benoni y Jemima, en el mencionado asentamiento ubicado hacia el nororiente de la cabecera municipal de Juárez.
Poco antes de las 7:00 de la mañana del lunes, tras concluir la inspección de la escena del crimen, los peritos y agentes ministeriales se retiraron del inmueble ubicado en las calles Benoni y Jemima, el cual quedó bajo el resguardo de la Policía Municipal.
Los vecinos nunca imaginaron que ocurriría una tragedia de tales dimensiones, y menos si la mañana del sábado vieron muy tranquilo a Brandon, luego de que salió de un centro antiadicciones, tras permanecer tres meses internado.
Un sentimiento de impotencia invade a todos en aquel vecindario.
La madrugada del lunes, los cuerpos de las cinco personas asesinadas fueron trasladados al Servicio Médico Forense de Monterrey, mientras Brandon permanece bajo investigación.
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