Internacional

Publicado el viernes, 23 de enero del 2026 a las 19:16
Puerto Príncipe, Haití.— La decisión de cinco de los siete integrantes con derecho a voto del Consejo Presidencial de Transición (CPT) de Haití de destituir al primer ministro Alix Didier Fils-Aimé ha intensificado la crisis política e institucional del país caribeño, cuyo órgano de transición concluirá su mandato el próximo 7 de febrero.
Pese al rechazo expresado por la comunidad internacional, en particular por Estados Unidos, el asesor presidencial Edgard Leblanc Fils confirmó este viernes que el relevo en la jefatura de Gobierno “ya está decidido” y que el proceso administrativo para oficializar la destitución se encuentra en curso.
” “Se están siguiendo los procedimientos normales para su publicación en la imprenta nacional”, indicó durante una conferencia de prensa.
El Consejo Presidencial de Transición fue instalado en abril de 2024 con representantes de partidos políticos, organizaciones civiles y el sector privado, tras la renuncia del entonces primer ministro Ariel Henry. Su dimisión ocurrió en medio de una escalada de violencia provocada por la coalición de bandas armadas Vivre Ensemble (Vivir Juntos), liderada por Jimmy Chérizier, alias “Barbecue”.
Henry había asumido el poder tras el asesinato del presidente Jovenel Moïse, ocurrido el 7 de julio de 2021.
Desde su creación, el CPT asumió la conducción del país con el objetivo de restablecer la seguridad, organizar elecciones generales, impulsar un referéndum constitucional y reactivar la economía, metas que hasta ahora no han sido alcanzadas.
El académico y ex primer ministro Garry Conille fue designado por el CPT el 28 de mayo de 2024 para encabezar el gobierno de transición, con la misión de preparar el proceso electoral. Sin embargo, fue destituido el 11 de noviembre del mismo año, en medio de señalamientos de corrupción y desacuerdos internos.
En su lugar fue nombrado el empresario Alix Didier Fils-Aimé, quien asumió el cargo con el compromiso de fortalecer la seguridad pública, garantizar el libre tránsito, proteger infraestructura estratégica y atender la crisis alimentaria.
No obstante, el país continúa sumido en una grave crisis de seguridad. Durante el último año se registraron más de 8 mil 100 homicidios, mientras grupos armados mantienen el control de amplias zonas del territorio, especialmente en Puerto Príncipe.
Tras conocerse la intención de destituir a Fils-Aimé, distintos gobiernos y organismos internacionales expresaron su preocupación y manifestaron su respaldo al actual jefe de Gobierno.
En un comunicado conjunto, la Unión Europea y las embajadas de Alemania, España y Francia en Haití llamaron a las autoridades de transición a actuar con “responsabilidad y sentido del interés general”, y advirtieron que un cambio en el liderazgo gubernamental podría afectar los avances recientes en materia de seguridad.
Por su parte, Estados Unidos acusó a sectores políticos haitianos de utilizar a grupos criminales armados para desestabilizar el país y reiteró su apoyo “inquebrantable” al primer ministro y a los esfuerzos para restaurar la seguridad.
Haití no celebra elecciones presidenciales desde 2016, cuando fue electo Jovenel Moïse. Tras su asesinato en 2021, el país permanece sin autoridades electas por voto popular.
De acuerdo con el calendario oficial, la primera vuelta presidencial está prevista para el 30 de agosto de 2026 y la segunda para el 6 de diciembre del mismo año. Sin embargo, el Consejo Electoral Provisional ha advertido que el proceso dependerá de dos factores clave: un entorno mínimo de seguridad y la disponibilidad de recursos financieros, condiciones que por ahora no están garantizadas.
Notas Relacionadas
Más sobre esta sección Más en Internacional
Hace 11 horas
Hace 12 horas
Hace 12 horas
Hace 14 horas
Hace 15 horas
Hace 15 horas
Hace 15 horas
Hace 18 horas
Hace 19 horas
Hace 19 horas
Hace 21 horas
Hace 21 horas