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La Jornada
Publicado el jueves, 24 de septiembre del 2026 a las 18:05
Guadalajara, Jal.– Una denuncia formal ante autoridades federales y estatales fue interpuesta por regidores de Zapopan y legisladores locales por un presunto daño ecológico grave debido al escurrimiento de lixiviados (los líquidos que produce la basura sobre todo en época de lluvias) altamente tóxicos que emanan de los vertederos de Picachos y de la empresa privada Hasar’s.
Esos lixiviados contaminan los ríos Grande y Milpillas, así como las cascadas de Huaxtla, afluentes directos de la cuenca del río Santiago y afectan de forma directa al menos a 8 localidades del norte zapopano, según afirmaron.
Las denuncias fueron presentadas ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente (Proepa), y en ellas la regidora morenista de Zapopan, Karla Díaz López, alertó sobre la necesidad de también proteger la Sierra de Tesistán por su papel en la captación de agua para el Área Metropolitana de Guadalajara.
Díaz López, quien entregó junto al regidor Mauro Lomelí más de 10 pruebas documentales, fotografías y videos, explicó que el vertedero se ubica en esa zona forestal y propuso que el área reciba la categoría de protección natural y que se implemente tecnología para tratar los lixiviados con el fin de destinarlos al riego agrícola.
1. Huaxtla: crimen ambiental y espejo
🌊El azul turquesa de las cascadas de Huaxtla, en Zapopan, transformado en un ocre apagado por la contaminación de lixiviados, es un espejo que también explica la crisis del agua en Guadalajara.
Abro🧵con mi columna https://t.co/Mg95Bw2Dpo pic.twitter.com/AjANeBKL4S
— Jonathan Lomelí (@Jnlomeli) September 23, 2026
Los ediles acusaron que la crisis se agravó por la presunta apertura intencional de compuertas en los depósitos de basura ante lo copioso del temporal de lluvias, lo que liberó los químicos hacia las corrientes fluviales.
Mauro Lomelí detalló que la ruta jurídica inicia ante la Profepa para que la autoridad federal determine las responsabilidades, imponga sanciones y ordene medidas de restauración ambiental.
A esta postura se sumaron los diputados locales morenistas Miguel de la Rosa Figueroa y Alejandro Barragán Sánchez, además de Tonantzin Cárdenas Méndez, del partido Futuro.
Cárdenas anunció un acuerdo legislativo para exigir al ayuntamiento de Zapopan la contención de lixiviados, la rehabilitación de infraestructura y un monitoreo público del agua, mientras Barragán advirtió que la contaminación compromete el abastecimiento de agua para las generaciones actuales y futuras.
Los legisladores y ediles de la coalición afín a la 4T hicieron hincapié en la existencia de un conflicto de interés en las dependencias encargadas de la vigilancia ambiental en la entidad, al argumentar que el titular de la Proepa, Iker Frangie Martínez Gallardo, es hijo del actual alcalde de Zapopan, Juan José Frangie.
Bajo este argumento, los denunciantes manifestaron dudas sobre la imparcialidad de una investigación estatal y solicitaron que el gobierno federal atraiga el caso de forma exclusiva.
La afectación directa se extiende a la salud de los habitantes de ocho poblaciones del norte de Zapopan, entre ellas Huaxtla, Ixcatán, San Lorenzo, San Francisco Ixcatán y Mesa de San Juan.
Leonardo Tomas Orozco Castillo, integrante del Centro de Estudios e Investigación de la Barranca, respaldó la denuncia y reportó que las huertas locales de mango, papaya y limón registran pérdidas debido a que se secan por la toxicidad del agua.
Esta problemática ambiental acumula casi dos décadas sin solución pues los antecedentes de contaminación recurrente en la zona norte de Zapopan registran incumplimientos de convenios gubernamentales desde el año 2009.
En octubre de 2012, miembros de la Asamblea Regional de Afectados Ambientales denunciaron que, a tres años de la firma de un acuerdo para contener los derrames de Picachos y Hasar’s, los ríos Milpillas y Santiago mantenían descargas de cianuro, mercurio, arsénico y cromo por encima de los límites permitidos por la norma.
A pesar de los pactos firmados en 2009 por los tres niveles de gobierno, la empresa y los vecinos, las filtraciones continuaron en 2012 y derivaron en un colapso operativo con desbordamiento de macroceldas entre los años 2021 y 2022, muy similar a lo que ocurre en la actualidad.
📢 Exigen intervención de la @PROFEPA_Mx ante el derrame de lixiviados en el vertedero de Picachos.
Regidores, legisladores y habitantes de la Sierra de Tesistán denuncian afectaciones al río Milpillas, cascadas de Huaxteca y mantos freáticos.
🔎 Lee la información completa⤵️… pic.twitter.com/ntkGayhf1G
— Partidero (@Partiderode10) September 24, 2026
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