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Revista Saltillo
Publicado el miércoles, 7 de marzo del 2012 a las 01:00
Por: Leticia Espinoza / Fotos: Víctor Mendoza / Gabriela Balleza / Armando Aguirre
Saltillo.- Comprometidos con el servicio, la gente que forma parte de esta institución en la ciudad se ha dado a la tarea de entregar parte de su vida y su esfuerzo a aquellos que en cualquier momento pueden necesitarlos
Mientras que en México hace más de un siglo nació la Cruz Roja Mexicana, en Saltillo durante poco más de cinco décadas la humanitaria institución ha brindado atención a los más necesitados; hoy tienen un doble reto: su colecta anual y la construcción de su nueva sede.
VER VIDEO: Salvan vidas arriesgando la propia
La Cruz Roja Mexicana se constituyó de conformidad con el decreto firmado por el presidente de los Estados Unidos Mexicanos, el 21 de febrero de 1910, el que se adhirió los Estados Unidos Mexicanos el 2 de agosto de 1907.
En Saltillo se fundó por iniciativa del Club Rotario, el 15 de febrero de 1944, y en 1958 se colocó la primera piedra del edificio que hoy ocupa en Rayón, esquina con Presidente Cárdenas, por el gobernador general Raúl Madero González; el presidente municipal ingeniero Eulalio Gutiérrez Treviño, y el entonces segundo presidente de la Cruz Roja Saltillo, doctor Eduardo Dávila Garza, y hasta entonces, con apoyo de los donativos de la comunidad y de nobeles empresarios se mantienen en pie.
En el país existen más de 500 delegaciones y solamente hay seis que aun dan sus servicios gratuitos, y Saltillo es una de ellas, gracias a la comunidad que aporta su donativo, no sólo en las ánforas sino también dando su corazón.
UN DÍA EN LA CRUZ ROJA
La sirena de una ambulancia suena, señal inequívoca de que en algún lugar de Saltillo alguien necesita de la Cruz Roja, afortunadamente esta vez se trata de un simulacro, reportan una persona que cayó de su propia altura pero en realidad la escena es otra: una mujer atropellada en uno de los bulevares más concurridos, el Luis Donaldo Colosio.
“Cuando se recibe una llamada de emergencia hay que valorar que no haya riesgo en la escena, vamos a darle el tratamiento adecuado a la persona en la primera evaluación, y en la ambulancia hacemos la evaluación secundaria para luego hacer el traslado al hospital donde el paciente tenga servicio médico, y si no responde se lleva al hospital más cercano”, dice Darío Padilla, operador de la ambulancia de la Cruz Roja.
Mientras maneja hacia la escena dice que todos los días vive emociones diferentes, cuando no hay atropellados, hay indigentes o enfermos que apoyar y trasladar. Piensa que lo más triste que ha visto es el rostro de los niños cuando pierden en accidentes automovilísticos a sus papás… cuando los niños se quedan solos…
Al recibir las coordenadas indicadas por la operadora y al llegar al lugar brindan en pasos bien definidos la atención prehospitalaria a una mujer joven que aparentemente fue atropellada, deben hacer los movimientos necesarios y adecuados, puesto que de esto depende la pronta recuperación del paciente.
“Cuando una persona está realmente grave tratamos de mantener la vida del paciente, nosotros no vamos a decir ‘al acabo no la libra’; un paciente debe estar en la ambulancia en menos de 10 minutos”, afirma Juan de la Cruz Vázquez López, quien coordina temporalmente a los paramédicos.
Lleva 15 años como paramédico y relata que en la Cruz Roja conoció lo que es la humanidad, el hecho de ser imparciales para atender a personas
que ni siquiera tienen casa hasta a las que le sobra dinero, y lo más gratificante es escuchar de esas voces quebrantadas o recuperadas la palabra: gracias.
Hace cerca de 10 años, presenció un accidente en la carretera a Zacatecas, hecho que lo marcó: una Van se impactó contra un tráiler de frente y lo grave fue que había 10 niños que no sobrevivieron: “Había demasiados niños sin vida, aparte de los adultos, no encontrábamos las partes de la gente, hubo desprendimiento de miembros, lo único que hicimos fue abanderar, no pudimos salvar a nadie. Se siente más feo con los niños porque no han vivido; en este tipo de accidentes mueren por otras personas y son los que menos van asegurados en los vehículos”, describe.
Juan y sus compañeros se arriesgan todos los días al recibir un llamado de auxilio, saben que en una emergencia también pueden perder su vida, por eso exhorta a usar las línea 065 con responsabilidad.
“Sabemos lo que nos arriesgamos al acudir a alta velocidad y ponemos en riesgo a otros, ha pasado que hemos tenido accidentes y son falsas armas. Hace 8 años nos reportaron un choque y era un día lluvioso, una señora nos cerró el paso y colisionamos con el vehículo, no pudimos llegar al lugar y se dirigió otra unidad pero no encontró nada, con esa llamada falsa también perdimos el vehículo y nosotros salimos lesionados”, reflexiona.
Y es que ser paramédico significa incluso morir en su labor, como ha sucedido con cuatro paramédicos cuyas fotos están en la entrada de la Cruz Roja Delegación Saltillo.
Entre sonidos de ambulancias, gritos de dolor y sangre transcurren los días en la Cruz Roja… De pronto, un hombre cubierto de sangre llega apoyado en una mujer, y su paso va dejando esa huella roja inconfundible.
“Él sufrió una accidente trabajando en un centro comercial, le cayó un material pesado en la cabeza, sufrió una herida, lo que hicimos fue darle la atención inmediata para esterilizarlo”, dice la enfermera María Ignacia Cerda Muñiz, quien atendió la urgencia.
Expresa que le da mucha alegría cuando llegan pacientes graves y cuando salen por su propio pie; lo más triste es saber que hay otros que, pese a darles atención no se recuperarán y en este caso hay que saber cómo darle un poco de tranquilidad y consuelo a los familiares.
En una mañana tranquila en la sala de urgencias se atienden 30 pacientes, generalmente accidentes de trabajo, caídas de niños en los colegios y escuelas, o atropellados.
En el área de subalmacén se encuentra la enfermera Ada Jazmín Cavazos, quien cumplirá tres años laborando en la Cruz Roja de Saltillo. Dice que estudió en la Escuela de Enfermería de la misma institución, y desde que hacía el servicio social cubría guardias, por ello la hermana Gloria la llamó a laborar.
“Me encanta toda la adrenalina que se vive aquí cuando llegan pacientes graves, en paro cardiaco o con heridas grandes en el área de urgencias, que es lo que más me gusta, atenderlos y esterilizarlos; por ahora laboro en el almacén, donde me encargo de resguardar medicamentos, soluciones y material que se utiliza en área de consulta y socorros”, dice.
Revela que mayor preocupación es que existan siempre los materiales y medicamentos necesarios para atender a los pacientes, sobre todo antibióticos, que sólo llegan por donación.
UN RETO: SERVICIO GRATUITO
En México hay más de 500 delegaciones y solamente hay seis que aun dan sus servicios gratuitos y Saltillo es una de ellas, gracias a la comunidad que aporta su donativo, no sólo en las ánforas, sino también su corazón, al colaborar con medicamentos y una serie de apoyos para quien más lo necesita.
Desde 1944, la Cruz Roja Saltillo ha sido un punto muy importante de apoyo para toda la gente que necesita los servicios de una manera gratuita: “En 2011 tuvimos 389 mil 995 servicios de ambulancia, médicos, de farmacia, personas que llegan lesionadas, gente que se lastima en la vía pública que necesita una curación o de una sutura”, menciona Carlos Sánchez González, gerente de la Delegación de Saltillo.
Afirma que poseen un reto muy fuerte, pues cada año el presupuesto va creciendo, cada vez salen más a carretera, el combustible y las refacciones de las ambulancias aumentan, y tan sólo el año pasado el presupuesto fue de 10 millones de pesos. “Se dice fácil pero la realidad es que va más allá de ver una ambulancia en la calle, tenemos que tener material, todo esto tiene un costo de operación y la preocupación es operar sin cobrar, y esta preocupación, nos ha ayudado a superarnos cada año”, explica.
Comenta que debido a la difícil situación están cobrando los traslados programados ,tanto en la ciudad como a otras entidades, a costo más bajo que los de instituciones privadas.
“Cada año hacemos una evaluación de circunstancias y podemos hacer modificaciones al presupuesto, la garantía es que captemos lo que presupuestamos, es un presupuesto que necesitamos captar mediante colecta o donativos de medicamento”, sentencia.
El año pasado otorgaron 14 servicios efectivos de ambulancia, acudiendo a lugares como Concha del Oro, General Cepeda, San Antonio, San Roberto, Arteaga y Ramos Arizpe, donde se encuentra una unidad de base.
“Hay muchas llamadas que nos entran y son ficticias, pedirle a la gente que tome conciencia porque el 065 es un número que salva vidas, y si jugamos con él estamos poniendo en riesgo la vida de quien sí lo necesita, es lamentable que nos hagan perder tiempo y recursos”, reitera Carlos Sánchez González.
COLECTA 2012
Este año la colecta nacional de la Cruz roja arrancará el 12 de marzo, y han optado por medidas más seguras para recaudar fondos marcando al *6565 de Telmex para otorgar los donativos sin suspender los tradicionales boteos. Fundación Telmex donará un peso por cada peso que aporten los saltillenses a través del sistema *6565 en la colecta anual de la Cruz Roja, a través de su recibo telefónico el ciudadano podrá comprobar y pagar su donativo, con lo que aseguran un doble beneficio para la humanitaria institución.
“Este año sí vamos hacer boteo, pero además va entrar una modalidad que es el numero 065, cuando tú tienes una necesidad o una urgencia médica o accidente llamas al 065 para pedir ayuda, ahora vas a poder hacerlo para dar una ayuda” afirma Carlos Sánchez, Gerente de Cruz Roja Delegación Saltillo.
“Telmex, a través de la Fundación del Carlos Slim, implementó esta iniciativa donde tú llamas de un teléfono de casa al *6565 y automáticamente se hace un donativo a la Cruz Roja; esta aportación va aparecer en el recibo y por cada peso que se capte Fundación Telmex nos va a dar otro peso”, detalla. Sánchez explica que esta modalidad les ayudará a continuar con todos los servicios de la institución y la gente podrá tener la confianza de que la aportación que hagan llegará a la delegación de Cruz Roja que está en la ciudad donde vive, en este caso Saltillo, pues se trata de una estrategia a nivel nacional donde no existe una cuenta concentradora, sino que beneficiará a cada comunidad.
Dice que el servicio ya está habilitado por Telmex, sin embargo, la colecta iniciará a partir del 12 de marzo, con la que esperan tener una buena captación de fondos que aporten a los casi 10 millones de pesos anuales que necesite la institución para apoyar gratuitamente a la Región Sureste.
ENFERMERAS DE CRUZ ROJA
Hablar de la humanitaria institución es hablar también de la Escuela de Enfermería María Josefa Medina de Valle Arizpe y sus alumnas.
El plantel nace cuando se construye la unidad de Cruz Roja en Saltillo en 1958 y después pasa a ser Escuela de Enfermería Técnica en 1989; actualmente está registrada en la Secretaría de Educación Pública y han egresado 23 generaciones de enfermeras.
“Iniciamos con 15 alumnas y sucesivamente se han aumentado hasta egresar 60; han aumentado los ingresos con 120 alumnas para primer semestre, en una carrera de tres años y uno de servicio social”, relata Martha Aurora Lazalde, directora del plantel.
Indica que cada cinco años se cambian los programas escolares, porque la medicina cambia constantemente, además se toma como materias básicas el inglés y computación, por el uso de aparatos electrodomédicos.
Dice que hoy la enfermería no sólo se basa en la atención en los hospitales, sino en empresas, guarderías y hospitales geriátricos. La gama de enfermería ha cambiado, y esa variedad de áreas de oportunidad facilita el empleo de las egresadas.
“Tengo 20 años como directora de la escuela, para mí es gratificante que todo mi alumnado salga de buena calidad, con habilidades, destrezas y sobre todo conocimiento. La demanda es muy buena, nos piden señoritas desde el tercer semestre para dar atención a pacientes en casa o en hospitales, por ejemplo”, menciona.
La directora del plantel comenta que 85% de las egresadas consigue un empleo y sólo 15% no trabaja porque se dedicó a otra área, está estudiando una especialidad o se consagró al hogar: “Casi todas trabajan en el seguimiento de egresadas, nos comentan que la mayoría está en clínicas privadas en todos lados, en Monterrey, México, en Estados Unidos por medio de Enfermeras Mundiales, lo que significa que la joven está certificada para trabajar en el extranjero. Luego de que se titulan presentan otros exámenes, incluso tengo una alumna religiosa que ahorita está en el Vaticano, ella fue parte de mi primera generación”.
RUMBO A LA LICENCIATURA
Derivado del pago de mensualidades y la inscripción de las 195 estudiantes que cursan en el plantel, la Escuela de Enfermería de la Cruz Roja es autosuficiente y se encuentra en proceso para acreditar la licenciatura.
“Cuando se haga la construcción de la nueva Cruz Roja, todas las instalaciones van a ser escuela, lo que nos sigue a nosotros es que nos den el permiso para la licenciatura, nos van a dejar más áreas de oportunidad de práctica y desarrollo de la escuela”, dice Martha Aurora Lazalde, directora del plantel. Explica que el requerimiento para la licenciatura es la acreditación del plan de estudios, para que de esta forma puedan ingresar las jóvenes que ya cuentan con preparatoria, pues actualmente sólo se les da un título de técnicas.
“Podríamos tener en la mañana técnicas y en la tarde licenciatura, pero esto incrementaría la carga de costos, y no podemos aumentar los costos porque esta escuela se hizo para ayudar a la comunidad de Saltillo, entonces no será hasta que contemos con toda al infraestructura necesaria que realizaremos este objetivo”, finaliza.
30 MILLONES DE LATIDOS PARA EL NUEVO CORAZÓN DE LA CRUZ ROJA
“Cada latido cuenta, necesitamos 30 millones de latidos para tener un nuevo corazón de Cruz Roja en Saltillo”, señala Luis Arizpe Jiménez, presidente del Patronato de la institución, al presentar el proyecto de construcción de la nueva sede.
Arizpe Jiménez sostiene que están iniciando la nueva sede de la Cruz Roja, pues el edificio con el que cuentan tiene más de 50 años y se ubica en una zona céntrica donde cada vez es más difícil que las ambulancias salgan a cubrir emergencias.
Externa que cuando se fundó, la ciudad contaba con 135 mil habitantes y ahora tiene más de 800 mil, quienes necesitan servicios dignos y gratuitos.
Para el delegado estatal de la Cruz Roja, Manuel Elizondo Garza, la construcción de la nueva sede es muy loable, un premio para la sociedad, pues ésta tendrá mayor impacto para brindar un mejor servicio.
“Hace aproximadamente unos dos años, en un inicio de colecta se platicó con el señor gobernador y nos hizo favor de donar un terreno en el Centro Metropolitano, de ahí surgió todo lo demás, se entretuvo porque había problemas con la escrituración, pero ya está listo”, dice el delegado.
Advierte que la sede contará con las mismas áreas que hoy existen pero con mayor comodidad, no será un hospital, pues la función principal de la Cruz Roja mexicana es la atención prehospitalaria, es darle atención al accidentado, estabilizarlo, para que llegue en las mejores condiciones a un hospital.
Además da buenas noticias, pues gracias a un donativo que se consiguió con el Gobierno del Estado, y tomando en cuenta un donativo con Fundación Dondé, TV Azteca, la Lotería Nacional y Monte de Piedad, la Delegación Coahuila recibirá cuatro ambulancias que serán destinadas a Torreón, Matamoros, Parras y otra para Satillo.






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