Adquirir hábitos es una buena idea, porque nos ayuda en muchos sentidos durante nuestra existencia; todas las personas, a medida que nos desarrollamos, los vamos incorporando en nuestra vida cotidiana, esto se realiza si los hábitos son saludables, es decir, si nos ayudan en el bienestar físico, mental y social y no representan un factor de riesgo, sino todo lo contrario. Podemos tener hábitos positivos como: lavarnos tres veces al día los dientes, de comer determinados alimentos a una hora en especial, hacer ejercicio, meditar. O tener hábitos negativos como ingerir alcohol en exceso, fumar, desvelarse, entre otros.
Busqué la definición en el diccionario de la Real Academia Española, y lo define como el modo especial de proceder o conducirse adquirido por repetición de actos iguales o semejantes, u originado por tendencias instintivas. Los hábitos nos llevan a comportamientos repetitivos que se vuelven automáticos, ojalá y la lectura fuera un hábito importante en todos los mexicanos. Desafortunadamente en nuestro país, la mayoría de la población no cuenta con el hábito de la lectura, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la población lectora de mayor de 18 años ha caído, de 84.2% en 2015 a 69.6% en 2024.
Por ello, lo invito a desarrollar el hábito de la lectura querido lector, indudablemente ganará porque tendrá la oportunidad de conseguir su desarrollo personal y cognitivo. Este hábito enriquece el conocimiento, mejora la comprensión y el pensamiento crítico, es una fuente inagotable de viajes, emociones, muestra diversas culturas, situaciones, comportamientos. Los neurólogos coinciden en que es una actividad que estimula el cerebro, fortaleciendo las conexiones neuronales. J. K. Rowling, la autora británica, dice: “Si no te gusta leer, no has encontrado el libro correcto”.
Cuando iniciamos una nueva actividad, necesitamos motivación y esfuerzo para convertirla en hábito, por ello, para incorporar en su rutina diaria la lectura, los estudiosos recomiendan que primero se debe elegir un libro que le agrade, esto es de acuerdo con sus preferencias; dedicarle diariamente un determinado tiempo es bueno, es recomendable iniciar con 15 minutos, empiece poco a poco; escoja un ambiente adecuado, ya sea en un parque, en su patio, en la recámara, la idea es que le dé tranquilidad, asegúrese que durante la lectura esté atento en buscar y anotar las palabras clave y, por supuesto, leer en voz alta.
Recordé cómo una amiga hace algunos años adquirió el hábito de la lectura, gracias a una película que vio: El Nombre de la Rosa, del director de cine Jean-Jacques Annaud, con el gran actor Sean Connery, junto con otros actores importantes. Ella quedó maravillada con la cinta, nos hizo el comentario a varias amigas, que sin dudarlo le recomendamos el libro de donde se basaron para hacer el filme, novela escrita por Umberto Eco, quien fue un semiólogo y filósofo italiano extraordinario, un genio, la convencimos que si la película le había impactado el libro era un millón de veces mejor. Afortunadamente nos hizo caso, después de un tiempo nos agradeció la recomendación, y sin darse cuenta tomó el hábito de la lectura de una manera agradable, motivada. Esta es una buena idea ¿no lo cree? Para adquirir este hábito.
Es necesario, o mejor dicho, es urgente, desarrollar en los niños, adolescentes y adultos el amor por la lectura. Actualmente existen distractores que evitan que se lleve a cabo, como los videojuegos, el internet, la televisión, la ignorancia, el fanatismo, y, por supuesto, la falta de motivación escolar y familiar, es la descomposición del sistema educativo. Se tienen grandes ventajas de vivir dentro de una sociedad lectora, por mencionar algunos: existe un desarrollo cognitivo en sus habitantes, enriquecimiento cultural y social; la comunicación es efectiva evitando los conflictos y llegando a acuerdos; la empatía es constante en las personas, es decir, cuando hay una situación que es vulnerable para todos, se ponen en los zapatos del otro, lo que permite desarrollar en los ciudadanos una gran cualidad: comprender. Mejorando de esta manera y con creces la convivencia.
El hábito de la lectura nos permite prestar atención, analizar e interpretar, profundizar y dar sentido a nuestra realidad y aceptarla para transformarla. George RR Martin, escritor y guionista norteamericano afirma que: “Un lector vive mil vidas antes de morir. La persona que nunca lee vive solamente una”. Totalmente de acuerdo, es triste vivir sin leer. Para mí, ¡la lectura te da la magia de soñar, soñar, de imaginar con los ojos bien abiertos!
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