Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Familias en duelo se sientan frente a Mark Zuckerberg en un juicio histórico Sheinbaum resalta exhibición de la Colección Gelman Santander en el Museo de Arte Moderno Anuncia Claudia Sheinbaum visita a Coahuila este fin de semana Afirma Sheinbaum que hay conversaciones para mediar entre EU y Cuba North West deja la escuela: la decisión de Kim Kardashian para impulsar su creatividad

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Coahuila

El cerebro y la mente de Jesucristo

Por Jorge de Jesús 'El Glison'

Hace 1 mes

Hola de nuevo mis estimados lectores, disculpen mi ausencia en este espacio, extrañamente coincidió a finales de diciembre, que los días miércoles que debo entregar esta columna a mis hermanos editores, fueron precisamente la Nochebuena de Navidad, y la última noche del año pasado, fechas que no son laborables, y la semana pasada estuve en un sitio donde se cortaron las comunicaciones y el internet, y no hubo forma de enviar mi texto, disculpen nuevamente, y empezaré este año nuevo con un tema que me quedo pendiente de publicarse en una fecha extremadamente trascendente para la humanidad entera, me refiero al día que se celebra el nacimiento de Jesucristo. Aunque ya estamos en la segunda semana de enero, pretendo retornar a mis estimados lectores, a esa fecha, que lamentablemente, -en mi opinión-, se ha tergiversado a grado tal, que cada vez, es más, una ocasión mercantilista, que la oportunidad de reflexionar sobre la figura y doctrina, del personaje que, dramáticamente, ha marcado el rumbo de la historia desde hace más de 2 mil años, y contando.

En otras ocasiones he plasmado en este espacio, lo que pienso y siento sobre algunas facetas del trascendente personaje referido, pero ahora pretendo ir más allá, y compartir con ustedes un tema, del que yo nunca he oído algún comentario o disertación, como tampoco he leído ningún texto o artículo, se trata sobre el cerebro, y/o la mente de Jesucristo el “hombre”. Habitualmente sólo se habla o se escribe, sobre su biografía, predicas y suplicio, muerte y resurrección, o sobre su espiritualidad y/o divinidad, pero es una realidad que, ese “hombre Jesucristo”, como ser humano, tenía un cerebro como el mío, o como el tuyo, querido hermano lector.

¿Pero qué sucedió entonces? ¿Cómo fue que Jesucristo, con un cerebro “ordinario” realizó actos “extraordinarios”?

Independientemente de las creencias teológicas o religiosas que cada uno de nosotros pueda tener, todas las referencias bíblicas sobre la esencia de Jesucristo relatan, -de diversas maneras-, que un ser divino, se hizo “hombre”, o “encarnó” en un ser humano, a esto se le llama, “La Doctrina de la Encarnación”, donde la Segunda Persona de la Trinidad (el Hijo de Dios, el verbo) se unió a la naturaleza humana, y entonces por lo tanto, -insisto-, tenía un cerebro humano, “normal”, como todos nosotros, pero, la gran diferencia, -que es lo que sostengo en mi tesis doctoral en Desarrollo Humano-, es que el cerebro y la mente no son lo mismo.

En mi opinión, el cerebro es como la “computadora” biológica encargada de protegernos, de buscarnos comida y de hacernos huir del peligro, y en la mente, reside nuestra voluntad, nuestros sueños y nuestra capacidad de decidir que queremos hacer, y quiénes queremos ser.

Si hacemos un análisis sicológico de las circunstancias de la vida de Jesucristo, podemos describir su desarrollo y evolución, desde su infancia hasta su muerte, narrando en línea continua de tiempo, lo que sucedía con su cerebro y su mente, en sus diferentes etapas y fases. Empezaremos por su nacimiento en un pesebre, en condiciones de pobreza y riesgo. Desde el punto de vista del cerebro, su sistema de alerta debió estar muy activo. Sin embargo, se puede deducir que, desde niño, empezó a entrenar su mente para dominar a su cerebro instintivo.

A los 12 años, destaca un destello de esta mente superior, cuando se queda en el templo de Jerusalén, discutiendo con los sabios, no lo hizo por rebeldía infantil. Su mente ya estaba procesando conceptos de justicia y amor que su cerebro biológico aún no podía entender del todo. Mientras su familia lo buscaba con angustia lógica, él estaba en un estado de “conciencia profunda”, conectado con una verdad que iba más allá de su propia seguridad personal.

El cerebro humano está programado para la supervivencia propia, pero la mente de Jesús empezó a “reconfigurar” esa programación. Él empezó a entender que la verdadera grandeza no estaba en protegerse a sí mismo, sino en entregarse a los demás. El cerebro nace, pero la mente se hace. Jesús fue construyendo una tan férrea voluntad que, años más tarde, le permitiría superar las pruebas más duras que un ser humano pudiera enfrentar.

Él no nació “sabiéndolo todo”, como hombre, tuvo que estudiar y aprender a tomar riesgos. Su mente tuvo que convencer a su cerebro de que salir al desierto a ayunar, pasar hambre, y enfrentar la soledad, era necesario para fortalecer su espíritu. En esos momentos sin alimentos su cerebro le habrá gritado “¡Come, sobrevive!”, pero su mente respondía: “No sólo de pan vive el hombre”. Era la victoria de la voluntad sobre el instinto.

Jesús tenía un sistema nervioso como el nuestro, que le hacía sentir hambre, frío y, sobre todo, tenía inoculado ese miedo instintivo, que todos los seres humanos llevamos codificado en el cerebro, para huir inmediatamente ante cualquier peligro.

Jesús estaba a punto de iniciar una misión donde su cerebro sería puesto a prueba con el miedo, la traición y el dolor físico extremo. ¿Cómo logró mantener la calma cuando todos a su alrededor perdían la cabeza? ¿Qué pasaba por sus neuronas cuando miraba a los ojos a un enfermo, o a alguien que lo quería dañar?

Encontraremos respuestas a estas incógnitas y otras más, en la columna de la semana que entra, describiendo lo que el ser humano es capaz de hacer, cuando la mente toma el mando sobre su cerebro y todo su ser.

 

Notas Relacionadas

Desvía Tania Flores 57 mdp; revela ASF, irregularidades durante su gestión

Hace 6 horas

Entrega Manolo 421 mdp de infraestructura escolar; llegan beneficios a los 38 municipios

Hace 7 horas

¡Morena malandrina!

Hace 7 horas

Más sobre esta sección Más en Coahuila

Hace 7 horas

¡Morena malandrina!

Hace 7 horas

Visión Jurídica: ¿qué sigue?

Hace 7 horas

Superman en Medicina