Espectáculos
Por
Grupo Zócalo
Publicado el viernes, 13 de marzo del 2026 a las 04:01
Ciudad de México.- El concierto de Lenny Kravitz la noche del pasado miércoles en Monterrey se convirtió en una experiencia épica y memorable pese a las fallas técnicas que amenazaron con detener la magia del espectáculo. Desde que apareció a las 21:32 horas en el Auditorio Banamex, el músico de 61 años capturó la atención del público con su presencia imponente y seductora, desatando ovaciones y vítores que anticipaban una noche histórica. La primera falla se produjo apenas a los dos minutos del inicio, cuando un problema en los monitores impidió que los músicos escucharan la música, provocando una pausa de 45 minutos que puso a prueba la paciencia de los fans.
A su regreso, el público lo recibió con aplausos, celebrando cada acorde y cada palabra en inglés o español que Kravitz compartía. “¡Monterrey!”, exclamó, provocando un estallido de emoción colectiva. “Lo siento mucho”, dijo al referirse al desperfecto, y añadió: “pareciera que ahora todo está muy bien. Escuché que algo estaba quemando por allá, ¿están todos bien?”. Luego, reafirmó su entusiasmo con los fans: “Okey, Monterrey, bienvenidos a esta celebración. Estoy muy feliz de estar aquí con ustedes, finalmente todos juntos, somos vida, somos energía, somos amor. Significan tanto para mí, claro que sí. Te amo, México con todo mi corazón. Muchas gracias, los amo”.
El repertorio incluyó éxitos como Dig In, TK421, Always On The Run y I Belong to You, y Kravitz no dudó en interactuar con el público, bajando del escenario varias veces para chocar manos con sus seguidores. Más tarde, cuando la falla en el sonido regresó a las 22:56, el artista decidió caminar por la barricada, saludar personalmente a los fans e incluso cargar a un niño que acompañaba a su madre, mientras se envolvía en una bandera de México, lo que desató el grito: “Lenny, hermano, ya eres mexicano”.
La producción del show continuó con momentos únicos, incluyendo la presentación de su familia de músicos y un emotivo homenaje a su guitarrista Craig Ross con un pastel y Las Mañanitas cantadas en español. En la recta final, Kravitz interpretó clásicos como It Ain’t Over ’Til It’s Over, Again, American Woman, Fly Away, Are You Gonna Go My Way y Let Love Rule.
Finalmente, a las 12:24, el músico se despidió de rodillas y alzó los brazos al cielo, en un gesto de gratitud y oración, cerrando un show que, pese a los contratiempos técnicos, quedará en la memoria de todos los asistentes como un espectáculo sublime, monumental y lleno de energía.
Notas Relacionadas
Más sobre esta sección Más en Espectáculos
Hace 3 horas
Hace 3 horas
Hace 4 horas
Hace 5 horas
Hace 6 horas
Hace 6 horas
Hace 6 horas
Hace 7 horas
Hace 7 horas
Hace 7 horas
Hace 7 horas
Hace 7 horas