Sociedad
Por
Zócalo
Publicado el domingo, 13 de marzo del 2011 a las 15:00
Monclova, Coah.- ¿Tenemos tentación de no ser felices?, compartiendo vida y bienes en amor fraterno, podemos curar, alimentar aliviar, consolar, acompañar, luchar, esperar.
Es decir, ¡llenar la vida de sentido y de felicidad!, nuestra tarea de cristianos es producir y rescatar felicidad secuestrada!, y esto implica un camino de cruces compartidas, de cruces, paradójicamente felices y libres, felicidad a la manera de Jesús, no es ausencia de problemas. No es tener éxito, fama, dinero. No es tener salud vigorosa ni amores eternos.
No es vivir en una sociedad perfecta ni en una Iglesia ideal. La Felicidad con la marca de Jesús es más profunda, es algo metido en la sangre y huesos que nadie ni nada nos puede arrancar. Esta actitud de felicidad ante los mil problemas no me hace andar todo el día con una sonrisa de tonto o con un gesto evasivo de resignación.
Es precisamente esta felicidad la que me da fuerzas para luchar, para ser libre, para comprometer mi vida entera a la búsqueda y construcción del Reino. El amor que está subyacente en esta actitud, me da ojos y corazón nuevos para experimentar el valor que tiene el dolor, el sufrimiento, la cruz, cuando son productos del amor y compromiso fraternos.
Así es la cruz de Jesús: un asesinato a- causa del amor, una muerte que nos abre espacios nuevos salvíficos porque nos amó hasta el extremo, sin miedos, ¡sin negociar la voluntad de su Padre!, el sufrimiento y la cruz de Jesús así como los nuestros, son para quitar cruces y sufrimientos.
Notas Relacionadas
Más sobre esta sección Más en Sociedad