Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Mexicano sigue desaparecido tras choque de trenes en España; su familia ya viaja a buscarlo Moby y Justice se suman a Snoop Dogg para encabezar el Simifest 2026 Sheinbaum plantea ampliar producción de Talleres Gráficos y abrir su Consejo a universidades Investigan estancia del expríncipe Andrés y Jeffrey Epstein en castillo de la familia real Ramón Rojo Villa, líder de Sonido La Changa enfrenta problema de salud

Zócalo

|

Clasificados

|

Información

< Clasificados

Clasificados

Deudores huyen de los bancos

  Por El Universal

Publicado el miércoles, 7 de enero del 2009 a las 16:00


En tiempos de crisis económica, las deudas pueden convertirse en una pesadilla, sobre todo aquellas

Primera de dos partes

Saltillo, Coah.- En tiempos de crisis económica, las deudas pueden convertirse en una pesadilla, sobre todo aquellas que se tienen con las tarjetas de crédito. ¿Qué pasa con los morosos? ¿Cuánta gente desaparece, cambia de domicilio y de número telefónico para librarse de las deudas? ¿Es posible desaparecer del mapa de los bancos?

Desaparecer. Esto fue lo que hizo Isabel, como una cantidad creciente, aunque incalculable de mexicanos, para librarse de sus deudas por tarjetas de crédito, tomó sus maletas y dejó la Ciudad de México para establecerse en la isla de Cozumel, donde se construyó un nuevo futuro, después de quedar en el desempleo y de que sus adeudos crecieran hasta robarle el sueño. Hace cuatro años los bancos le perdieron la pista y ella no piensa darles la oportunidad de encontrarla y de que le cobren una deuda, que sumando los intereses, podría alcanzar los 150 mil pesos.

Isabel cuenta su historia con la sola condición de omitir sus apellidos. Tiene 47 años, es madre soltera y durante varios años trabajó como bibliotecaria. Obtuvo cuatro tarjetas de crédito con sólo dar una copia de su credencial de elector. Siempre pagó sus saldos totales y era meticulosa con las fechas de corte, hasta que en 2002 su historia cambió. “Una de las tantas crisis que ha tenido este país me dejó sin trabajo y con varias deudas. Trataba de pagar un poco más del mínimo, sacaba dinero de una tarjeta para pagar la otra; la deuda seguía creciendo y llegó un momento en que ya no podía. Los intereses me comieron. Dejé de pagar”.

La vida de Isabel como “cliente consentida” del banco terminó. Las voces dulces y amables que en el pasado le ofrecían tarjetas cambiaron de tono y se convirtieron en intimidaciones constantes. De nada le sirvió haber pagado durante años en forma puntual ni explicar que no tenía trabajo; ni siquiera le respetaron el seguro de desempleo supuestamente incluido en la tarjeta de crédito.

El “poder de su firma” que en otro tiempo le abrió puertas e inspiró sonrisas se convirtió en su peor pesadilla, sobre todo cuando empezó a recibir amenazas de embargo. “A finales de 2004 seguía sin ingresos suficientes, así que me fui de la ciudad. Decidí desaparecer del mapa de los bancos. Y espero que así permanezca, desaparecida”, cuenta esta mujer, cuyo historial crediticio se convirtió en su acta de defunción como sujeto de crédito.

El número de desaparecidos por deudas con tarjetas de crédito es un misterio para la Asociación de Bancos de México. Eduardo Kuri, su vocero, dice no poseer cifras de cuánta gente se volvió ilocalizable para los departamentos de cobranza de los bancos.

Mucho menos conocen sus nombres, pues para ellos sólo existen bajo la denominación genérica “deudores”, un ejército que por cierto se duplicó en los últimos tres años, si se toma en cuenta el índice de morosidad en tarjetas de crédito. En diciembre de 2005, según la misma fuente, era de 3.9 por ciento; para noviembre de 2008 alcanzó 9.9 por ciento.

También durante este periodo las instituciones crediticias repartieron alegremente créditos. De acuerdo con el Buró de Crédito, en 2005, 37.1 millones de personas tenían algún tipo de crédito; en 2008 el número se elevó a 51.5 millones.

La misma institución señala que 5 millones de personas presentan retraso en los pagos de sus créditos de tarjetas, hipoteca o automotriz.

Notas Relacionadas

Se atoran en INE para elegir presidencia provisional

Hace 3 dias

Relatos y Leyendas: La apedreada

Hace 4 dias

Más sobre esta sección Más en Clasificados