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Coahuila

Dar con amor

Por Cholyn Garza

Hace 5 meses

Es increíble la rapidez con que pasa el tiempo.  Y en ese transcurrir nos encontramos con un proyecto exitoso que ha rendido frutos desde que inició. 

Me refiero al TELETON que está cumpliendo 28 años de brindar apoyo a personitas con discapacidad.  Veintiocho años de ir creciendo y multiplicando los centros de rehabilitación, siempre impulsados por el licenciado Fernando Landeros, para quien la palabra imposible no tiene cabida en su vocabulario.

Estamos conscientes que en todo proyecto que inicia hay expectativa.  Sin embargo, la confianza en lo que se hace sumada a la perseverancia, al esfuerzo y el realizar las cosas con verdadero amor y sentido de responsabilidad, ofrecen un panorama alentador.

El enorme esfuerzo realizado por Fernando Landeros está ahí, en cada CRIT planeado y construido que hoy suman 27 centros en operación.  Lugares equipados con lo mejor en aparatos, tecnología y por supuesto, con un gran equipo de profesionales dispuesto a dar lo mejor de sí mismos. 

El TELETON es nuestro, de todos los mexicanos y debe seguir adelante. Para ello hay que apoyar, sin importar cuánto demos.  Donemos mucho o poco, pero aportemos algo para una causa que ha demostrado que está al servicio de quienes realmente lo necesitan.

La confianza depositada en ese hermoso proyecto desde el primer Teletón no ha disminuido y existe un porqué; está en los 27 centros de rehabilitación que se encuentran funcionando día a día para beneficio de la niñez que padece alguna discapacidad.

La confianza se ha ganado con hechos, no solo con palabras. No con un solo evento, sino a través de los años mostrando y demostrando a la sociedad que los recursos son bien empleados y qué mejor prueba que la construcción, equipamiento y funcionamiento de los centros.

Una prueba que todo lo que se hace con amor y el deseo de servir, rinde frutos y perdura. Ninguna crisis ha logrado menguar el objetivo principal que es el de brindar atención y terapias a la niñez con discapacidad.

Esa es la mejor carta de presentación que puede tener quien impulsa un proyecto creado para beneficiar, en este caso, a un sector vulnerable.

El Teletón cumple ya 28 años y Dios ha de permitir que sean muchos más.  El camino por recorrer ha sido largo y sin duda nada fácil si se toma en consideración que siempre se encontrarán obstáculos en el trayecto. Sin embargo, cuando hay el deseo de ayudar, las barreras se logran derrumbar. 

La sociedad responde con gusto al llamado que año con año se hace por parte del licenciado Landeros y de todo ese ejército de colaboradores que entusiastas continúan en tan noble causa.

Son años de esfuerzo depositados en cada CRIT; en los cuales se ha observado el avance en la recuperación quizás lenta pero efectiva en los pequeños pacientes que reciben su terapia; son logros obtenidos por la constancia y el enorme esfuerzo de ellos mismos y de sus padres. Un sacrificio que bien lo vale.

Reconocimiento al equipo médico que evalúa cada caso, a los terapeutas que con paciencia y profesionalismo hacen posible un gran avance en la recuperación. 

Octubre es el mes para apoyar dos causas nobles.  Una, la del TELETON -este año cambió de fecha- enfocada a la discapacidad; la otra, el apoyo para las personas con cáncer.  Una terrible enfermedad que inexplicablemente se va extendiendo sin compasión y sin respetar a nadie.

Enfermedad de la que el solo escuchar su nombre nos impacta porque estamos convencidos de que nadie está exento de padecerla. Niños, hombres o mujeres, lo mismo jóvenes o no tan jóvenes.

Un padecimiento costoso y doloroso, verdaderamente agotador en el que día con día se tiene que luchar para ir ganando la batalla.  No es tarea fácil pero la fe que se deposita en Dios permite no claudicar.

Todos estamos conscientes de que nuestro país, desafortunadamente, no cuenta con medicamentos necesarios o suficientes para brindar una atención de calidad y humana a tantos enfermos con cáncer.  Y que -una vez más- la sociedad civil es la que se hace presente para brindar su ayuda.

Grupos de apoyo a las personas con cáncer realizan una labor verdaderamente encomiable y digna de reconocerse.  

No dudemos en solidarizarnos comprando lo que ofrezcan en venta o demos un apoyo económico para que puedan continuar con su gran apostolado.  Tengamos presente que las asociaciones trabajan todos los días para brindar su ayuda a enfermos. El cáncer no da tregua y las necesidades se incrementan.

Un día es el que solicitan nuestra colaboración.  Tengamos presente que si hoy estamos con salud no sabemos si el día de mañana necesitaremos de una mano generosa que nos ayude a sobrellevar una enfermedad y si Dios lo permite, a recuperar la salud.

Así es que unamos esfuerzos y apoyemos a quienes no claudican en el servicio dando su tiempo, su energía y sin hacer distinciones de ninguna clase.

Tengamos presente que Dios siempre premia una buena acción. Y lo que se da con amor, regresa multiplicado.

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