Coahuila
Publicado el viernes, 9 de enero del 2009 a las 16:05
Ramos Arizpe, Coah.- El no respetar una señal de alto les costó a tres jóvenes pasar por un infierno a manos de policías municipales, quienes rompieron una pierna a uno y desviaron el tabique nasal a otro y gasearon al último.
No satisfechos por las lesiones que les causaron, los mantuvieron aislados por 48 horas en las celdas, sin darles oportunidad de salir para recibir atención médica.
Acompañados por su abogado, Samuel Armenta, Raúl Calva Martínez, de 22 años de edad, y su hermano Erick, de 16, acudieron a interponer la denuncia al Ministerio Público y al Departamento de Asuntos Internos municipal, en contra del oficial Édgar Omar Cortés Cerecero, por los delitos de abuso de autoridad, coacción, amenazas, daños y lesiones.
LOS BUSCARON
Según Raúl Calva Martínez, cerca de las 19:00 horas del día primero de enero circulaban en un camión de tres y media toneladas por calles de la colonia Blanca Esthela, cuando al llegar a una intersección omitieron un alto, situación que observó una patrulla; pero al tratar de llamarles la atención la unidad ya no les pudo dar alcance.
Dos horas después, cerca de las 21:00 horas, al estar en compañía de Leoncio Ángel Hernández y de su hermano Erick, en la colonia Blanca Esthela, llegaron las unidades 026, 021 y 028, con aproximadamente 10 policías a bordo. De una de las unidades descendió el elemento Édgar Omar Cortés Cerecero, quien le recriminó a Raúl haberse pasado el alto horas antes.
Cortés Cerecero ordenó a esposó y arrojó gas pimienta a Raúl Calva Martínez.
Erick reclamó a los oficiales, consiguiendo únicamente que también lo gasearan.
En el traslado a los separos los oficiales se detuvieron para golpearlos y patearlos; incluso, dijo Raúl Calva, lo golpearon con un tubo, lo cual ocasionó se le desviara el tabique y se desmayara.
Ya en los separos, a Raúl lo despojaron de su cartera, la cual contenía el pago de su quincena, sin mencionar que el médico legista no los revisó, y no fue hasta ver la gravedad de las lesiones que tenían él y Leoncio Hernández que los policías accedieron a llevarlos a la Clínica 88, donde se les revisó de sus heridas para después ser regresados a los separos.
“Me despertaron con un tinazo de agua, y no nos dieron de comer nada en esas 48 horas, y sobre todo que mi hermano no debía estar ahí, no hizo nada y es menor de edad, y al otro chavo (Leoncio Ángel Hernández) ni lo atendieron; hasta después que salimos nos enteramos que trae una posible fractura”.
Indagará caso CDHEC Luis Fernando García Rodríguez, presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, aseguró que casos como el de los hermanos Calva Rodríguez son muy comunes, por lo que instó a los afectados a interponer una queja para que se realice la investigación.
“Primero hablamos de que se establezca y se instruya el procedimiento a los policías, y si es de gravedad debe imponerse una sanción grave, incluso hasta la destitución, y adicionalmente se indemnice a la persona por los daños económicos, ya sea físicos o morales que se le haya causado”.
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