Monterrey

Publicado el viernes, 11 de marzo del 2022 a las 10:38
Monterrey, NL.- Cuando Ana, de 11 años, fue víctima de tocamientos por parte de un compañero en su escuela, recurrió a un maestro para acusar la agresión, que lejos de apoyarla, la revictimizó.
La menor, cuyo nombre fue inventado para evitar represalias, denunció el abuso el 9 de marzo pasado, pero la Escuela Primaria Serafín Peña, no actuó, ya que no contaba con protocolos, afirmó su madre.
“Un jovencito vino y le hizo un tocamiento que no, que ella sintió que estuvo mal”, relató la madre, que prefirió el anonimato.
“Mi molestia es que el maestro trató de mediar aparentemente la situación, le sugiere que tal vez del jovencito no fue su intención, sin antes hablar con él.
“Y el maestro no lo comunica con la directora, no lo comunica con la madre del otro niño, ni conmigo”.
La madre acompañó a la menor a un CODE a interponer una denuncia el mismo día de la agresión, que se configuró por el delito de abuso sexual.
“Mi hija se tuvo que aguantar hasta la salida, ya que llegó a la casa ya la noté y ya le pregunté que qué pasó, ya me contó lo que le pasó en el recreo y ella me dice que el maestro no hizo nada, la hizo perdonar al jovencito y así quedó”.
Ana no se sintió respaldada por sus propios maestros ni el plantel.
Aunque un día después la madre exigió una reunión con los padres de familia del menor, continuó notando que la escuela, afiliada a la Secretaría de Educación estatal, carece de un protocolo para atender casos de agresiones sexuales.
“No hubo un protocolo, no existió, no se hizo nada, no se respaldó la versión de la niña, eso es lo que a mí me impacta”, denunció.
“(La directora) me recibe con las manos vacías, me comenta de un reglamento, que no tiene en físico, que lo andaba buscando a la mera hora en el celular, se levantó a atender otra llamada, ni siquiera sabía cómo iba a llevar la reunión”.
Notas Relacionadas
Más sobre esta sección Más en ZocaloApp-home2