Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Checo Pérez pone fecha a su adiós: disfrutará sus últimos años en la Fórmula 1 Despiden a El Komanche en Monterrey con pizza y música de Bad Bunny Muere el ‘Monstruo de Atizapán’ en prisión de Edomex SCJN pone límites a la pirotecnia por caso de una niña que sufría pánico, ansiedad y dolor por las detonaciones Bloquean avenidas y autopista en Matamoros y Reynosa; lanzan ponchallantas para frenar autoridades

Zócalo

|

Piedras Negras

|

Información

| La tradición ha resistido a las remodelaciones urbanas y a la partida de quienes alguna vez hicieron de la pista su segundo hogar.

Piedras Negras

El Baile dominical que mantiene vivo el corazón de PN

  Por Orquídea López Allec

Publicado el lunes, 12 de octubre del 2026 a las 04:02


Entre danzones, polkas, cumbias y recuerdos, personas adultas mayores se reúnen cada domingo en el centro de la ciudad para mantener viva una tradició

Piedras Negras, Coah.- Cuando llega el domingo, hay una cita que para muchos no necesita invitación. Basta con que suene la música para que los pasos comiencen a dibujar círculos sobre el piso, algunas de las parejas se tomen de las manos y los recuerdos cobren vida al compás de una melodía.

En el centro de Piedras Negras, Coahuila, el baile dominical de las personas adultas mayores es mucho más que una actividad recreativa, es una tradición que reúne historias personales, amistades entrañables y generaciones que encuentran en la música una manera de seguir compartiendo la vida.

Aun no son las seis de la tarde y al espacio ubicado a un costado del Museo de la Frontera Norte empiezan a llegar bailadores con una gran sonrisa, como Francisco Bautista Alvarado “El Gallo”, acompañado de su esposa, otras personas llegan con sillas plegables.

No importa si hace calor o frío, sólo la lluvia puede evitar que se lleve a cabo el encuentro que se ha tornado en una costumbre y que ha sido convocado por la música.

Algunas personas llegan con la elegancia de otros tiempos; otras esperan el primer acorde para acercarse a lo que por años han convertido en su pista de baile. Hay quienes acuden acompañados, quienes se encuentran ahí con sus amistades de siempre y quienes llegan dispuestos a conocer a alguien nuevo.

La escena tiene algo de ceremonia, los zapatos se preparan para el movimiento, las miradas buscan a la pareja y el ritmo transforma el espacio público en un salón de baile al aire libre.

Aunque popularmente se le conoce como el baile de los adultos mayores, la tradición ha dejado de ser exclusiva para este grupo de edad, pues niñas, niños, jóvenes y personas adultas también se acercan para disfrutar de la música y aprender que bailar no tiene edad.

Una tradición que nació en las plazas

Para comprender el significado de este encuentro dominical es necesario mirar hacia el pasado, ya que las plazas públicas fueron durante décadas espacios fundamentales para la convivencia de las comunidades mexicanas, donde la música de las bandas y las reuniones alrededor de los quioscos formaban parte de la vida cotidiana.

El historiador Otto Schober explica que esta costumbre responde a una tradición extendida en poblaciones pequeñas y medianas del país, donde la plaza, el quiosco, la orquesta y la gente, constituían los elementos esenciales para que surgieran los bailes populares.

En Piedras Negras, recuerda, que primero fue la Plaza Hidalgo que luego se convirtió en la Plaza de los Héroes, uno de los escenarios donde la música convocaba a la población.

La presencia de una banda municipal, integrada por músicos aficionados que compartían su gusto por la interpretación, contribuyó a construir una costumbre que se transmitiría con el paso de los años.

Entre los músicos de aquella época, Schober recuerda a Lucio Guerra, quien dirigía la agrupación y forma parte de la memoria de quienes conocieron aquellos encuentros.

La música era principalmente instrumental, las melodías invitaban primero a mover las manos, después la cabeza y el cuerpo, hasta que alguien se animaba a ponerse de pie e invitar a otra persona a bailar.

“Las parejas se desplazaban en sentido contrario a las manecillas del reloj, alrededor del quiosco o por el espacio disponible, en una dinámica que, además de ritmo, exigía coordinación y elegancia”, destaca.

La vestimenta también formaba parte del espectáculo, detalla que los hombres lucían zapatos brillantes y sombreros llamativos, mientras las mujeres destacaban con vestidos y calzado de fiesta.

Era el atuendo dominguero, una manera de celebrar la ocasión y presentarse ante los demás con la distinción que merecía el encuentro, con el tiempo, aquella costumbre se arraigó en la vida social de la ciudad.

De la Plaza de los Héroes a la Plaza Solidaridad

La historia del baile también está ligada a las transformaciones del centro de Piedras Negras, Otto Schober recuerda que, durante la administración municipal de Rito Valdés Salinas, entre 1991 y 1993, se acondicionó un espacio a un costado de la antigua Presidencia Municipal, cuya restauración dio paso a una placita con quiosco: la Plaza Solidaridad o Paseo Solidaridad.

Fue en ese lugar donde continuaron los encuentros musicales, sin embargo, la tradición no se consolidó de un día para otro, ya que detrás de la pista hubo un proceso de acercamiento entre los músicos y las personas que poco a poco comenzaron a reunirse para escucharlos y bailar.

David Rodríguez de los Santos conoce esa historia desde adentro, pues durante aproximadamente 30 años formó parte de la Banda Municipal que ameniza el encuentro. Hoy en día ya no acompaña la tradición como instrumentista, ahora lo hace como animador.

Detalla que su incorporación ocurrió en 1993, cuando recibió la invitación del maestro Lucio Guerra y desde entonces, ha visto pasar a distintas generaciones de bailarines, ha sido testigo de amistades que se convirtieron en vínculos familiares y ha acompañado la despedida de personas que hicieron de los domingos una parte esencial de su vida.

Al recordar los primeros años en la Plaza Solidaridad, don David evoca una escena que hoy parece lejana: los músicos llegaban a tocar y, en ocasiones, todavía no había público. “Poco a poco se fue juntando la gente”, recuerda.

La música cambia, el gusto por bailar permanece

La agrupación ha atravesado distintas etapas, los músicos de otros tiempos tocaban saxofones, trompetas, batería, bajo eléctrico y guitarra, con un repertorio instrumental que incluía swing, chachachá, mambo, polkas y danzones.

Don David recuerda que en aquellos años predominaba la interpretación sin voces, más adelante, la incorporación del canto y de nuevos integrantes abrió la puerta a otras posibilidades musicales.

Hoy, las cumbias tienen un lugar importante entre las peticiones del público, aunque todavía hay quienes solicitan una polka, una ranchera o algún paso doble que les recuerda otras épocas.

Notas Relacionadas

Continuaran lluvias en Piedras Negras

Hace 36 minutos

Sortean 96 lugares para la primera etapa de Viviendas del Bienestar en Piedras Negras

Hace 46 minutos

Participará Jacobo en cumbre de alcaldes fronterizos en San Diego

Hace 9 horas

Más sobre esta sección Más en ZocaloApp-home2

Hace 9 horas

Propone Memo reformas a Ley de Vivienda de Coahuila

Hace 9 horas

Preservan Día de Muertos en escuelas de Guerrero

Hace 9 horas

Refuerzan tubería para prevenir nuevos daños

Hace 9 horas

Suma CAAD casi 7 mil beneficiarios este 2026

Hace 9 horas

Entregan cemento subsidiado en Hidalgo

Hace 9 horas

Espera Canaco superar al Black Friday con el Buen Fin

Hace 1 dia

Aprueba Cabildo de Piedras Negras incentivos municipales para el Buen Fin

Hace 1 dia

Harumy Kanagúsico asumirá dirección de Desarrollo Social

Hace 1 dia

Sin seguridad logística no hay desarrollo

Hace 1 dia

Licita municipio asfalto por 6 millones de pesos

Hace 1 dia

Concluyen mujeres cursos de belleza

Hace 1 dia

Inicia hoy rezo de los 46 rosarios