Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Psicóloga organizacional de Harvard es confrontada y critica de nuevo a Fátima Bosch: “Espero que decida dejar esa corona” Morena condena declaraciones en EU y aclara que ‘México no es epicentro de los cárteles’ Exhiben a mujer por intenta a atropellar y golpear a un perrito en Puebla “No voy a renunciar”: Fátima Bosch le pone un alto a psicóloga de Harvard ante críticas por ganar Miss Universo Hallan con vida a María Mendoza, activista trans desaparecida en Oaxaca desde 2025

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Coahuila

El chalet de madera del Ojo de Agua

Por Carlos Gaytán Dávila

Hace 2 años

¿Patrimonio de la ciudad?

 

Entre las construcciones, algunas antiguas, otras no tanto, y algunas nuevas, destaca por su originalidad dentro del propio contexto arquitectónico el chalet de madera de las calles de Atarjea y callejón del Ojo de Agua, único en la ciudad, construido en los años 30 del siglo pasado. El edificio contrastaba enormemente con las humildes viviendas que lo rodeaban en esa época.

El chalet se localiza en la manzana 41 del barrio del Ojo de Agua, con una superficie total de 504 metros cuadrados, 12 de frente por 42 de fondo, colinda al norte con la calle Félix U. Gómez, al sur, con una propiedad del señor Esteban Villanueva, al oriente con el depósito del agua y al poniente con una casa del licenciado Gabriel Valerio.

Perteneció antes de 1940 a Guillermina Mireles de Espinoza, esposa del gobernador Gustavo Espinosa, según inscripción que consta en el Registro Público de la Propiedad del 17 de mayo de 1937.

En 1945 pasó a ser propiedad del doctor Honorio Galindo, posteriormente, en 1965, fue adquirida por Elías Galindo Espinosa. En 1966 el propietario resultó ser el ingeniero Baldomero Córdoba Obregón, cuñado de don Federico Berrueto Ramón.

Finalmente, posee dicha vivienda la maestra María de los Ángeles Luna Sandoval, quien la compró el 27 de abril de 1966. El monto fue de 54 mil pesos y se hizo mediante crédito hipotecario del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado.

El chalet se localiza junto a lo que fue el depósito de madera, el primero construido en la ciudad para almacenar el agua del ojito, que dio nombre original a la capital del estado, Saltillo.

El depósito se quemó y milagrosamente el fuego no alcanzó al chalet de madera estando tan cerca este.

Desde que tengo uso de razón lo he visto de pie y creo que debería ser considerado como patrimonio de la ciudad.

Ahí habitó por muy largo tiempo el capitán del Ejército Mexicano, Rosalío Vázquez y su familia, luego fue ocupado por uno de sus hijos, quien con su familia llegó de su natal Rosario, Sinaloa, en la década de los 40.

Varios inquilinos han tenido el Chalet, construcción de tipo inglés, pero el que más ha durado es el capitán Vázquez.

El militar era un carismático individuo, muy apreciado en la barriada. Soldado de la Revolución Mexicana que llegó a Saltillo con el 40 Regimiento de Caballería y permaneció más de 26 años en el chalet. Después, 10 años más habitó su hijo Juan en el inmueble, cuando contrajo nupcias.

Recuerdo que los chiquillos del barrio entrábamos al chalet como coloquialmente suele decirse, “como Pedro por su casa”, en virtud de que el capitán Rosalío y sus hijos eran muy condescendientes, “amigueros” diríamos los de antaño. A mano izquierda estaba la sala, de lado derecho, en hilera, cuatro recamaras, más adelante, por la izquierda, la cocina y comedor, todos con piso de barro.

El capitán Vázquez se casó con doña Pilar y tuvieron una importante familia, compuesta por Rafael, Jesús, Bonifacio, Socorro, Vicente y Eduardo. A la muerte de doña Pilar, el capitán se volvió a casar ahora con una duranguesa de nombre Consuelo, con quien procreó tres hijos más: Rosalío, David y Román.

Juan se casó el 8 de septiembre de 1949, en la celebración de la fiesta anual del barrio, con Lupita Lugo, una guapa morena de las calles de Pípila y Mina en el barrio de Miraflores. La ceremonia religiosa tuvo lugar, lógicamente, en la capilla del Santo Cristo del Ojo de Agua, y la ceremonia civil y el banquete en el chalet. Tiempo después el matrimonio Vázquez Lugo regresó para vivir por espacio de 10 años en el propio histórico recinto.

 

Notas Relacionadas

Enfrentan 22 municipios de Coahuila crisis de agua

Hace 11 horas

Pone lupa Gobierno de Coahuila a notarías, iniciará visitas de revisión

Hace 11 horas

Coahuila global

Hace 11 horas

Más sobre esta sección Más en Coahuila

Hace 11 horas

Coahuila global

Hace 11 horas

El mito de la oportunidad perdida

Hace 11 horas

Audiencia de uno