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Silvia Valdez
Publicado el jueves, 25 de diciembre del 2008 a las 15:36
Monclova, Coah.- En abierto desafío a la crisis y con la ilusión de que hoy es Navidad, familias de escasos recursos económicos invirtieron sus pocos ingresos en la cena de Nochebuena. Ya mañana será otro día de retos y angustias por no completar con los recursos que cuentan.
Aún cuando el panorama es desolador en materia económica, algunas familias, entre ellas la de Concepción Martínez, Juan Calvillo Martínez y María Cristina Zamora, no quisieron dejar pasar la fecha sin que en su mesa hubiera tamales, café, champurrado y hasta frijoles rancheros.
Desde temprana hora, María Cristina empezó a prepararse. Este 24 de diciembre no fue un día cualquiera.
Todavía no daban las cuatro de la madrugada y Cristina ya estaba frente a la mesa ubicada en el humilde cuarto que tiene como cocina; todo estaba dispuesto para empezar a preparar la masa para los tamales.
Al final del cuarto sin piso y con techo de lámina, la chimenea encendida indicaba que ya estaba lista la lumbre para colocar ahí la olla con los tamales.
Así, con mucho entusiasmo se preparó Cristina para dar la bienvenida a la Nochebuena, pero antes de los tamales, el champurrado y los frijoles rancheros, está lo más importante: El ritual del Niño Dios.
Muy entusiasmada con la visita de Zócalo, Cristina invita a pasar a otro cuarto igual de humilde, pero que irradia paz, ante un inmenso nacimiento que cada año es colocado para celebrar la llegada del Niño Dios.
Los globos ya están colocados, así como las serpentinas, en punto de las 20:00 horas y hasta las 22:00 se lleva a cabo el tradicional rosario donde participan menores de edad y adultos.
El hogar de la familia Calvillo Zamora ubicado en la calle Teódulo Flores No. 320 de la colonia José de las Fuentes Rodríguez, es uno de los cientos de viviendas humildes donde sus moradores no dejaron pasar por alto esta fecha y aún cuando la situación económica que viven es difícil, prefirieron invertir sus pocos ingresos en una cena de Navidad para compartirla en familia. Lo demás aún está por llegar. Para Juan Calvillo, de 75 años de edad, esta es una fecha especial; que es el nacimiento del Niño Dios, por eso dice que nada es más importante que el celebrarlo en familia.
“No importa que después no tengamos para comer, total, ya estamos acostumbrados a vivir al día”, puntualizó.
Declaró que su familia hace un esfuerzo por ofrecer a todos los invitados al Rosario los tradicionales tamales, porque están celebrando algo muy divino que fue el nacimiento del Niño Dios.
“Así como en todo el año, la gente tiene para gastar en sus gustos, como cigarros, cerveza y otras cosas que son nocivas para la salud, así deben destinar sus ingresos o sus ahorros para ofrecer una cena en familia y a los invitados a fin de que conmemoren el verdadero significado de la Navidad”, apuntó.
Relató que él hace tres años tuvo un accidente del cual “Dios me revivió”, pues fueron dos meses de estar en terapia intensiva, de no saber del mundo y por eso precisamente tengo que festejar el nacimiento del Niño Dios, el que trajo paz al mundo.
Juan Calvillo, dijo sentirse triste en estas fechas, pero por una parte se alegra de poder tener la oportunidad de estar vivo aún y poder participar en el Santo Rosario.
Consideró que a los menores de edad se les debe inculcar por parte de sus padres el verdadero significado de la Navidad, pues por lo regular los menores sólo esperan la llegada del 24 por la noche para que se les entregue los regalos, sin que éstos entiendan el porqué a los pequeños se les entregan regalos, pues es un símbolo para festejar a los pequeños. Cerca de las 10:30 horas, niños, mujeres y hombres rodearon una camioneta color rojo que en su caja contenía infinidad de bolsas con ropa la cual fue donada a las familias.
Concepción Martínez, vecina de la calle Amistad y madre de 7 hijos, fue una de las beneficiadas.
La monclovense quien habita en un cuarto junto con su esposo y sus siete hijos, agradeció públicamente a las personas que en estas fechas acuden a entregar regalos, los cuales representan un estímulo para las familias.
“Definitivamente en la Navidad no precisamente es necesario tener dinero para pasarla bien”.
CELEBRAMOS EL NACIMIENTO
VIVEN DE LA CARIDAD
Decenas de familias que habitan enclavadas en el cerro de la colonia José de las Fuentes viven de la caridad y este 24 de diciembre no fue la excepción, pues a temprana hora representantes de Iglesias tanto católicas como cristianas, acudieron para hacerles llegar ropa y juguetes.
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