33 ENCUENTROS SE HAN celebrado, por lo que a la temporada le restan 60 juegos, que a partir de esta noche ya son importantes. No solo deberán luchar contra la corriente, también buscar hilvanar triunfos y cumplir con su primer objetivo: convertir al equipo en protagonista, como ha ocurrido durante la mayoría de los 55 años que lleva en la Liga Mexicana de Beisbol.
AUNQUE SE PUDIERA decir que algunos comentarios de nuestros amigos, que se dicen seguidores de los Saraperos, culpan impunemente a los directivos por la situación actual del equipo —usted y yo sabemos que no es así—, dejémoslo hasta ahí. Lo importante es que esos comentarios son mínimos y no representan la mayoría, como a veces se piensa.
NOMÁS IMAGÍNENSE QUÉ hubiera pasado cuando don Javier Cabello Siller o Antonio Nerio Rodríguez eran presidentes. Quienes pagaron los platos rotos en aquel entonces fueron David Delgado Wong y Rodolfo Ruiz Cabello. Ambos terminaron hastiados de las críticas, y en el caso del segundo, incluso su carácter cambió drásticamente, llegando a responder con palabras altisonantes.
BUENO, MIENTRAS ESO sucede entre la afición de los Saraperos, la directiva sigue trabajando. La última nota, que extraoficialmente ya se maneja desde los Leones de Yucatán, es la salida de Brandon Quintero, a quien todos recordamos por su lesión en la campaña anterior, lo que lo llevó a tomarse un año sabático.
AHORA REPORTÓ MUY temprano a los entrenamientos para ponerse en forma, pero algo pasó. Apenas tuvo oportunidad en dos salidas: lanzó dos entradas y un tercio, permitió un par de imparables, otorgó dos bases por bola, le hicieron una carrera y ponchó a dos.
PERO DEFINITIVAMENTE ALGO vieron que no les gustó y, ahora que el “Güero” Gastélum está al frente del equipo, decidió que ya no debía continuar. Lo negociaron y, en su lugar, llega Carlos Belén, de 29 años, dos menos que Quintero. En esta temporada ha tenido 15 apariciones con un promedio de 5.52 en carreras limpias admitidas.
HA LANZADO EN 13 entradas y dos tercios, le han conectado 18 imparables, tres de ellos cuadrangulares, ha dado tres bases por bola y conseguido nueve ponches, para una marca de una victoria y dos derrotas. Habrá que advertirle el tipo de pitcheo que debe utilizar, porque usted y yo sabemos que aquí la pelota sí vuela, como blanca palomita.
QUIZÁS LA VENTAJA que le ven a este pitcher es su menor edad, pero veremos si realmente sabe escuchar y aprovechar los consejos del cuerpo técnico.
YA ANTERIORMENTE ME HABÍAN comentado esos amigos —los positivos— que Saraperos necesita afinar más su pitcheo. No estoy de acuerdo en que el cuerpo de abridores “no sirve”, como dicen algunos. Para mí, sí tienen nivel, pero requieren mayor atención a las indicaciones. Con eso, todo puede mejorar.
MIRE USTED, Manny Barreda lanzó su mejor juego en la serie ante los Acereros, aunque debió haber lanzado solo seis entradas. Solicitó salir en la séptima, su manager lo autorizó, y usted ya conoce las consecuencias. Creo que el manager no debió dejarlo continuar o al menos advertirle que, al primer embasado, saldría del juego. No fue así, y salió cuando ya el rancho ardía.
ALGUIEN ME DIJO, y tiene razón, que un manager respetado por sus jugadores se impone con carácter, como Benjamín Gil. Recordemos el episodio en el que Manny se encaró con Alfredo Amézaga y le aventó la pelota al salir del juego. Curiosamente, eso nunca se lo hizo a Benjamín, cuando ambos estuvieron en Tomateros.
HAY QUE RECORDAR que el manager es el manager en cualquier equipo, y debe hacerse respetar para que el conjunto rinda. También es fundamental saber tratar a cada pelotero, y hasta donde sé, Gil nunca ha tenido problemas con los jugadores. Incluso, cuando alguna directiva ha considerado cesarlo, son los mismos jugadores quienes piden que se quede. Eso se llama saber formar a sus jugadores para que den lo mejor en el terreno de juego.
HOY VEREMOS A Kurt Hayer en su compromiso ante los Dorados, equipo donde varios jugadores vistieron la franela de los Saraperos en esta o la pasada campaña. Seguramente buscarán lucirse para demostrar por qué los dejaron ir. Veremos y diremos.
AMIGOS, MUCHAS GRACIAS Y HASTA MAÑANA.
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