Monclova

Publicado el lunes, 22 de febrero del 2021 a las 04:00
Monclova, Coah.- Familiares y amigos acompañaron la tarde de ayer hasta su última morada al maestro Hildebrando Lafuente De Luna, que falleció la mañana del sábado en su casa en Asturias, a la edad de 88 años, por causas naturales.
Fue a las 3:15 de la tarde que salió el cortejo fúnebre de la capilla en la colonia Obrera con rumbo al panteón Jardines del Recuerdo en Estancias.
Ivonne Lafuente, hija, mencionó que su papá cumpliría 89 años en el mes de mayo, sin embargo, el sábado por la mañana falleció debido a la edad.
“Falleció de muerte natural, ya estaba cansado, no se levantaba de la cama, siempre fue una persona sana, nunca presentó problemas de diabetes, colesterol, hipertensión, su único problema fue la edad”, dijo.
Mencionó que su papá toda su vida vivió en la colonia Asturias, en la calle Silvestre Flores.
“Ahí vivió desde que se casó con mamá toda su vida”, expresó Ivonne Lafuente, comunicó que a su papá se les permitió velarlo durante seis horas ayer con todas las medidas de seguridad por la pandemia del Covid-19, de manera que sólo estuvo permitido que estuvieran 15 personas.
‘Fue un maestro ejemplar y persona honesta’
A las 3:15 de la tarde salió el cortejo fúnebre en caravana por el bulevar Pape al norte rumbo al camposanto.
Hildebrando Lafuente De Luna, nació en Zaragoza, Coahuila, pero creció en Múzquiz con sus papás.
Él egresó de la Normal Superior en la ciudad de México para maestro de inglés, pero también se desempeñó como maestro de primaria y de secundaria durante más de 38 años, al servicio de la educación.
Fue maestro fundador en la Secundaria Federal número 1 Juan Gil González y posteriormente fue subdirector del turno vespertino de la secundaria.
También dio clases en la Preparatoria Justo Sierra nocturna y en el Centro de Capacitación de AHMSA.
“Fue un maestro ejemplar, una persona honesta, trabajadora, siempre con un buen ejemplo para sus hijos y siempre ayudando a todos los alumnos, para nosotros fue un papá ejemplar que siempre nos decía; si van a hacer algo háganlo bien hecho”, dijo.
Abundó que a su papá le gustaba mucho la cacería y la pesca, incluso fue fundador del Club de Caza, Tiro y Pesca de la ciudad.
Al maestro le sobreviven su esposa María del Rosario Dávalos y sus hijos; Ivonne, Karina, Hildebrando, Leopoldo, Rodny y Raúl, así como Hildebrando Lafuente y Candy.
Asimismo, le sobreviven dos hermanas, una en Múzquiz y otra en Guanajuato.
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