Sociedad
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Redacción
Publicado el jueves, 1 de abril del 2010 a las 15:00
Ana Bertha Medrano Todo esto es medido tanto en su frecuencia como en su grado de equilibrio y desequilibrio, haciendo que las leyes propias del Biomagnetismo (códigos de expresión como frecuencia, intensidad, polaridad y longitud de onda) se manifiesten en lo interno de las células y permitan observar las disfunciones de los grupos celulares en los seres humanos.
Desde el punto de vista anatómico-fisiológico, la carga de imanes permanentes modula de manera comprobada todo cuanto emita o reciba energía electromagnética, es decir, todo proceso del sistema humano como el metabólico, inmunológico, nervioso (central y periférico) y hormonal.
De manera más concreta, podríamos decir que esta nueva disciplina médico terapéutica (Biomagnetismo) busca primordialmente el equilibrio bioenergético, cuyas alteraciones tienen repercusiones funcionales producidas tanto por virus como bacterias.
El Biomagnetismo estudia, detecta, clasifica, mide y corrige dichas alteraciones, las cuales son fundamentales del PH (Potencial de Hidrógeno) de los organismos vivos y que al nivelarlas por medio de esta ciencia, se regulan y corrigen las enfermedades infecciosas.
Este nuevo criterio médico terapéutico consigue identificar la forma en que se ocasionan las enfermedades virales y bacterianas, así como las disfunciones glandulares, por medio de una medición cualitativa de los cambios del PH en los microorganismos infecciosos que se crean en los órganos.
¿Es posible que a través de los campos biomagnéticos producidos por estos imanes se logre restaurar la salud? Sí, ya que la admirable simpleza de este sistema permite trabajar con imanes potentes, pero inofensivos, de distintas formas y con los cuales se consiguen resultados definitivos. Frecuentemente se usan imanes redondos como monedas, forrados con cuero para facilitar su manipulación y con colores para marcar la polaridad de cada cara del imán.
HISTORIA
El Biomagnetismo es una terapia alternativa creada por el doctor Isaac Goiz que consiste en devolver el PH 7 en las zonas del cuerpo alteradas por infecciones, virus o bacterias, otorgándoles así la posibilidad de que el cuerpo se recupere de ellas mediante esta técnica.
Éste corresponde a la energía magnética que generamos todos los seres vivos, la cual, puede ser identificada y utilizada con fines terapéuticos y reconocer aquellos puntos con problemas en nuestro cuerpo que dan origen a alguna enfermedad o malestar. El reconocimiento de estas últimas se efectuó mediante el uso de imanes pasivos (no electrificados, ni conectados a ninguna máquina) que se aplican en diversas zonas del cuerpo con la finalidad de generar un rastreo o escáner Biomagnético.
Una vez reconocidas y confirmadas las zonas que están alteradas en su potencial “energético”, ya sean órganos o tejidos que sufren algún tipo de distorsión celular, se aplican una serie de imanes en estos puntos durante un tiempo de entre los 10 a 15 minutos por cada uno. ¿Su objetivo? Corregir todas aquellas “distorsiones energéticas” que se alberguen en algún organismo enfermo sea cual sea su origen.
El PSI y sus niveles de exploración: 2.- Psicológico, se explora y corrigen las fuentes emocionales y relacionales que crean disturbio en los pacientes. Todo esto a través de un método de comunicación y tareas específicas entre el terapeuta y el paciente.
3.- Espiritual, se concientiza la naturaleza de las relaciones con nuestro entorno tanto tangible como intangible. Esto con la finalidad de negociar y determinar nuevos rumbos y redibujar las relaciones con el mundo espiritual.
El tratamiento » Por último, podríamos resaltar que los procesos que no se remiten con facilidad al ámbito psicológico emocional, tal como una depresión crónica, pueden ser aliviados con cualquiera de estos métodos como una gran herramienta.
Saltillo, Coah.- Está comprobado científicamente que todos los sistemas relacionados con la vida están regidos por ondas electromagnéticas. Estudios realizados a nivel formal durante estos últimos años han acordado que todos los movimientos a nivel enzimático, hormonal y neuronal, lo comprueban. Incluyendo además de éstos los procesos intangibles como lo son pensamientos y emociones.
1.- El patógeno, detecta y erradica virus, bacterias, parásitos, etc. Los cuales pueden invadir al sistema humano y no son detectables a través de algún instrumento de medición, o peor aún, de manera manifiesta y sintomática.
» Éste sigue un proceso en el cual se logra romper con el círculo vicioso que tanto nos caracteriza como seres humanos, estableciendo una plataforma estable en sí mismos que nos permita comenzar con un segundo proceso de reconstrucción integral en nuestras vidas.
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