Kenia.- Un ciudadano de origen chino fue arrestado en el principal aeropuerto de Kenia tras ser acusado de intentar sacar del país más de 2,000 hormigas reina, una especie protegida por normas internacionales de biodiversidad.
El detenido, identificado como Zhang Kequn, fue interceptado durante una inspección de seguridad en el Aeropuerto Internacional Jomo Kenyatta, en Nairobi. Durante la revisión, las autoridades hallaron un gran cargamento de hormigas vivas ocultas en su equipaje.
Aunque el sospechoso no ha respondido a los cargos, investigadores informaron ante el tribunal que podría estar relacionado con una red dedicada al tráfico de hormigas, desmantelada en Kenia el año pasado.
Las hormigas están protegidas por tratados internacionales, por lo que su comercio se encuentra estrictamente regulado. En 2024, el Servicio de Vida Silvestre de Kenia (KWS) alertó sobre el creciente interés por las hormigas de jardín —conocidas científicamente como Messor cephalotes— en Europa y Asia, donde algunos coleccionistas las adquieren como mascotas.
Durante la audiencia judicial, un fiscal explicó que parte de las hormigas fue empaquetada en tubos de ensayo, mientras que otras estaban ocultas dentro de rollos de papel de seda escondidos en las maletas.
“En su equipaje personal se localizaron 1,948 hormigas de jardín guardadas en tubos de ensayo especiales”, detalló el fiscal Allen Mulama ante el tribunal. Además, se encontraron otras 300 hormigas vivas ocultas en tres rollos de papel higiénico dentro del equipaje.
La fiscalía solicitó al juez autorización para analizar de manera forense los dispositivos electrónicos del acusado, entre ellos su teléfono celular y su computadora personal.
Posible red de tráfico
Duncan Juma, funcionario del KWS, señaló que podrían producirse más arrestos conforme avance la investigación hacia otras ciudades de Kenia donde se sospecha que se realizaba la recolección ilegal de hormigas.
En mayo del año pasado, un tribunal keniano sentenció a cuatro hombres a un año de prisión o al pago de una multa de 7,700 dólares por intentar sacar del país miles de hormigas reina vivas, en lo que fue considerado un caso sin precedentes.
Los acusados —dos ciudadanos belgas, un vietnamita y un keniano— aceptaron su culpabilidad tras ser detenidos en una operación que el KWS calificó como “coordinada y basada en información de inteligencia”.
Los ciudadanos belgas argumentaron ante el tribunal que recolectaban las hormigas como pasatiempo y aseguraron que desconocían que su captura fuera ilegal.
Ahora, los investigadores creen que Zhang Kequn podría ser el principal organizador de la red, quien aparentemente logró salir de Kenia el año pasado utilizando un pasaporte distinto.
El tribunal autorizó mantenerlo detenido durante cinco días mientras los detectives continúan con las indagatorias.
Aunque el KWS suele enfocarse en la protección de grandes animales como leones y elefantes, calificó la sentencia del año pasado como un caso histórico en la lucha contra el tráfico de especies pequeñas.
Las hormigas confiscadas en ese operativo eran hormigas cosechadoras gigantes africanas, consideradas fundamentales para el equilibrio ecológico, ya que su desaparición puede afectar la salud del suelo y la biodiversidad.
De acuerdo con las autoridades, el destino final de los insectos sería el mercado de mascotas exóticas en Europa y Asia.





















