Vida

Publicado el sábado, 19 de junio del 2021 a las 16:01
Saltillo, Coah.- La diabetes mal cuidada o no diagnosticada a tiempo puede reducir la esperanza de vida en un promedio de 10 años, en promedio, y no solo eso, durante ese tiempo se pueden presentar serias complicaciones en la salud, como ceguera, amputaciones y tratamiento con diálisis.
Las complicaciones pueden evitarse con el análisis regular de niveles de azúcar en la sangre, la alimentación adecuada y la práctica de ejercicio, el problema es que somos muy negligentes en el autocuidado y la renuencia a cambiar el estilo de vida, señaló Jesús Angel Padilla Gámez, director de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Coahuila.
“ Eso hace que se acorte hasta 10 años la expectativa de vida en muchos casos y que esa vida remanente afecte su calidad, de tal manera que impacta al medio familiar, laboral y vital de los pacientes”.
La diabetes es una de las enfermedades más caras para todo el sector salud y para la humanidad, porque acorta los años de trabajo y de vida de las personas. Causa el mayor número de casos de ceguera, de amputaciones, de pacientes con insuficiencia renal crónica.
“ Si recurrimos a la educación para modificar las pautas de conducta en algo tan esencial como la nutrición, podemos impactar positivamente en la calidad de vida, incluso en las capacidades de respuesta de todo el sector salud y mejorar los niveles de producción del país”.
“ Hay pacientes que cuando se tratan muy a tiempo, antes de que aparezcan las complicaciones, pueden llevar una vida normal cuidándose, pero la idiosincrasia de los mexicanos nos lleva a que, si no me duele, no le hago caso”
Advirtió que las enfermedades crónico degenerativas que más impactan en la calidad de vida de la población, cada día se presentan en edades menores.
Hay casos de diabetes tipo 2 en niños, cuando tradicionalmente era un padecimiento de adultos y adultos mayores. Hay casos de hipertensión, aumento de triglicéridos, elevado colesterol y de hígado graso en menores con sobrepeso y obesidad.
“ Si esos niños continúan con altos márgenes de sobrepeso y obesidad y con ese estilo alimentario en un entorno donde la activación física se ha ido disminuyendo ostensiblemente, estamos cultivando pacientes adultos jóvenes muy enfermos”, concluyó.
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