ZocaloExcludeWeb
Por
La Jornada
Publicado el martes, 30 de junio del 2026 a las 17:54
Ciudad de México.– A un año de emitirse la primera alerta financiera internacional sobre el contrabando de energéticos entre Estados Unidos y México, la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) reportó la detección de más de 7,000 millones de dólares en actividad sospechosa vinculada a esquemas de “huachicol fiscal” operados por cárteles de la droga.
A través de una actualización dirigida a los sectores bancario y bursátil, la agencia dependiente del Departamento del Tesoro estadounidense detalló que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) ya aplicó sanciones financieras directas a 13 personas y 29 empresas implicadas en estas redes transnacionales de lavado de dinero.
El informe técnico de la FinCEN revela una preocupante vertiente de interferencia político-electoral en territorio mexicano, derivada de los excedentes financieros que deja el mercado negro de hidrocarburos.
” “Los cárteles utilizan cada vez más estas ganancias ilícitas para realizar pagos en efectivo a campañas políticas y medios de comunicación mexicanos”, asegura la alerta del Departamento del Tesoro.
De acuerdo con las agencias de inteligencia financiera, el objetivo del crimen organizado es imponer perfiles en puestos administrativos clave dentro de los distintos órdenes de gobierno. Ello les permite facilitar el cruce fronterizo del combustible y asegurar el acceso a contratos estatales con los cuales logran blanquear los recursos del narcotráfico y el contrabando de energía. El Tesoro estadounidense estima que entre el 25% y el 33% del combustible comercializado en México es de procedencia ilícita, consolidándose como la fuente de ingresos más importante para los cárteles fuera de la venta de drogas.
El gobierno de EEUU sancionó hoy a una red de huachicol fiscal ligada al CJNG, que genera cientos de millones de dólares anuales: el combustible es el nuevo fentanilo, en términos de rentabilidad.
Para el CJNG, el huachicol ha dejado de ser una actividad secundaria para… pic.twitter.com/BtrzBwdF7B— Pérez de Acha (@LuisPerezdeAcha) June 30, 2026
El mercado legal binacional moviliza diariamente millones de dólares: México exporta 400,000 barriles diarios de crudo hacia Estados Unidos e importa casi 2 millones de barriles de combustible refinado, cifra que cubre más del 70% del consumo nacional de gasolinas. La FinCEN identificó que la cadena delictiva aprovecha esta alta interdependencia mediante la siguiente logística:
– Suministro en origen: Comerciantes estadounidenses cómplices adquieren el hidrocarburo de manera legal en refinerías ubicadas en Houston, San Antonio y el Valle del Río Grande (Texas).
– Desvío y redes fachada: El combustible es desviado hacia empresas de transporte y logística controladas de forma encubierta por el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Cártel de Sinaloa.
– Falsificación y cruce fronterizo: La carga se embarca en puertos de Texas o se traslada vía terrestre y ferroviaria a través de las aduanas de Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila. Las redes criminales emplean pedimentos falsos para declarar el producto como “aceites usados”, “lubricantes” o “residuos”, evadiendo el pago del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).
– Blanqueo y reintroducción: En México, intermediarios con permisos de la Comisión Reguladora de Energía (CRE) introducen el combustible al circuito formal mediante facturación apócrifa para venderlo al público en estaciones de servicio. El capital retorna a Estados Unidos a través de transferencias internacionales, activos virtuales o depósitos estructurados en efectivo para su lavado final en bienes raíces y artículos de lujo.
La agencia estadounidense expuso en su reporte técnico una perspectiva sobre la evolución de este fenómeno delictivo. Según el análisis de la FinCEN, las medidas restrictivas implementadas durante el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador —como el cierre de ductos y la reducción de permisos de importación privada para revertir la apertura del mercado del periodo de Enrique Peña Nieto— “limitaron severamente el suministro”.
Esta contracción provocó una concentración de actores en la industria de hidrocarburos mexicana. El Tesoro concluyó que la combinación entre el desabasto formal y la marcada brecha de precios generada por el IEPS entre el combustible de ambos países terminó por incentivar un lucrativo mercado negro, el cual es abastecido por el contrabando estadounidense para cubrir la demanda interna mexicana.
Golpe financiero al CJNG: Washington sanciona a operadores y empresas vinculadas al huachicol fiscal
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos, a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) y la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN), anunció una… pic.twitter.com/2IhTiBlxc1
— K911 Noticias (@k911noticias) June 30, 2026
Notas Relacionadas
Más sobre esta sección Más en ZocaloExcludeWeb