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Eduardo Barrientos, entre la cultura, el arte y la educación

  Por Orquídea López Allec

Publicado el domingo, 23 de enero del 2011 a las 16:00


Durante varias décadas ha compartido sus conocimientos y ha sido parte muy importante en estos rubros en Piedras Negras

Piedras Negras, Coah.- “Voy a terminar con lo que inicié hace muchos años”, precisa el licenciado Eduardo Barrientos, quien en este enero se retira después de 29 años en la docencia, para continuar en el ámbito de la promoción cultural, un rubro al que siempre ha aportado y que según sus palabras, había dejado un poco de lado.

Y es que ¿cómo hablar de cultura en Piedras Negras sin mencionar la gran aportación que ha realizado durante muchos años a esta frontera norte?
Nativo de Saltillo, Coahuila, Eduardo Barrientos Castillo vivió toda su infancia y adolescencia en Piedras Negras, Coahuila, para luego cambiar su residencia a su ciudad natal, donde estudió la licenciatura en Derecho en la Facultad de Jurisprudencia de 1960 a 1965.

Al término de su carrera, decidió irse a laborar a México al Departamento Jurídico del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado (ISSSTE) de 1966 a 1972.

Fue en ese lapso en el que se empezó a relacionar con gente dedicada a la cultura y al teatro.

Fue precisamente ahí donde conoció a Alejandro Bichir y Maricruz Nájera (padres de los hermanos Bichir), con quienes comenzó a hacer teatro independiente.
“Empezamos a trabajar en la Universidad Obrera, después al teatro Comonfort”, recuerda.

El trabajo desempeñado de Bichir, Nájera y Barrientos, los llevó a realizar temporadas artísticas que promocionaba Bellas Artes y de ahí brincaron a la Compañía Nacional de Teatro con los maestros Héctor Azar y Carlos Ancira.

“Fue una experiencia muy maravillosa, pues ya realizamos teatro profesional, pero no comercial”, aclara.

El Teatro Jiménez Rueda también presentó el talento de Eduardo Barrientos, quien luego se dirigió a Coyoacán, con el maestro Héctor Azar, quien fuera teórico de teatro educacional y manejara mucho tiempo el grupo Universitario, donde tuvieron diferentes premios con obras como Divinas Palabras.

Detalla entonces que el maestro Azar, comentaba un proyecto muy interesante: Un Centro de Arte Dramático, en el cual Barrientos Castillo tuvo la oportunidad de manejar grupos de teatro, realizando lo que se llamaba el “Teatro Trashumante”.

“El Teatro Trashumante iba a las colonias o a los puntos más alejados de la capital, lugares como las cárceles, escuelas, centros, etc”, comparte.
Las obras, detalla, eran obras breves, cortas y éstas se enfocaban a ilustrar a la gente sobre la experiencia teatral.

En 1976 el licenciado Barrientos pasó al Colegio de Bachilleres laborando con el teatro-educación, trabajando por nueve años.

“Estuve dando clases, es muy diferente coordinar teatro, porque no son meramente clases, era formación teórica de lo que era el teatro, luego la práctica era la presentación de obra.

En el Colegio de Bachilleres llegó a manejar alrededor de 120 grupos en cada muestra estudiantil.

“Me tocó venir acá al norte, hicimos en Ciudad Juárez en el Parque Chamizal cuando se regresó a México, hicimos una presentación muy interesante en el teatro del Chamizal”, rememora con alegría.

“Con obras clásicas ganamos hasta algunos premios”, añade.

“QUEMAN NAVES”

Después de presentarse en Ciudad Juárez, regresó a México pero por un muy breve tiempo, ya que en 1982, el licenciado Eduardo Barrientos y su esposa, decidieron venir a Piedras Negras a radicar.

“En el 82 quemamos las naves y mi esposa y yo nos venimos a Piedras Negras, ella es del DF”, apunta.

“Sin embargo se tuvo que acoplar al cambio, teníamos dos hijos ya el tercero nació aquí”, indica.

En Piedras Negras, iniciaron “con las uñas”, relata, y es que empezaron de cero un proyecto cultural muy interesante llamado: La Galería del Ángel.

“Le pusimos así por el nombre de mi hijo el más pequeño”, precisa.

“Era un proyecto que empezaba a promover el arte y la cultura”, agrega.

Su objetivo fue el promover artistas, pintores, después hicieron lecturas y un teatro café.

En el centro de la cafetería hacían presentaciones de teatro y fue muy interesante el movimiento cultural que se presentaba gracias a esto en Piedras Negras.

El movimiento cultural se dio de 1982 a 1985 en Piedras Negras con un grupo de artistas que había logrado juntar el licenciado Barrientos.

Después lo llamaron para participar en el Ayuntamiento como jefe de departamento de promoción al arte y la cultura en 1988.

“Yo empecé por lo más útil y necesario, que era en ese momento el promover el arte plástico”, resalta.

“En ese entonces realizamos exposiciones en los bancos, con caballetes un poco improvisado, pero la cosa era demostrar que había talento local en la plástica”, subraya.

En 1990, ya de lleno en la cultura, se afilió con Carlos Flores Revuelta a la Casa de la Cultura, donde trabajó por espacio de casi 20 años.

“Hace tres años que me retiré de ahí, pienso ejercer la cultura porque para mí es muy importante”, dice.

“Me he dedicado más a la promoción de la lectura no por otra cosa, sino por falta de tiempo”, comparte.

Y es que lamenta que en México sea nula la cultura por la lectura.

“Vuelvo a las raíces, estoy terminando mi ciclo en el Tecnológico de Piedras Negras, voy a terminar con lo que comencé: La cultura, pero me da mucho gusto”, expresa.

SUS AÑOS EN EL TEC

Cuando obtuvo su ingreso al Tecnológico, Eduardo Barrientos tuvo un grupo que fue denominado como “Teatro Tec”.

“Ahí comenzamos a manejar obras cortas, con el mismo principio del teatro educacional hicimos bastante, nos tocó un periodo bastante bueno, donde la dirección y autoridades estaban muy interesados en eso”, recalca.

El licenciado Barrientos relata esta etapa como una experiencia muy grata, donde tanto él contagiaba el amor por el teatro, y ellos a él su vitalidad y entusiasmo para hacer las cosas.

“El que trabaja con adolescentes siempre se nutre de la vitalidad, de la creatividad, que los jóvenes son también iguales cuando comenzamos nosotros a hacer las cosas con las uñas”, precisa.

“Ellos también lo hacen y aportan mucho, el vestuario ellos lo ponen, la escenografía ellos la visten”, añade.

Fue de 1982 a 1990 cuando trabajó con el grupo Teatro Tec, cuando pusieron en escena una obra de teatro infantil.

“Después ya me metí en esto de la comunicación, que no sabía que me iba a meter en esto, ni tampoco pensé que iba a ser docente”, dice.

“Porque cuando completé un número de horas me llamó el ingeniero Domingo Corona para que yo ingresara a un departamento y me hice cargo, era de extensión y de ahí a división y luego ya me quedé en lo que después se convirtió en comunicación”, agrega.

Así fue como el licenciado Barrientos se inició en la docencia en el Tec, dando clases de Derecho, Derecho Mercantil, Fiscal, Laboral y de todas clases.

“En algunos casos me llegaron a dar algunas materias de administración”, precisa, tras indicar que la experiencia como catedrático fue muy interesante, pues le dejó muy gratas satisfacciones.

Fueron 29 años muy gratos y satisfactorios, indica, por lo que considera que es un buen tiempo para retirarse, por lo que solicitó y fue premiado con un retiro voluntario.

“Es un buen tiempo y hay que retirarse como los boxeadores, a tiempo, antes de que se nos venga el cansancio, el agotamiento o que ya empecemos a fallar, porque todos tenemos un límite, no sólo es la edad, sino también es el tiempo transcurrido desde que nacimos”, indica al dejar la docencia.

CON MUCHOS PROYECTOS

Su retiro de las aulas del ITPN no significa que el licenciado Eduardo Barrientos vaya a estar inactivo, pues reitera que su intención es regresar a promover la cultura de lleno.

Jamás dejó la lectura, actividad que seguirá realizando por mucho tiempo, y dentro de ello tiene un proyecto de grabar un libro de lectura con una reconocida locutora.

También quiere compartir sus conocimientos de teatro con las nuevas generaciones y más con la nueva infraestructura cultural de Piedras Negras.

“Y mucho más ahorita con los nuevos espacios culturales que se pueden aprovechar muy bien”, apunta.

EDUCACION EN PIEDRAS NEGRAS

Después de haber iniciado su proyecto en la galería El Ángel en Piedras Negras, Eduardo Barrientos fue llamado por la profesora Martha Nélida Riojas y el padre Fernando Martínez Ortiz, para hacer un experimento con los muchachos de preparatoria, entre los que se encontraban por cierto el ahora alcalde Óscar López Elizondo.

Con los estudiantes de bachillerato, hizo proyectos muy interesantes como obras cortas, entremeses.

Luego, estuvo encargado del Colegio de Bachilleres por un año y entonces en 1982 fue llamado al Instituto Tecnológico de Piedras Negras, donde pasó varios años, hasta ahora que ha pedido su retiro voluntario.

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